UTE deberá sumar US$ 120 millones para respaldar el megaproyecto de Solaria
22.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- La empresa estatal deberá adelantar obras eléctricas y ampliar la generación para abastecer los centros de datos. La OPP tendrá que autorizar los recursos adicionales.
El megaproyecto de la empresa española Solaria, anunciado por el gobierno de Yamandú Orsi como la mayor inversión privada en la historia de Uruguay, tendrá una contrapartida financiera para el Estado: UTE calcula que necesitará un presupuesto adicional de US$ 120 millones para adelantar obras de infraestructura y generación eléctrica destinadas a respaldar la demanda de los futuros centros de datos.
La cifra surge de una presentación ejecutiva de la empresa pública elevada a Presidencia de la República, a la que accedió El Observador. El refuerzo presupuestal deberá contar con la autorización de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
La información introduce un elemento relevante en la evaluación del proyecto, anunciado el pasado 14 de octubre por el presidente Orsi, que contempla una inversión privada inicial de US$ 5.700 millones en centros de datos y generación de energía solar.
UTE deberá adelantar inversiones previstas para otros años
El memorándum de entendimiento firmado entre el Estado uruguayo y Solaria establece que UTE deberá iniciar procesos licitatorios en enero de 2027 y adelantar un año las obras previstas en las subestaciones de 500 kilovoltios de Cardal y Chamberlain.
Además, la empresa pública tendrá que instalar, a su cargo, una capacidad de generación térmica de al menos 100 megavatios para respaldar el suministro eléctrico de los centros de datos. La solución prevista comprende una ampliación de la central de Punta del Tigre.
También se proyecta incorporar una o más plantas eólicas, con una potencia total de hasta 300 megavatios, cuya ejecución estaba inicialmente prevista para etapas posteriores del desarrollo energético nacional.
El cambio es significativo porque el plan quinquenal de UTE priorizaba la incorporación de generación solar fotovoltaica, mientras que las nuevas inversiones eólicas y térmicas estaban reservadas para años posteriores. La llegada de Solaria obliga ahora a revisar ese calendario y anticipar parte de las inversiones.
Una inversión privada de US$ 5.700 millones
El acuerdo anunciado por el gobierno contempla la construcción de un parque tecnológico de centros de datos con una demanda proyectada de 500 megavatios. La inversión comunicada oficialmente comprende US$ 5.500 millones para los centros de datos y otros US$ 200 millones destinados a instalar 350 megavatios de generación solar fotovoltaica.
El desarrollo se distribuirá entre Canelones, San José y Florida, y funcionará bajo el régimen de zona franca. La primera etapa prevé un centro de datos de 200 megavatios en Canelones, mientras que la segunda incorporaría otros 300 megavatios en San José.
El gobierno ha señalado que la construcción generará aproximadamente 3.100 puestos de trabajo y que, una vez completado el emprendimiento, se crearían unos 1.500 empleos permanentes. Sin embargo, la ejecución definitiva continúa condicionada al cumplimiento de requisitos contractuales, ambientales y administrativos.
US$ 16 millones anuales para UTE
La presentación de UTE estima que, una vez que el primer centro de datos alcance una demanda de 200 megavatios, la empresa pública obtendría ingresos aproximados de US$ 16 millones anuales. Esa cifra responde a las proyecciones sobre la comercialización de energía y el cobro por el uso de la infraestructura de transmisión.
El esquema contempla que UTE compre la electricidad producida por el parque solar de Solaria y, al mismo tiempo, suministre energía al complejo tecnológico mediante la red pública. Según la información divulgada, el precio de venta de energía a la compañía española sería similar al acordado con Google para su centro de datos en Uruguay, actualmente estimado en unos US$ 86 por megavatio hora.
Los informes técnicos de UTE consideran que el proyecto representa una oportunidad para aumentar la demanda, ampliar las ventas y diversificar la cartera de grandes consumidores. No obstante, los US$ 16 millones anuales previstos constituyen una estimación de ingresos vinculados al proyecto, y no deben confundirse con una ganancia neta ni compararse directamente con los US$ 120 millones adicionales sin considerar costos, plazos y obligaciones de inversión.
Contratos y decisiones pendientes
El cronograma del memorándum prevé que Solaria adopte su decisión final de inversión en mayo de 2027. Para entonces deberán estar encaminadas las habilitaciones ambientales, las definiciones territoriales correspondientes a los departamentos involucrados y las condiciones contractuales con el Estado.
También se proyectan decisiones del Poder Ejecutivo relacionadas con la creación de la zona franca, la compra de energía y el régimen de facturación. Los acuerdos comerciales previstos tendrían una duración inicial de 20 años, con mecanismos destinados a evitar que UTE quede obligada a adquirir energía sin una demanda equivalente de los centros de datos.
La empresa pública ha sostenido que el proyecto puede resultar favorable para sus finanzas y que las inversiones necesarias se corresponden con necesidades de expansión del sistema eléctrico, aunque algunas deban ejecutarse antes de lo previsto.
El desafío de financiar el respaldo energético
La instalación de grandes centros de datos abre una nueva etapa para el sistema eléctrico uruguayo. A diferencia de otras actividades industriales, estas instalaciones requieren un suministro permanente y de elevada potencia, independientemente de las variaciones de la generación solar y eólica.
Por eso, la disponibilidad de energía renovable no elimina la necesidad de contar con respaldo, transmisión y capacidad de respuesta frente a situaciones excepcionales.
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, ha defendido el proyecto y señalado que las nuevas exigencias no modifican sustancialmente la planificación energética de UTE, sino que adelantan inversiones que el organismo ya consideraba necesarias.
La cuestión que se abre ahora es cómo se financiará ese adelanto y cuál será su impacto sobre el conjunto del sistema eléctrico. La autorización de los US$ 120 millones adicionales por parte de la OPP será uno de los próximos pasos relevantes.
El megaproyecto de Solaria representa una oportunidad de inversión, empleo y desarrollo tecnológico para Uruguay. Pero también obliga a examinar una dimensión que había quedado en segundo plano durante el anuncio oficial: cuánto deberá invertir el Estado para garantizar la infraestructura energética que hará posible el negocio privado, y en qué plazos recuperará esos recursos.
Foto: UTE
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias