FNC negocia con el Gobierno rebajas fiscales y ajustes de costos para evitar la importación total de cerveza

22.09.2026

URUGUAY (Uypress) - En medio de una pulseada crítica por la competitividad industrial, Fábricas Nacionales de Cerveza presiona por alivios impositivos, reducción de tarifas y recortes salariales, advirtiendo que la alternativa en ciernes es apagar las plantas locales y pasar a abastecer el mercado uruguayo exclusivamente con producción extranjera.

El futuro de la industria cervecera tradicional en Uruguay atraviesa su hora más delicada. Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC), propiedad del gigante multinacional AB-Inbev, mantiene intensas negociaciones en la órbita del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) con un planteo sobre la mesa que no admite grises: o se adaptan las condiciones estructurales de costos y tributación, o la compañía avanzará hacia un esquema de importación masiva del producto desde la región, clausurando de forma definitiva su línea de producción local en plantas como la de Minas.
El núcleo del reclamo empresarial apunta a factores históricos de competitividad que, según la firma, vuelven inviable la producción fabril en suelo uruguayo. Por un lado, FNC viene exigiendo una revisión profunda de la carga impositiva, señalando concretamente el peso del Imesi (Impuesto Específico Interno), donde argumentan que tributan un porcentaje desproporcionado (33% frente al 22% general teórico o la eximición que benefician a otros sectores como el vitivinícola), lo que distorsiona los precios y desalienta la producción nacional.
A esto se suman demandas dirigidas a achicar los costos fijos de operación, incluyendo peticiones de rebajas en las tarifas energéticas industriales y una drástica revisión de los costos salariales y convenios colectivos junto a la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB).

Reestructuración, inversiones atadas a condiciones y tensión sindical

Como parte de las tratativas bajo mediación oficial, la empresa puso sobre la mesa un plan de reordenamiento que incluiría una inversión cercana a los USD 14 millones para concentrar la operativa en Montevideo, a la par que exige recortes en la plantilla y ajustes en la productividad laboral para mitigar la crisis.
Mientras el sindicato acordó una tregua temporal y mantener abiertos los canales de diálogo bipartitos y tripartitos bajo una cláusula de paz gremial, el conflicto expone de cuerpo entero los profundos problemas de costos internos, tarifas y presión fiscal que jaquean a la industria nacional frente a la alternativa de importar bienes terminados desde economías vecinas más baratas. 

 

Imagen: AdHoc Fotos

Economía
2026-09-22T10:49:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias