Jan de Nul se adjudica el contrato para dragar la vía navegable de Argentina, valorada en 10.000 millones de dólares

07.06.2026

BUENOS AIRES (Uypress)- La empresa belga de dragado Jan de Nul NV y su socio local, Servimagnus SA, obtuvieron un contrato de 25 años otorgado por el gobierno argentino para modernizar la principal ruta comercial del país, en una concesión marcada por acusaciones de influencia china, según nota de Jonathan Gilbert para agencia Bloomberg.

 

Jan de Nul, que ha realizado tareas de dragado en la vía navegable del río Paraná desde la década de 1990, se impuso a la oferta de otra empresa belga, DEME Group NV. La vía fluvial se extiende desde el estuario del Río de la Plata, en Buenos Aires, hasta Rosario -centro neurálgico de la exportación de cultivos- y más allá. El año pasado, Rosario fue el mayor proveedor individual de semillas oleaginosas y granos del mundo.

La licitación se convirtió en un punto crítico dentro de las tensiones geopolíticas más amplias entre Estados Unidos y China en América Latina, dado que el presidente argentino, Javier Milei, se ha alineado con la administración Trump en otras cuestiones. Lo que sobre el papel parecía una competencia inofensiva entre dos empresas belgas de dragado escaló hasta convertirse en un enfrentamiento en el que los socios estadounidenses de DEME presentaron al consorcio de Jan de Nul como un grupo respaldado por China. Jan de Nul y Servimagnus negaron reiteradamente las acusaciones de influencia china planteadas por el consorcio de DEME, las cuales fueron comunicadas a la administración Trump sin éxito.

La ejecución del contrato -licitado por la administración de Milei como parte de su iniciativa para modernizar la infraestructura mediante inversión privada- requerirá una inversión de unos 10.000 millones de dólares para profundizar y mejorar el canal fluvial.

Está en juego una arteria vital para la economía argentina. Alrededor del 80% de las exportaciones de semillas oleaginosas y granos del país se transportan a través del Paraná, y la agricultura sigue siendo el mayor sector exportador de Argentina, representando aproximadamente el 60% de las ventas al exterior, aun cuando el petróleo ha comenzado a desempeñar un papel más relevante.

La gestación de este contrato ha llevado años. La concesión anterior de Jan de Nul expiró en 2021, pero el gobierno argentino de aquel entonces no logró completar una licitación para reemplazarla. La empresa continuó operando bajo prórrogas temporales, un sistema que, según los operadores comerciales, contribuía a generar ineficiencias y mayores costos de peaje fluvial.

La administración de Milei lanzó una nueva licitación el año pasado que incluía planes para ampliar la vía navegable, pero el proceso fue cancelado tras surgir acusaciones de favoritismo hacia Jan de Nul.

Un aspecto central del contrato es la tan esperada profundización de la vía navegable hasta Rosario. La profundidad aumentará de 36 a 40 pies, con previsiones para estudiar si eventualmente puede alcanzar los 44 pies.

Esto renovará un corredor comercial clave en una región donde China ha estado ganando terreno durante años, pero donde Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, ha mostrado un interés renovado y ha encontrado un aliado en Milei. La disputa se desarrolló mientras DEME -respaldada por inversores estadounidenses como KKR & Co.- se aseguraba de resaltar ante funcionarios del gobierno de EE. UU. los vínculos previos de Servimagnus con China en Argentina.

En los últimos años, la sequía ha puesto de manifiesto las debilidades de la vía navegable. Los navegantes han tenido que transitar por un canal con pasos estrechos y condiciones de calado variables, lo que incrementa los costos, retrasa los envíos y, en ocasiones, deja a los buques varados.

Se espera que la ampliación mejore la competitividad del sector agrícola argentino al permitir que una mayor cantidad de harina de soja -el principal producto de exportación del país- se cargue aguas arriba. Esto reduciría la necesidad de realizar costosas operaciones de carga complementaria en los puertos del Atlántico antes de que los buques partan hacia los mercados internacionales.

El gobierno de Milei prevé que la vía navegable mejorada, sumada a la reducción de los aranceles a la exportación, impulse la producción agrícola. Si bien Argentina sigue siendo una potencia agrícola, los productores han enfrentado cuellos de botella logísticos e impuestos que han erosionado su competitividad frente a sus rivales de Brasil, donde la producción agrícola ha crecido de manera constante durante décadas.

Economía
2026-06-07T08:18:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias