Rusia desafía las sanciones: su flota fantasma vuelve a enarbolar la bandera nacional
07.11.2026
MOSCÚ (Uypress)- Rusia registró 84 petroleros bajo bandera en tres meses. La estrategia busca dificultar las interceptaciones occidentales y proteger las exportaciones que financian su economía.
Rusia está modificando una de sus principales estrategias para mantener las exportaciones petroleras frente a las sanciones occidentales. Después de años utilizando buques registrados bajo banderas extranjeras, Moscú comenzó a incorporar nuevamente a su registro nacional decenas de petroleros pertenecientes a la denominada «flota fantasma».
Según una investigación publicada este sábado por Euronews, el cambio busca reforzar la protección jurídica y política de los buques frente a las crecientes operaciones de vigilancia e interceptación realizadas por países europeos. La transformación es significativa: a finales de 2024, apenas el 4,3% de los petroleros utilizados por esta flota navegaba bajo bandera rusa. A comienzos de 2026, esa proporción había aumentado hasta el 19,5%.
Durante el tercer trimestre de este año, Rusia incorporó a su registro otros 84 petroleros presuntamente vinculados con estas operaciones, de acuerdo con datos del instituto de investigación Kyiv School of Economics.
De ocultar la nacionalidad a reivindicarla
La llamada flota fantasma está integrada por buques utilizados para transportar petróleo ruso mediante estructuras empresariales opacas, cambios frecuentes de bandera y mecanismos destinados a reducir el impacto de las sanciones internacionales.
Durante años, navegar bajo pabellones extranjeros permitió a Moscú mantener cierta distancia formal respecto de los barcos y dificultar la identificación de sus vínculos con el comercio petrolero ruso. Sin embargo, las crecientes inspecciones y detenciones modificaron ese cálculo.
Johannes Peters, especialista en seguridad marítima consultado por Euronews, explicó que Rusia intenta colocar los petroleros bajo protección estatal y aumentar las dificultades políticas y jurídicas de cualquier intervención extranjera. El cambio tiene una contrapartida: Moscú pierde parte de la posibilidad de negar públicamente su relación con esas embarcaciones.
El petróleo continúa saliendo pese a las sanciones
Las restricciones occidentales no han conseguido detener las exportaciones rusas de crudo. Según S&P Global, durante septiembre Rusia exportó por vía marítima aproximadamente 4,1 millones de barriles diarios, un incremento del 8% respecto de agosto y del 3% frente al mismo mes de 2025.
China e India figuran entre los principales compradores. Sin embargo, el aumento de los volúmenes transportados no se tradujo en mayores ingresos. Durante septiembre, Rusia obtuvo aproximadamente 5.010 millones de euros por petróleo y gas, un 22% menos que un año antes, según cifras difundidas por el medio independiente ruso The Bell.
El comercio energético continúa siendo una fuente fundamental de recursos para la economía rusa y para sostener el esfuerzo militar en Ucrania.
El mar Báltico, un corredor estratégico
Más del 40% de las exportaciones marítimas de petróleo ruso transita por el mar Báltico, según estimaciones de los servicios de inteligencia exterior de Ucrania. Esta concentración convierte a la región en un espacio particularmente sensible para las operaciones de vigilancia de los países europeos.
Un episodio reciente involucró al petrolero Sled, de aproximadamente 190 metros de eslora, que quedó temporalmente inmovilizado entre la isla alemana de Rügen y la danesa de Møn. La Policía Federal alemana detectó en las proximidades dos embarcaciones militares rusas, entre ellas el buque de guerra Aleksandr Shabalin, procedente de Kaliningrado.
No se ha confirmado que el petrolero, registrado bajo bandera de Bahamas, pertenezca efectivamente a la flota fantasma ni que los buques militares estuvieran escoltándolo.
Europa intensifica los controles
La Unión Europea mantiene sanciones contra 673 embarcaciones presuntamente vinculadas con la flota fantasma rusa. Estas restricciones impiden que los buques afectados utilicen puertos comunitarios o reciban determinados servicios de empresas europeas.
Además, los países occidentales han establecido límites al precio del petróleo ruso y restricciones sobre los servicios de transporte y aseguramiento. Francia y otros países europeos realizaron durante 2026 diversas operaciones de inspección y abordaje de petroleros sospechosos de utilizar registros irregulares.
Las autoridades también advierten sobre riesgos ambientales asociados con embarcaciones antiguas, mantenimiento insuficiente y coberturas de seguros difíciles de verificar.
Una nueva etapa de confrontación marítima
El retorno de petroleros al pabellón ruso no elimina las sanciones ni impide automáticamente su aplicación. Sin embargo, introduce una dimensión diplomática y militar más delicada. Una inspección que antes podía dirigirse contra un buque de nacionalidad dudosa podría involucrar ahora una embarcación registrada oficialmente por Rusia.
La estrategia refleja una disputa que ya no se limita al precio del petróleo o a las rutas comerciales, sino que alcanza la interpretación del derecho marítimo y los límites de las intervenciones estatales.
Moscú busca preservar sus ingresos energéticos, mientras Europa intenta reducir los recursos económicos disponibles para sostener la guerra en Ucrania.
La flota fantasma, concebida inicialmente para operar lejos de la atención internacional, se convierte así en un instrumento cada vez más visible de la confrontación entre Rusia y Occidente.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias