RESERVAS INTERNACIONALES

El oro podría alcanzar los US$ 8.000 en cinco años, pero no es el pronóstico central de Deutsche Bank

04.08.2026

FRÁNCFORT (Uypress) – El oro podría alcanzar los US$ 8.000 por onza durante los próximos cinco años si los bancos centrales, especialmente los de las economías emergentes, continúan reduciendo su exposición al dólar y elevan sustancialmente sus tenencias del metal, según un escenario elaborado por Deutsche Bank.

La cifra no constituye, sin embargo, el pronóstico central de la institución. Surge de una simulación que supone que el oro aumentará su participación desde aproximadamente el 30% actual hasta representar el 40% del conjunto de las reservas oficiales mundiales.

La actualización difundida este lunes por Deutsche Bank mantiene para fines de 2026 un objetivo de US$ 4.600 por onza. El metal cotizaba en torno a los US$ 4.100, después de haber superado los US$ 5.300 durante el máximo alcanzado en enero.

El comportamiento reciente muestra que el oro, pese a ser considerado un activo refugio, no está aislado de las turbulencias financieras. Después de alcanzar niveles récord sufrió una de sus mayores correcciones de las últimas décadas, afectado por la fortaleza del dólar, el aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses, la toma de ganancias y la liquidación de posiciones especulativas.

La guerra con Irán tampoco produjo inicialmente la suba que numerosos inversores esperaban. El temor a una mayor inflación y a políticas monetarias más restrictivas fortaleció al dólar y aumentó el costo de oportunidad de mantener un activo que, a diferencia de los bonos, no paga intereses.

A pesar de la corrección, el oro continúa más de 20% por encima de su cotización de un año atrás. Al mismo tiempo, permanece cerca de 5% por debajo del nivel con el que comenzó 2026, lo que refleja la intensidad de la volatilidad registrada durante los últimos meses.

El avance del oro dentro de las reservas oficiales responde a una tendencia estructural. Los bancos centrales compraron más de 1.000 toneladas anuales entre 2022 y 2024. En 2025 las adquisiciones disminuyeron a unas 850 toneladas, pero permanecieron muy por encima del promedio de la década anterior.

China, Polonia, Turquía e India se ubicaron entre los principales compradores desde la invasión rusa de Ucrania. La inmovilización de activos rusos denominados en monedas occidentales reforzó entre numerosos gobiernos la percepción de que las reservas en dólares o euros pueden quedar expuestas a sanciones internacionales.

El oro, por el contrario, no representa un pasivo emitido por otro Estado, carece de riesgo de contraparte y puede mantenerse físicamente dentro del propio país. Esas características explican su atractivo para economías que buscan reducir su dependencia del sistema financiero occidental.

Las proporciones divulgadas requieren una precisión. Cuando se contabiliza el conjunto de las reservas oficiales, incluyendo el oro valorizado a precios de mercado, los activos denominados en dólares representan aproximadamente entre 40% y 42%, mientras que el oro se aproxima al 30%.

En cambio, si se consideran exclusivamente las reservas en monedas extranjeras registradas por el Fondo Monetario Internacional, sin incluir el oro, el dólar conserva una participación cercana al 58%. Por tanto, no puede afirmarse simplemente que el dólar haya caído al 40% sin aclarar qué activos forman parte del cálculo.

Tampoco se duplicó en cuatro años la cantidad física de oro almacenada por los bancos centrales. Lo que aumentó con fuerza fue su valor y su participación porcentual, impulsados tanto por las compras como por el extraordinario crecimiento de su cotización.

El Banco Central Europeo estimó que al cierre de 2025 el oro representaba alrededor del 27% de las reservas oficiales mundiales y había superado a los bonos del Tesoro estadounidense considerados individualmente. Los activos denominados en dólares, tomados en su conjunto, continuaban ocupando el primer lugar.

La tendencia favorable tampoco está garantizada. Durante el primer semestre de 2026 las compras oficiales se moderaron y algunos bancos centrales vendieron o utilizaron parte de sus tenencias para obtener liquidez y defender sus monedas.

El escenario de US$ 8.000 planteado por Deutsche Bank depende, por tanto, de que la diversificación continúe, que los bancos centrales emergentes aumenten sus objetivos de reservas y que la oferta disponible no pueda responder rápidamente a la demanda. Es una hipótesis posible dentro de un cambio monetario global, pero no una certeza ni una recomendación de inversión.

Economía
2026-08-04T14:09:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias