COMERCIO EXTERIOR / PESCA Y MERCOSUR-UE
Uruguay concreta su primera exportación pesquera con arancel cero hacia la Unión Europea
05.05.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – El primer embarque uruguayo de pescado con arancel cero partió rumbo a Lituania, en el marco de la aplicación provisional del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. La operación fue realizada por CIUPSA y marca un hito para la industria pesquera nacional.
El envío salió desde Uruguay en el buque Xiamen Express, de bandera de Singapur y operado por la naviera Hapag-Lloyd. En la carga viajaron 28 toneladas de merluza HGT, procesada por la empresa CIUPSA, con destino a Lituania. La operación se convirtió en la primera exportación pesquera uruguaya en utilizar las preferencias arancelarias abiertas por el acuerdo Mercosur-Unión Europea, aplicado provisionalmente desde el 1° de mayo.
La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay calificó el embarque como un “hito histórico” para el sector. Hasta ahora, las exportaciones uruguayas de pescado hacia el mercado europeo enfrentaban un arancel de 15%, una barrera que afectaba la competitividad frente a otros proveedores. Con el nuevo régimen, la merluza ingresará con arancel cero, lo que mejora el precio relativo del producto uruguayo en uno de los mercados más exigentes del mundo.
El presidente de la CIPU, Juan Riva-Zucchelli, sostuvo que la operación no representa únicamente una venta concreta, sino una señal para una industria que atravesó años de dificultades. Según la cámara, poder competir sin la carga arancelaria anterior “devuelve esperanza” a un sector que conserva capacidad exportadora, conocimiento productivo y estándares de calidad, pero que necesitaba mejores condiciones de acceso para recuperar mercados.
La elección de Lituania como destino muestra también la lógica del comercio europeo. No se trata solo del consumidor final, sino de una puerta de entrada a una red más amplia de distribución, procesamiento y comercialización dentro de la Unión Europea. Para productos pesqueros congelados o procesados, el mercado europeo exige trazabilidad, controles sanitarios, documentación, regularidad de abastecimiento y cumplimiento de normas de calidad.
El acuerdo Mercosur-Unión Europea empezó a aplicarse provisionalmente el 1° de mayo, después de más de 25 años de negociaciones. Para Uruguay, el cambio tiene impactos inmediatos en distintos rubros exportadores, desde carne y pesca hasta derivados agroindustriales, cuero, lana, bebidas y otros productos. En el caso pesquero, la eliminación del arancel opera desde el inicio y permite capturar beneficios de forma rápida.
El caso de la merluza es especialmente relevante porque la pesca uruguaya necesitaba señales de recuperación. El sector arrastra problemas de rentabilidad, costos operativos, competencia internacional, dificultades de flota, pérdida de dinamismo exportador y presión sobre empleos vinculados a captura, procesamiento, logística y servicios portuarios. El arancel cero no resuelve por sí solo esos problemas, pero mejora una variable clave: el acceso competitivo a un mercado de alto valor.
La Unión Europea es uno de los principales compradores mundiales de productos pesqueros y mantiene una demanda sostenida de pescado blanco, congelado y procesado. Para Uruguay, ingresar sin arancel permite reposicionarse frente a proveedores que durante años compitieron con mejores condiciones comerciales. En un rubro donde los márgenes son estrechos, una reducción de 15 puntos puede definir si una operación es viable o no.
El beneficio también debe leerse en clave de política comercial. Durante años, el acuerdo Mercosur-UE fue presentado como una promesa futura. Este embarque muestra una traducción concreta: una empresa uruguaya carga un contenedor, una naviera lo transporta, un comprador europeo lo recibe y el producto ingresa sin el arancel que pagaba antes. La integración comercial deja de ser una discusión abstracta y empieza a medirse en operaciones reales.
El desafío ahora será sostener continuidad. Un primer embarque tiene valor simbólico, pero la competitividad de largo plazo dependerá de volumen, regularidad, calidad, costos internos, disponibilidad de materia prima, infraestructura portuaria, financiamiento, certificaciones y capacidad comercial. También será necesario que más empresas puedan aprovechar las preferencias y que el sector pesquero transforme la oportunidad arancelaria en una estrategia exportadora más estable.
El acuerdo abre una ventana, pero no sustituye las reformas pendientes. La pesca uruguaya deberá resolver problemas estructurales para convertir el arancel cero en más producción, empleo y divisas. Si lo logra, este primer envío a Lituania podrá ser recordado no solo como una operación inaugural, sino como el comienzo de una nueva etapa para una industria que busca recuperar lugar en los mercados internacionales.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias