ARGENTINA / BRASIL
Más allá de los insultos: los datos muestran resultados económicos diferentes entre Milei y Lula
03.08.2026
BUENOS AIRES / BRASILIA (Uypress) – Los nuevos ataques verbales del presidente argentino, Javier Milei, contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, volvieron a tensar la relación entre los dos mayores socios del Mercosur. Sin embargo, más allá de los agravios personales y las diferencias ideológicas, los indicadores económicos permiten comparar los resultados obtenidos por ambos gobiernos.
La comparación debe considerar que Lula inició su tercer mandato el 1.º de enero de 2023, mientras Milei asumió el 10 de diciembre de ese año. Tampoco todas las estadísticas emplean iguales períodos, universos o metodologías. Aun con estas salvedades, los datos oficiales muestran trayectorias claramente diferentes.
En materia de crecimiento, Argentina se contrajo 1,3% durante 2024 y se recuperó 4,4% en 2025. Al combinar ambos ejercicios, la expansión acumulada fue cercana al 3%. Brasil, en cambio, creció 3,4% en 2024 y 2,3% en 2025, lo que representa una expansión acumulada de aproximadamente 5,8%.
La producción manufacturera presenta otro contraste. Las comparaciones realizadas sobre las series mensuales desestacionalizadas sitúan a la industria argentina alrededor de 10% por debajo del nivel previo al comienzo de la administración Milei. Brasil se mantiene por encima del nivel de comienzos de 2023, aunque su industria mostró una desaceleración durante los últimos meses y en mayo avanzó apenas 0,2% interanual.
El mercado laboral marca una diferencia más pronunciada. Argentina perdió 235.419 puestos asalariados privados registrados entre noviembre de 2023 y abril de 2026, una caída de 3,7%, según los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino. El empleo industrial fue uno de los sectores más afectados.
Brasil, por el contrario, superó los cinco millones de puestos formales creados desde enero de 2023. Solamente durante los primeros cinco meses de 2026 registró un saldo positivo de 767.326 empleos con cobertura laboral.
La tasa de desempleo argentina llegó al 7,8% en el primer trimestre de 2026, frente al 5,7% registrado al finalizar 2023. En Brasil descendió hasta 5,6% en el trimestre móvil cerrado en mayo, uno de los niveles más bajos de la serie iniciada en 2012.
La informalidad también evolucionó en direcciones diferentes. En Argentina alcanzó al 44,2% de las personas ocupadas, 2,1 puntos por encima del último trimestre de 2023. En Brasil se ubicó en 37,3% y mantuvo la tendencia descendente observada desde 2022, aunque todavía afecta a 38,3 millones de trabajadores.
Los datos de inversión extranjera directa difundidos por la Cepal ampliaron la distancia. Argentina recibió US$ 3.134 millones durante 2025, mientras Brasil captó US$ 77.676 millones. La diferencia debe relativizarse por el mayor tamaño de la economía y la población brasileñas, pero aun considerando esa escala la brecha continúa siendo significativa.
Los salarios agregan otro elemento. En Argentina, las remuneraciones privadas registradas se encontraban en mayo 3,6% por debajo de noviembre de 2023 en términos reales. El salario mínimo acumuló, hasta abril, una pérdida de poder adquisitivo de 39,3%, según cálculos del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet.
Brasil aplicó cuatro aumentos reales consecutivos del salario mínimo desde 2023. Además, el ingreso medio real de los trabajadores alcanzó en mayo los 3.726 reales mensuales, con un aumento interanual de 4%.
El principal resultado favorable para el gobierno argentino aparece en las cuentas públicas. El Sector Público Nacional obtuvo durante 2025 un superávit primario equivalente al 1,4% del producto y un resultado financiero positivo de 0,2%. Brasil cerró ese período con un déficit primario consolidado cercano al 0,4% del PIB. De todos modos, los indicadores no abarcan exactamente el mismo universo institucional y deben compararse con cautela.
La desaceleración inflacionaria constituye el otro logro central de la administración Milei. Argentina pasó de registros superiores al 200% anual a una inflación interanual de 33,5% en junio de 2026. La reducción fue contundente, aunque el nivel todavía supera ampliamente el 4,64% registrado por Brasil en el mismo período.
Los números no alcanzan por sí solos para definir cuál modelo ofrece mejores resultados en todas las dimensiones. Argentina consiguió equilibrio fiscal y redujo considerablemente la inflación, pero lo hizo en un contexto de retroceso industrial, pérdida de empleo formal y deterioro salarial. Brasil creció más, generó empleo y aumentó los ingresos reales, aunque conserva desequilibrios fiscales, tasas de interés elevadas y una extensa informalidad laboral.
El contraste permite desplazar la discusión de los ataques personales hacia los resultados concretos. En ese terreno, los indicadores muestran que, hasta ahora, Brasil obtuvo un desempeño más favorable en producción, crecimiento, inversión, empleo y salarios, mientras Argentina concentró sus avances en el ordenamiento fiscal y la desaceleración de los precios.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias