Irán busca en el banco de los BRICS el salvavidas financiero para esquivar las sanciones
15.08.2026
TEHERÁN (Uypress)- El presidente del banco central de Irán, Abdolnaser Hemmati, ha anunciado el pasado jueves 13 de agosto que Irán se uniría pronto al Nuevo Banco de Desarrollo, una entidad financiera asociada a los BRICS, según informó portal español El Economista.
El anuncio fue realizado por Hemmati a través de la agencia oficial Tasnim, donde afirmó que Teherán pretende realizar una serie de importantes acuerdos bilaterales y trilaterales con los países pertenecientes a los BRICS.
Hasta el momento, el NDB no ha confirmado oficialmente el ingreso de Irán y, en cualquier caso, debería pasar previamente por la Junta de Gobernadores del Banco. Un portavoz explicó al medio norteamericano CNBC que no puede confirmar información sobre la membresía de Irán, aunque precisó que la entidad está abierta a cualquier país miembro de Naciones Unidas, tanto en calidad de prestatario como de no prestatario. El propio banco recordó que recientemente dio la bienvenida a Uzbekistán como su décimo miembro, incorporación que se formalizó el 5 de junio de 2026.
¿Qué es el Nuevo Banco de Desarrollo?
El NDB fue fundado en 2015 por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica para financiar proyectos de infraestructura y desarrollo sostenible mediante préstamos entre los países miembros, y desde entonces ha ampliado su membresía incorporando a naciones como Emiratos Árabes Unidos y Egipto.
El banco tiene en estos momentos un capital autorizado de unos 100.000 millones de dólares, de los cuales 50.000 millones han sido suscritos por los estados miembros. El banco lidera la financiación de decenas de proyectos en todos los países miembros, siendo una herramienta cada vez más utilizada y capaz de reunir fondos aparte de las entidades tradicionales como el Banco Mundial o el FMI.
No menos interesante resulta que las inversiones se realizan en las monedas locales, lo que debilita la influencia del dólar en este aspecto, convirtiéndolo de facto en la "moneda franca" a la hora de las inversiones y las operaciones bancarias.
El beneficio para Irán
Más allá de mejorar sus relaciones diplomáticas, el beneficio es muy amplio. Por un lado, le otorgaría al país una mayor capacidad de obtener financiación económica, tradicionalmente vetada debido al constante estado de sanciones en que se encuentra desde hace casi dos décadas, siendo muy complicado para el país recurrir a elementos como grandes créditos o fondos para el desarrollo.
De la misma manera, y debido al inicio del conflicto en febrero de 2026 tras los ataques de Israel y EEUU a Teherán, la moneda iraní ha quedado en una paupérrima situación. La inflación del país se ha disparado a casi el 88% interanual y el valor de la moneda ha caído de forma significativa desde el inicio de las hostilidades, por lo que el acceso a moneda internacional resulta clave.
De tal manera, y si bien el régimen cuenta con importantes carteras de criptomonedas y una no menos amplia "flota fantasma" que le permite nutrirse principalmente de yuanes para el comercio internacional, el acceso efectivo a una entidad financiera de gran calado internacional resulta clave para asegurar su estabilidad y posición o, al menos, permitirle continuar con el conflicto que cada vez parece estancarse más.
El presidente Donald Trump ha sido crítico frecuente de los BRICS, calificando sus políticas de "antiamericanas" en el pasado. Trump ha amenazado con imponer aranceles del 25% a las importaciones estadounidenses procedentes de cualquier país que compre, directa o indirectamente, bienes o servicios a Irán, una advertencia que podría complicar los planes de Teherán de acercarse a sus socios del bloque, incluida China, uno de sus principales compradores de crudo.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias