Centro regional de gestión patrimonial

Uruguay se consolida como hub financiero y atrae a grandes instituciones financieras

12.09.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- Bancos internacionales refuerzan la gestión de patrimonios en el país. El ex presidente del Banco República y actual gerente de Nobilis, Salvador Ferrer, sostiene que el desafío es convertir más ahorro en inversión productiva.

 

Según informa diario El País, Uruguay atraviesa una expansión de su negocio de gestión patrimonial que está reforzando su posición como centro financiero regional. La llegada de nuevos jugadores internacionales, la expansión de la banca privada y cambios regulatorios y tributarios están creando condiciones para que desde el país se administre un volumen creciente de activos de uruguayos y extranjeros.

Para Salvador Ferrer, el punto de partida ya está consolidado: Uruguay no necesita construir desde cero una plaza financiera porque durante décadas acumuló condiciones que le permiten desempeñar ese papel. Entre ellas identifica la estabilidad institucional, seguridad jurídica, libertad de movimiento de capitales, recursos humanos especializados y solidez del sistema financiero. A esto se suma un activo difícil de cuantificar pero decisivo para la gestión patrimonial: la confianza.

Llegan nuevos jugadores

El movimiento se refleja en las decisiones recientes de importantes instituciones. Paralelamente se consolidaron firmas uruguayas de asesoramiento y administración de portafolios que manejan patrimonios de clientes de alto poder adquisitivo, con una presencia importante de argentinos.

Ferrer considera que la llegada de instituciones internacionales no debe observarse únicamente como mayor competencia. También supone inversión, sofisticación de servicios y una mayor atención internacional sobre una actividad para la cual Uruguay tiene condiciones favorables. 

El dinero administrado desde Uruguay

El potencial no se limita a los depósitos existentes en los bancos. Los uruguayos mantienen un importante patrimonio financiero invertido fuera del país, cuya dimensión, dependiendo de cómo se mida, resulta comparable o incluso superior al volumen de depósitos del sistema bancario. A eso se agrega el patrimonio de extranjeros administrado desde Uruguay.

La oportunidad, según Ferrer, consiste en diferenciar dónde se invierte el dinero de dónde se gestiona. Los inversores uruguayos pueden continuar diversificando sus carteras internacionalmente mientras el asesoramiento, la administración, custodia y creación de instrumentos financieros se realizan desde Uruguay. Eso permitiría que una proporción mayor del valor generado por esa industria permanezca en el país.

El gobierno también mueve sus piezas

El crecimiento de la actividad coincide con cambios promovidos desde el Estado. El Ministerio de Economía trabaja para lograr una mayor integración de los mercados bursátiles y modernizar la infraestructura de custodia de valores, mientras que el Banco Central incorporó a su hoja de ruta 2026-2030 el objetivo de desarrollar un mercado de capitales más profundo y accesible.

Uno de los componentes considerados fundamentales es la modernización de la Caja de Valores y su conexión con grandes infraestructuras internacionales. La intención es mejorar la custodia, trazabilidad y separación de los activos, pero también facilitar que Uruguay pueda transformarse en una plataforma desde la cual se administren inversiones regionales y globales.

El cambio tributario

A esa estrategia se sumó una modificación del régimen tributario aplicable a determinadas rentas financieras del exterior. Bajo ciertas condiciones, la retención del IRPF puede reducirse del 12% al 8% cuando intervienen responsables locales encargados de verificar el cumplimiento de los requisitos establecidos.

Para Ferrer, la combinación de infraestructura, regulación e incentivos tributarios puede generar razones concretas para que una proporción mayor de la gestión patrimonial se realice mediante estructuras supervisadas desde Uruguay.

Del ahorro a la inversión

El desafío más importante, sin embargo, está en otro lugar. Uruguay puede consolidarse como administrador de patrimonios internacionales sin que eso necesariamente se traduzca en mayor inversión dentro del país.

Por eso Ferrer considera que el verdadero salto consiste en conectar mejor el ahorro disponible con proyectos productivos uruguayos. Fondos de inversión, un mercado de valores más profundo y una infraestructura financiera moderna podrían canalizar parte de esos recursos hacia empresas y proyectos locales.

El objetivo sería generar un círculo virtuoso: desarrollar una industria de gestión patrimonial cada vez más sofisticada y, al mismo tiempo, conseguir que una parte de esa capacidad financiera contribuya al financiamiento de la economía real.

Uruguay ya dispone de buena parte del activo más difícil de conseguir: confianza y estabilidad. El próximo desafío es transformar esa condición de plaza financiera en capital capaz de financiar inversión, empresas y crecimiento dentro del propio país.

Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS

Economía
2026-09-12T02:41:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias