URUGUAY / YERBA MATE Y PRECIOS
El récord exportador argentino puede sumar presión sobre el precio de la yerba en Uruguay
04.05.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – Argentina recuperó el liderazgo mundial en exportaciones de yerba mate, pero el efecto sobre Uruguay no será automático. El país es el mayor consumidor per cápita del mundo y depende casi totalmente de importaciones, principalmente brasileñas, por lo que cualquier cambio regional puede trasladarse a góndolas.
El récord argentino de 2025 reordena el mapa regional de la yerba mate. Con casi 58 millones de kilos exportados y ventas superiores a los US$ 116 millones, Argentina volvió a superar a Brasil como principal exportador global. Ese dato no impacta directamente por volumen sobre Uruguay, pero sí modifica el equilibrio de precios, oferta y competencia entre los grandes proveedores de la región.
Uruguay es un caso singular: no produce yerba mate a escala relevante, pero es uno de los mercados más intensivos del mundo. Su consumo per cápita se ubica en torno a los 8 a 10 kilos por persona al año, y prácticamente toda la demanda se cubre con materia prima importada. Esa dependencia externa convierte al precio de la yerba en un asunto sensible para los hogares.
La clave está en el origen. Aunque Argentina volvió a liderar el ranking mundial de exportaciones, Uruguay compra mayoritariamente yerba proveniente de Brasil, en especial del estado de Rio Grande do Sul. Las marcas más consumidas en el mercado uruguayo suelen trabajar con hoja brasileña, que luego se procesa, estaciona, mezcla o envasa según el perfil de sabor local.
Por eso, el impacto del récord argentino sobre Uruguay será más indirecto que directo. Si Argentina coloca más yerba en mercados externos como Medio Oriente, Chile, España o nuevos destinos asiáticos, puede sostener precios internacionales más firmes. Esa señal también puede influir sobre Brasil, que compite por mercados y podría ajustar valores si percibe un contexto regional de mayor demanda.
El consumidor uruguayo ya parte de precios altos en términos cotidianos. En grandes cadenas, varias marcas tradicionales de kilo se ubican en el entorno de los $ 190 a $ 220, con diferencias por marca, tipo de molienda, compuestas, suaves, especiales u orgánicas. En un país donde el mate es consumo diario, cualquier aumento de pocos pesos por kilo se multiplica rápidamente en el presupuesto familiar.
El primer factor a mirar será Brasil. Si la producción brasileña enfrenta presión de costos, clima, demanda externa o competencia argentina, el precio de la hoja que llega a Uruguay puede subir. A eso se suman tipo de cambio, fletes, costos industriales, envases, energía, salarios y márgenes comerciales. La yerba que llega a la góndola no refleja solo el valor de la hoja: incorpora toda una cadena regional e industrial.
El segundo factor será Argentina. Una mayor capacidad exportadora puede funcionar de dos maneras. Por un lado, podría aumentar la disponibilidad regional y moderar precios si los exportadores buscan más destinos. Por otro, si el éxito externo consolida precios internacionales más altos, puede elevar el piso de referencia para toda la cadena yerbatera del Mercosur.
El tercer factor es la demanda internacional. La yerba mate empezó a ganar espacio fuera de sus mercados tradicionales como infusión funcional, energética y natural. Si crece la demanda en Medio Oriente, Europa, Estados Unidos o Asia, la presión sobre la oferta regional puede aumentar. Uruguay, al ser importador neto y consumidor intensivo, queda expuesto a esa competencia por el mismo producto.
En el corto plazo, no debería esperarse un salto automático de precios en Uruguay solo porque Argentina haya recuperado el liderazgo exportador. Las marcas locales suelen tener contratos, stocks, mezclas y mecanismos de compra que amortiguan los movimientos inmediatos. Pero en el mediano plazo, un mercado regional más demandado, con Argentina y Brasil compitiendo por destinos externos, puede dejar menos margen para mantener precios estables.
También hay un componente climático. La yerba mate depende de zonas productivas específicas del sur de Brasil, noreste argentino y Paraguay. Sequías, excesos de lluvia, heladas o problemas de suelo pueden afectar la oferta y trasladarse a precios. En ese escenario, Uruguay tiene poca capacidad de defensa porque no cuenta con producción propia significativa para equilibrar el mercado.
El debate abre una pregunta estratégica. Uruguay consume más yerba que casi cualquier otro país, pero no controla la producción de su insumo principal. Hasta ahora, esa dependencia no fue un problema estructural porque Brasil abasteció con regularidad y porque las marcas uruguayas consolidaron perfiles propios. Sin embargo, si el mercado internacional crece y los precios se vuelven más volátiles, esa dependencia puede sentirse más.
A largo plazo, incluso podría reabrirse la discusión sobre producción local. Hay experiencias artesanales y estudios que muestran que ciertas zonas del país podrían volverse más aptas para el cultivo de yerba mate bajo escenarios de cambio climático. Pero esa posibilidad está lejos de resolver el problema actual: producir yerba a escala exige años, inversión, conocimiento agronómico, secado, estacionamiento, molienda y construcción de calidad constante.
El impacto más probable para Uruguay será gradual: presión alcista moderada, más sensibilidad a Brasil, mayor competencia internacional por la materia prima y posible diferenciación de precios entre marcas tradicionales, compuestas, importadas y premium. La yerba seguirá siendo un producto de consumo masivo, pero cada vez más conectado a un mercado regional e internacional que ya no mira solo al Río de la Plata.
La recuperación argentina del liderazgo mundial no significa que mañana suba la yerba en Uruguay. Pero sí confirma que el producto entró en una nueva etapa: más exportaciones, más mercados, más competencia y mayor valor internacional. Para un país que toma mate todos los días pero depende de la producción ajena, esa noticia no es lejana. Puede terminar pasando por la caja del supermercado.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias