Paraguay: cae Peña y comienza la devolución de ahorros de Ueno Bank
07.11.2026
ASUNCIÓN (Uypress)- El Senado destituyó al presidente por 44 votos tras la crisis bancaria que afectó a casi tres millones de clientes. El Banco Central inició los pagos y Pedro Alliana asumió el gobierno.
Paraguay atraviesa una de sus mayores crisis políticas y financieras de los últimos años. El Senado destituyó este viernes 6 de noviembre al presidente Santiago Peña, tras declararlo culpable de mal desempeño de sus funciones en un juicio político vinculado con el colapso de Ueno Bank, mientras el Banco Central comenzó a devolver los depósitos de los ahorristas afectados.
La destitución fue aprobada por 44 de los 45 integrantes del Senado, con una ausencia. El vicepresidente Pedro Alliana asumió la Presidencia y deberá completar el mandato constitucional hasta agosto de 2028.
La crisis se desencadenó después de que el Banco Central del Paraguay (BCP) iniciara el martes 3 de noviembre el procedimiento de resolución de Ueno Bank, una institución financiera que contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes.
La intervención provocó el congelamiento de depósitos, dificultades para acceder al dinero y manifestaciones de ahorristas que reclamaron garantías sobre sus fondos.
Comenzó la devolución del dinero
El Banco Central confirmó que los primeros pagos comenzaron el jueves por la tarde. José Maciel, director de la Unidad Administradora del Fondo de Garantía de Depósitos, explicó que la primera etapa comprende a clientes cuyos depósitos no superan los diez millones de guaraníes, equivalentes a aproximadamente 1.600 dólares.
Para acceder automáticamente al dinero, los beneficiarios debían cumplir tres condiciones: no tener préstamos pendientes con Ueno Bank, contar con depósitos dentro del límite establecido y disponer de una cuenta habilitada en otra institución financiera.
Los fondos comenzaron a acreditarse directamente en esas cuentas, sin necesidad de realizar trámites adicionales. El Congreso aprobó además una legislación extraordinaria que permite anticipar garantías por hasta 40 salarios mínimos, aproximadamente 121 millones de guaraníes por depositante, con mecanismos de compensación de obligaciones vencidas.
La medida busca acelerar la recuperación de los ahorros y evitar que la crisis se extienda al conjunto del sistema financiero.
Un banco con millones de clientes y fondos públicos
Ueno Bank había experimentado una rápida expansión durante los últimos años y concentraba depósitos de particulares, empresas e instituciones públicas. El Banco Central justificó su intervención al comprobar que el índice de solvencia de la entidad había caído por debajo del 50% del mínimo regulatorio exigido, después de ajustes efectuados en sus estados financieros.
La crisis adquirió una dimensión política por los vínculos empresariales atribuidos a Santiago Peña con el banco y por la colocación de recursos de organismos públicos, entre ellos el Instituto de Previsión Social. Las acusaciones incluyen presuntos beneficios regulatorios y decisiones relacionadas con el manejo de fondos estatales. Estas responsabilidades deberán determinarse mediante las investigaciones correspondientes.
Peña fue detenido después de su destitución
El mandatario había presentado su renuncia el jueves, pero el Congreso no llegó a pronunciarse sobre ella por falta de quórum. La destitución mediante juicio político tuvo consecuencias jurídicas diferentes, porque Peña perdió la posibilidad de conservar los fueros asociados con su eventual condición de senador vitalicio.
El viernes por la noche, el expresidente fue detenido por la Policía paraguaya en el marco de las actuaciones relacionadas con el escándalo bancario. Su defensa había participado del procedimiento parlamentario y presentó argumentos jurídicos contra las acusaciones.
La destitución no constituye por sí misma una condena penal, por lo que las eventuales responsabilidades judiciales deberán establecerse mediante los procedimientos correspondientes.
Alliana enfrenta una crisis de confianza
El nuevo presidente Pedro Alliana deberá afrontar simultáneamente la devolución de depósitos, la estabilidad del sistema financiero y las consecuencias políticas de la destitución de su antecesor.
Las autoridades monetarias sostienen que la situación de Ueno Bank constituye un caso particular y no refleja necesariamente problemas generalizados en las demás instituciones bancarias. Sin embargo, la magnitud de la entidad intervenida y la presencia de recursos públicos entre sus depósitos han convertido el caso en un desafío institucional.
La prioridad inmediata será garantizar que los ahorristas recuperen sus fondos y esclarecer cómo una institución con millones de clientes llegó a una situación de insolvencia que terminó provocando la caída de un presidente.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias