Orsi retoma el puerto de aguas profundas en Rocha y busca apoyo regional
05.11.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- El gobierno actualizará el proyecto impulsado por Mujica y estudiará su viabilidad con cargas de Paraguay y Bolivia. Todavía no hay decisión de construirlo.
El gobierno de Yamandú Orsi decidió retomar el proyecto de construcción de un puerto de aguas profundas en Rocha, una iniciativa impulsada durante la presidencia de José Mujica que nunca llegó a concretarse. La propuesta será sometida a una nueva evaluación técnica, económica y ambiental para determinar su viabilidad en las condiciones actuales.
La ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, confirmó que el Poder Ejecutivo actualizará los estudios realizados hace más de una década, incorporando las nuevas necesidades del comercio regional y las posibilidades de integración logística con Paraguay y Bolivia.
La decisión se vincula con la reactivación del mecanismo de cooperación Urupabol, integrado por los tres países, cuyos presidentes acordaron en setiembre fortalecer las conexiones comerciales y el acceso de la producción regional a los mercados internacionales.
Paraguay y Bolivia, claves para el proyecto
La semana pasada, Etcheverry encabezó una delegación uruguaya que viajó a Asunción para avanzar en una agenda conjunta de infraestructura y transporte. Durante el encuentro se acordó trabajar en mecanismos de cooperación portuaria, mejorar el aprovechamiento de la hidrovía Paraguay-Paraná y estudiar alternativas de transporte multimodal.
El objetivo uruguayo es convertirse en una plataforma logística para las exportaciones de Paraguay y Bolivia, dos países que necesitan utilizar puertos de terceros para acceder al océano. Según explicó la ministra, la actualización del proyecto comenzará con una hoja de ruta que permita determinar las necesidades de infraestructura y la demanda potencial de cargas.
El análisis incluirá las condiciones de profundidad, corrientes marítimas, sedimentos, ubicación y conexiones terrestres, además de la rentabilidad de la inversión.
Un proyecto que Mujica no pudo concretar
La iniciativa original adquirió impulso durante el gobierno de José Mujica, particularmente por las perspectivas de exportación de mineral de hierro vinculadas al proyecto Aratirí. En aquel momento se seleccionó una zona de la costa de Rocha comprendida entre Cabo Santa María, próximo a La Paloma, y La Angostura, en las inmediaciones de Laguna Negra.
La inversión inicial se estimaba en aproximadamente 1.200 millones de dólares y se proyectaba una terminal con una profundidad de al menos 18 metros, capaz de recibir buques de gran porte. En enero de 2013 se promulgó la Ley 19.046, que habilitó jurídicamente el puerto de aguas profundas, sujeto a las correspondientes autorizaciones ambientales y territoriales.
Sin embargo, el emprendimiento no avanzó hacia su construcción. La falta de una demanda de cargas suficiente, las dificultades de financiamiento y las incertidumbres ambientales y económicas terminaron postergándolo.
El gobierno busca diversificar la infraestructura portuaria
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, había señalado que Uruguay necesita ampliar su visión logística y no depender exclusivamente del Puerto de Montevideo. Según el jerarca, una terminal oceánica podría contribuir a reducir costos de exportación e importación y mejorar la competitividad del país.
El presidente de la Administración Nacional de Puertos, Pablo Genta, también había planteado la conveniencia de retomar los estudios.
No obstante, el gobierno reconoce que una obra de semejante magnitud solamente tendría sentido si existiera un volumen suficiente de mercaderías que justificara la inversión y su mantenimiento. También deberán evaluarse las consecuencias ambientales sobre una zona costera de especial sensibilidad ecológica y turística.
Sin presupuesto ni fecha de construcción
Por el momento, el Poder Ejecutivo no anunció una inversión aprobada, un mecanismo de financiamiento ni un calendario de obras. La cifra de 1.200 millones de dólares corresponde al proyecto original y no constituye una estimación actualizada.
La próxima etapa será determinar si las nuevas condiciones comerciales y los acuerdos regionales permiten superar las dificultades que impidieron concretar la iniciativa hace más de una década.
El puerto de aguas profundas vuelve así a la agenda nacional, pero su futuro dependerá de una condición decisiva: demostrar que existe una demanda real de cargas capaz de sostener una inversión de gran escala sin repetir las dificultades del proyecto anterior.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias