Ranking de Prosperidad para América Latina y el Caribe 2026

Uruguay lidera en prosperidad, pero falla en inversión y empleo joven

12.09.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- Según el Ranking de Prosperidad para América Latina y el Caribe 2026, elaborado por el Centro de Competitividad Mundial del IMD y presentado por UCU Business School, Uruguay integra el grupo más sólido de América Latina, pero ocupa los puestos 26 en inversión y 27 en desempleo juvenil entre 34 economías.

 

Uruguay vuelve a destacarse entre las economías más prósperas de América Latina y el Caribe por la fortaleza de sus instituciones, su Estado de derecho y sus niveles de desarrollo social, según informa diario El Observador, sin embargo, detrás de esa posición privilegiada aparecen dos debilidades capaces de condicionar el crecimiento futuro: la baja inversión y las dificultades de los jóvenes para incorporarse al mercado laboral.

El estudio citado analizó 34 economías a partir de cuatro grandes pilares: desafíos económicos, gobernanza e instituciones, dinámicas de gestión y empoderamiento social. El ranking divide a los países en cuatro niveles, desde la categoría A -las economías con desempeño más sólido y equilibrado- hasta la D.

Uruguay quedó en el primer nivel junto con Chile y Costa Rica. Argentina, Brasil y México aparecen en el segundo grupo, mientras que economías como Guatemala, Haití y Venezuela se encuentran en el último. Apenas el 24% de los países analizados consiguió ingresar al nivel superior.

La inversión, uno de los puntos débiles

La principal señal de alerta aparece en el pilar económico. La inversión en Uruguay equivale al 15,6% del Producto Interno Bruto, resultado que ubica al país en el puesto 26 entre las 34 economías estudiadas.

El informe plantea por eso como una de las prioridades nacionales cerrar esa brecha y generar incentivos capaces de acercar la inversión al promedio regional. La paradoja es significativa porque Uruguay posee precisamente algunos de los atributos más valorados por quienes toman decisiones de inversión.

El estudio destaca el liderazgo del país en Estado de derecho y control de la corrupción, fortalezas que recomienda utilizar explícitamente para captar inversión extranjera de mayor calidad.

El diagnóstico coincide con uno de los problemas estructurales que Uruguay arrastra desde hace años: disponer de instituciones estables y reglas previsibles no ha sido suficiente para alcanzar niveles de inversión capaces de acelerar significativamente el crecimiento.

El problema del empleo juvenil

La segunda luz amarilla aparece en el mercado laboral. Uruguay quedó en el puesto 27 en desempleo juvenil, uno de sus peores resultados dentro del ranking. El informe recomienda desarrollar políticas activas específicamente dirigidas a los jóvenes, facilitando su incorporación al mercado de trabajo.

El problema adquiere una dimensión adicional porque la desvinculación educativa y laboral puede coexistir con otras situaciones de vulnerabilidad social. Documentos oficiales del Instituto Nacional de la Juventud identifican entre los problemas de esta población las dificultades de inserción laboral, la precariedad del primer empleo y situaciones relacionadas con el uso de drogas.

Esto último requiere una precisión: el ranking no demuestra que el desempleo juvenil sea causado por el consumo de drogas. Son problemas que pueden coexistir y retroalimentarse en determinados contextos de vulnerabilidad, pero no corresponde establecer automáticamente una relación causal entre ambos.

Instituciones como ventaja competitiva

La gran fortaleza uruguaya continúa siendo institucional. La estabilidad democrática, el cumplimiento de las normas y los bajos niveles relativos de corrupción colocan al país en una situación excepcional dentro de América Latina.

El informe entiende que Uruguay debería transformar ese capital institucional en una ventaja económica más explícita, utilizándolo para atraer proyectos de inversión de calidad. El desafío consiste, por tanto, en convertir estabilidad en crecimiento.

Uruguay XXI también identifica como ventajas para la inversión extranjera la estabilidad macroeconómica, las reglas claras, el tratamiento igualitario del capital nacional y extranjero y la libertad para repatriar capitales.

Otra deuda: participación política de las mujeres

El estudio identifica además una debilidad en materia de empoderamiento: la participación femenina en el Parlamento. Entre las recomendaciones para Uruguay figura aumentar la representación de las mujeres, considerada uno de los puntos que todavía impiden un desempeño más equilibrado dentro de esta dimensión.

El resultado general deja así una fotografía con dos caras. Uruguay está entre los países más prósperos de América Latina porque construyó instituciones que buena parte de la región todavía no consiguió consolidar. Pero esas fortalezas no se traducen con igual eficacia en inversión, crecimiento y oportunidades para los jóvenes.

El desafío que plantea el ranking ya no consiste solamente en preservar la estabilidad alcanzada. Es convertirla en desarrollo: más inversión productiva, mejores empleos y una generación joven que encuentre dentro del país oportunidades acordes con la prosperidad que Uruguay exhibe en las comparaciones regionales.

Economía
2026-09-12T02:57:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias