ECONOMÍA
Uruguay activa este domingo el acuerdo Mercosur-EFTA y comienza a comerciar con Noruega e Islandia bajo nuevas reglas
31.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – Uruguay comenzará a aplicar este domingo 1.º de noviembre el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), inicialmente en sus relaciones comerciales con Noruega e Islandia. La entrada en vigor representa un nuevo paso en la estrategia de inserción internacional del país y permitirá comenzar a utilizar las preferencias arancelarias y disposiciones comerciales previstas en el tratado, mientras continúa pendiente su implementación con Suiza y Liechtenstein.
El Ministerio de Economía y Finanzas confirmó este viernes que Uruguay completó los procedimientos necesarios para activar el acuerdo, suscrito el 16 de setiembre de 2025 en Río de Janeiro, después de casi ocho años de negociaciones.
El tratado fue incorporado al ordenamiento jurídico uruguayo mediante la Ley N.º 20.500, promulgada en junio de 2026, tras recibir aprobación parlamentaria.
Su puesta en marcha no se realizará simultáneamente entre todos los países firmantes. El mecanismo acordado permite su entrada en vigor bilateral a medida que los integrantes del Mercosur y de EFTA completan sus respectivos procesos de ratificación.
Un acuerdo que comienza a funcionar por etapas
La primera aplicación del tratado se produjo el 1.º de octubre, cuando entró en vigor entre Brasil e Islandia.
Un mes después, el 1.º de noviembre, comenzará a regir para Uruguay en sus relaciones con Islandia y Noruega. En esa misma fecha se ampliará su aplicación a los intercambios entre Brasil y Noruega.
La entrada en vigor continúa pendiente para Argentina, Paraguay, Suiza y Liechtenstein, aunque algunos de estos países ya avanzaron en sus procedimientos parlamentarios.
El caso de Suiza refleja las dificultades que debió superar el proceso.
Como informó Uypress el 18 de setiembre, el Parlamento suizo aprobó finalmente el tratado después de superar las resistencias de sectores agropecuarios, que reclamaban medidas de protección frente a la apertura comercial.
La aprobación legislativa, sin embargo, no equivale automáticamente a su aplicación: todavía deben completarse los procedimientos internos y las comunicaciones previstas en el propio acuerdo.
Un mercado pequeño en población, pero de elevado poder adquisitivo
La Asociación Europea de Libre Comercio está integrada por Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein, cuatro economías que no forman parte de la Unión Europea.
En conjunto reúnen aproximadamente 15 millones de habitantes, una población reducida en comparación con otros grandes mercados, pero cuentan con ingresos per cápita entre los más elevados del mundo.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas, el producto interno bruto conjunto del bloque ronda los US$ 1,4 billones.
El acuerdo contempla una ampliación de las oportunidades comerciales para productos agropecuarios, alimentos, bienes industriales y servicios, además de establecer nuevas condiciones de acceso para inversiones y actividades económicas.
La Cancillería uruguaya ha destacado especialmente el potencial de estos mercados por su capacidad de consumo y por las posibilidades de colocar bienes de mayor valor agregado.
En junio, durante la discusión parlamentaria del tratado, el canciller Mario Lubetkin señaló que los países de EFTA constituyen mercados de especial interés para la estrategia exportadora nacional.
En aquella oportunidad, Uypress informó sobre la aprobación unánime del acuerdo en la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado, uno de los pasos previos a su ratificación.
Nuevas oportunidades para los exportadores uruguayos
La entrada en vigor permitirá comenzar a aplicar preferencias comerciales en las operaciones que cumplan las condiciones establecidas entre Uruguay y los dos países europeos.
El tratado contempla disposiciones sobre comercio de bienes, servicios, inversiones, propiedad intelectual, compras gubernamentales y desarrollo sostenible.
En materia de mercaderías, la utilización efectiva de las preferencias dependerá de las reglas de origen, los cronogramas de desgravación y las condiciones previstas para cada producto.
Esto significa que la aplicación del tratado no supone la eliminación inmediata de todos los aranceles ni garantiza por sí sola un incremento de las exportaciones.
Las empresas deberán identificar qué productos están comprendidos en las concesiones, cuáles son los requisitos documentales aplicables y qué condiciones deben cumplir para acceder a los beneficios.
El acuerdo también puede generar oportunidades para diversificar mercados y desarrollar nuevos vínculos entre empresas uruguayas y europeas, aunque sus resultados dependerán de factores como la competitividad, los costos logísticos, la capacidad productiva y las exigencias sanitarias y técnicas de cada destino.
Aduanas ya estableció el procedimiento para las operaciones
La Dirección Nacional de Aduanas publicó el 19 de octubre el Comunicado 41/2026 de Gestión de Comercio Exterior, que establece los lineamientos operativos para la aplicación del acuerdo Mercosur-EFTA.
El documento incorpora un nuevo código de acuerdo, disposiciones sobre documentación obligatoria y mecanismos para la administración de cupos comerciales cuando corresponda.
Estas condiciones son relevantes para importadores, exportadores y despachantes de aduana, que deberán adecuar sus declaraciones y procedimientos para utilizar los beneficios previstos.
La normativa operativa puede consultarse en el Comunicado 41/2026 de la Dirección Nacional de Aduanas.
La publicación previa de las instrucciones busca facilitar la utilización del tratado desde su entrada en vigor y reducir las dificultades administrativas que pueden presentarse durante los primeros meses de aplicación.
Una estrategia de integración que abarca 31 países europeos
El acuerdo Mercosur-EFTA forma parte de una estrategia más amplia de acercamiento comercial entre América del Sur y Europa.
Con la incorporación de los cuatro integrantes de EFTA, el Mercosur complementará su relación comercial preferencial con los 27 países de la Unión Europea, alcanzando un espacio de vinculación con 31 mercados europeos.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas, esas economías representan más del 90% del producto interno bruto europeo.
La cifra corresponde al alcance potencial de ambos acuerdos una vez completados sus respectivos procedimientos de aplicación y no significa que todas las preferencias comerciales estén disponibles simultáneamente.
Para Uruguay, la ampliación de los vínculos con Europa representa una oportunidad de diversificación en un escenario internacional caracterizado por tensiones comerciales, disputas arancelarias y cambios en las cadenas de abastecimiento.
La posibilidad de acceder a mercados de alto poder adquisitivo también plantea exigencias para los sectores productivos nacionales, especialmente en materia de calidad, certificaciones, trazabilidad y capacidad de suministro.
Del acuerdo político a los resultados comerciales
La activación del tratado constituye el resultado de un proceso iniciado formalmente en 2017, que comprendió 14 rondas de negociaciones y sucesivas instancias diplomáticas y parlamentarias.
El objetivo declarado por los gobiernos participantes es generar mayor previsibilidad para las inversiones y facilitar el intercambio comercial entre ambas regiones.
Sin embargo, el efecto económico dependerá de la utilización efectiva de las preferencias por parte de las empresas.
Para Uruguay, el desafío ya no será solamente conseguir nuevos acuerdos internacionales, sino transformar esas herramientas en mayores exportaciones, inversiones productivas, empleo y oportunidades para las pequeñas y medianas empresas.
La entrada en vigor del acuerdo con Noruega e Islandia constituye un primer paso concreto de esa etapa.
Mientras se aguarda la incorporación de Suiza y Liechtenstein, los operadores uruguayos podrán comenzar a utilizar las disposiciones que entran en vigencia este domingo, en una nueva fase de la relación económica entre el Mercosur y Europa.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias