Uruguay: el 84% de los hogares no logra ahorrar y uno de cada cuatro no llega a fin de mes
18.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- Un análisis de los datos oficiales revela profundas desigualdades económicas. Mientras Carrasco y Pocitos concentran mayor capacidad de ahorro, Casavalle, Manga y Casabó encabezan las dificultades para cubrir los gastos mensuales.
La reducción de la pobreza en Uruguay no se ha traducido necesariamente en una mejora suficiente de la economía cotidiana de las familias. Apenas uno de cada seis hogares consigue cubrir sus gastos y ahorrar, mientras el 24% no logra pagar todas sus obligaciones con los ingresos del mes.
Los datos surgen de un análisis de la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE), realizado por el economista Matías Brum, docente de la Universidad ORT, junto al periodista Tomer Urwicz, de El Observador.
La investigación muestra una realidad económica desigual, en la que los ingresos permiten sobrevivir a una mayoría de los hogares, pero no necesariamente construir un respaldo financiero frente a imprevistos.
La mayoría llega a fin de mes, pero sin margen
Casi el 61% de los hogares uruguayos consigue pagar sus gastos mensuales, aunque sin capacidad de ahorro. Otro 3,2% gasta más de lo que recibe, pero logra compensar esa diferencia utilizando ahorros acumulados anteriormente.
El problema es más grave para el 24% que no puede cubrir sus gastos con los ingresos disponibles y debe recurrir a préstamos, atrasar pagos o dejar cuentas impagas.
La situación es especialmente difícil en los hogares encabezados por mujeres y en aquellos donde viven niños y adolescentes. En casi dos de cada diez hogares de esas características se acumulan obligaciones sin pagar.
Montevideo: dos realidades separadas por los barrios
El estudio reunió información de tres años de encuestas para construir un mapa de las diferencias económicas entre barrios montevideanos. Carrasco, Punta Gorda, Parque Rodó, Malvín, Punta Carretas y Pocitos encabezan la clasificación de zonas con mayor capacidad de ahorro.
En el extremo opuesto aparecen Casavalle, Manga, Casabó, Punta de Rieles, Nuevo París y Jardines del Hipódromo, donde se concentran las mayores dificultades para cubrir los gastos mensuales.
La distribución territorial evidencia que las desigualdades no se expresan solamente en los ingresos, sino también en las posibilidades de enfrentar emergencias económicas.
La pobreza que no siempre aparece en las estadísticas
Uno de los resultados más reveladores es la diferencia entre la pobreza medida por ingresos y la percepción que tienen las familias sobre su situación. Entre los hogares que dejaron cuentas impagas, el 64,7% se considera pobre, aunque solamente el 33,9% se encuentra por debajo de la línea oficial de pobreza.
También existen diferencias entre quienes utilizan ahorros y quienes deben endeudarse. Mientras la incidencia de pobreza monetaria es relativamente similar en ambos grupos, el 47,3% de los hogares que recurren a préstamos se considera pobre, frente al 25,3% de aquellos que utilizan ahorros anteriores.
Según los datos oficiales, la pobreza por ingresos descendió al 14,8% de las personas durante el primer semestre de 2026. Sin embargo, cerca del 30% de la población se considera pobre.
El desafío de mejorar los ingresos reales
La investigación revela una contradicción importante: un hogar puede encontrarse estadísticamente fuera de la pobreza y, sin embargo, carecer de recursos suficientes para afrontar sus gastos habituales. La ausencia de ahorro también aumenta la vulnerabilidad ante enfermedades, desempleo, reparaciones domésticas y otros imprevistos.
Los resultados plantean un desafío para las políticas públicas: no alcanza con reducir la cantidad de personas por debajo de la línea de pobreza si una parte considerable de la población continúa viviendo sin margen económico.
Que seis de cada diez hogares lleguen a fin de mes sin poder ahorrar y uno de cada cuatro ni siquiera consiga cubrir sus gastos constituye una señal de alerta sobre la fragilidad económica de una parte importante de la sociedad uruguaya.
Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias