El tráfico en el Canal de Panamá aumenta mientras las autoridades restan importancia a los temores de congestión.

24.04.2026

PANAMÁ (Gcaptain/ por Mike Schuler) –El Canal de Panamá está respondiendo a las renovadas inquietudes sobre la congestión, asegurando a la industria marítima que está gestionando de manera eficiente los crecientes volúmenes de tráfico, incluso en un contexto en el que las disrupciones geopolíticas y una mayor demanda intensifican la competencia por los cupos de tránsito.

 

En una actualización de mercado organizada por Bank of America Merrill Lynch, funcionarios de la Autoridad del Canal de Panamá informaron que la vía acuática registró un aumento en los tránsitos y el tonelaje durante el primer semestre del año fiscal 2026, manteniendo al mismo tiempo sus operaciones sin formación de filas; con ello, subrayaron lo que los funcionarios describieron como un retorno a unas operaciones estables y predecibles.

Durante el periodo comprendido entre octubre de 2025 y marzo de 2026, el canal gestionó 6.288 tránsitos, lo que representa un incremento de 224 respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que los volúmenes de carga aumentaron aproximadamente un 5 %, alcanzando los 254 millones de toneladas PC/UMS. El desempeño se fortaleció en los últimos meses, con promedios diarios que llegaron a los 34 buques en enero y 37 en marzo, registrándose recientemente días pico en los que se superaron los 40 tránsitos.

«El Canal de Panamá está abierto y plenamente operativo», declaró el administrador Ricaurte Vásquez Morales durante la sesión informativa, añadiendo que la vía acuática se mantiene «abierta y confiable» a pesar de las perturbaciones geopolíticas que están reconfigurando el comercio mundial.

El transporte de contenedores y el gas licuado de petróleo fueron señalados como segmentos de crecimiento particularmente sólidos, y las cargas energéticas desempeñan un papel cada vez más importante en los volúmenes de tráfico del canal.

Esta actualización se produce en un momento en que los operadores de buques han seguido de cerca los indicios de una creciente presión sobre el sistema de reservas del canal, en medio de las perturbaciones vinculadas al conflicto en Oriente Medio, el cual ha llevado a algunos buques a buscar rutas alternativas o un paso prioritario.

Esa presión se ha manifestado de manera más visible en los precios de las subastas para los espacios de tránsito de última hora. El vicepresidente de Finanzas, Víctor Vial, informó que los precios promedio de las subastas -que oscilaban entre 135.000 y 140.000 dólares antes del conflicto- ascendieron a cerca de 385.000 dólares entre marzo y abril, registrándose algunas ofertas individuales que superaron el millón de dólares.

No obstante, Vial subrayó que dichas cifras reflejan picos temporales de demanda, más que una tensión de carácter sistémico.

«Esto no significa que haya una fila de espera», fue el mensaje de los funcionarios del canal, quienes enfatizaron que la mayoría de los buques transitan mediante sistemas de reserva anticipada, tales como el programa de Asignación de Espacios a Largo Plazo y las reservas exclusivas para buques de GNL. El mecanismo de subastas, explicaron, utiliza un número limitado de espacios preasignados y no altera el orden ni los horarios de los tránsitos ya confirmados.

Para los mercados del transporte marítimo, esta distinción resulta fundamental. Los funcionarios del canal se mostraron muy interesados ??en desvincular los elevados precios de las subastas actuales de las perturbaciones provocadas por la sequía en 2023 y 2024, periodo en el que los recortes en el número de tránsitos y las restricciones de calado dispararon los costos y obligaron a modificar las rutas a lo largo de las cadenas de suministro globales.

Asimismo, las perspectivas hídricas del canal han experimentado un cambio drástico desde entonces. La subadministradora, Ilya Espino de Marotta, señaló que las lluvias inusualmente intensas durante la temporada seca han mantenido los lagos Gatún y Alhajuela en sus niveles máximos, lo que posiciona al canal para gestionar un posible fenómeno de El Niño más adelante este año, sin dejar de mantener la normalidad en sus operaciones.

«No prevemos ningún acontecimiento significativo de aquí a diciembre; no obstante, continuamos monitoreando la situación muy de cerca. Nuestro objetivo es mantener los niveles de los lagos lo más altos posible de cara a la próxima temporada seca, a fin de poder seguir ofreciendo un servicio de alta calidad», afirmó Espino de Marotta. Esta garantía surge en un momento en que una reciente alerta de El Niño emitida por la NOAA ha vuelto a poner el riesgo de sequía en el radar del sector. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido hace dos años, las autoridades afirman que el canal afronta este periodo en una situación más favorable: se ha restablecido plenamente el calado Neopanamax de 50 pies, la capacidad de tránsito se ha normalizado y no se prevén interrupciones significativas de aquí a finales de año.

Aun así, el riesgo meteorológico sirve como recordatorio de que, en el caso de Panamá, la resiliencia es objeto de una vigilancia tan estrecha como la capacidad operativa. Para una industria marítima que sigue siendo vulnerable a las perturbaciones en los puntos de estrangulamiento -desde el estrecho de Ormuz hasta el mar Rojo-, Panamá demuestra con claridad que una de las arterias más vitales del comercio mundial mantiene un flujo fluido.

 

Imagen: Autoridad del Canal de Panamá


Economía
2026-04-24T13:48:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias