Uruguayos aprueban los servicios públicos, pero cuestionan sus tarifas
28.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- Una encuesta revela que el 86,2% valora positivamente la electricidad y alrededor del 75% el agua e internet. Sin embargo, nueve de cada diez consideran cara la luz.
Los uruguayos tienen una valoración mayoritariamente positiva de la calidad de los servicios de electricidad, agua potable e internet, pero esa satisfacción no se refleja en la percepción de sus tarifas. Una nueva encuesta muestra que la población distingue claramente entre la calidad de las prestaciones y el costo que debe afrontar para acceder a ellas.
El relevamiento fue realizado por El Observador, junto con la Unidad de Métodos y Acceso a Datos de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República y el docente de Estadística Juan Pablo Ferreira.
La investigación consultó sobre cuatro servicios de utilización cotidiana: electricidad, agua potable, internet y transporte colectivo. Sus resultados muestran diferencias importantes entre la valoración de cada prestación, los precios y las prioridades de inversión pública.
UTE obtiene la mejor evaluación, pero su tarifa genera rechazo
El suministro eléctrico de UTE aparece como el servicio mejor considerado: el 86,2% de los consultados lo califica como bueno o muy bueno. De ese total, un 38% lo considera muy bueno y un 48,2% bueno. La percepción favorable está vinculada, entre otros factores, con la estabilidad del suministro y la disminución de los problemas que caracterizaron al sistema eléctrico en décadas anteriores.
Sin embargo, la evaluación cambia radicalmente cuando se pregunta por las tarifas. Cerca de nueve de cada diez encuestados consideran que la electricidad es cara, una percepción que contrasta con la satisfacción por la calidad del servicio.
La contradicción revela que el reconocimiento a la gestión y a la infraestructura de una empresa pública no implica necesariamente conformidad con sus precios.
Internet también recibe críticas por su costo
El servicio de internet obtiene un 74,4% de valoraciones positivas: el 46,3% lo considera bueno y el 28,1% muy bueno. Pero aproximadamente siete de cada diez consultados entienden que su precio es elevado.
El resultado muestra una situación semejante a la de la electricidad: existe una amplia aceptación de la calidad de la conectividad, aunque persiste una percepción de encarecimiento del acceso.
La encuesta evalúa internet en general, sin distinguir exclusivamente los servicios prestados por Antel de los ofrecidos por otros proveedores.
OSE: buena valoración del agua y tarifas más aceptadas
El agua potable recibe un 75,2% de opiniones favorables. Un 51,9% de los encuestados considera bueno el servicio y un 23,3% lo califica como muy bueno. A diferencia de lo que ocurre con la electricidad e internet, la mitad de los consultados entiende que el precio del agua es razonable, mientras que un 39% lo considera algo o muy caro.
No obstante, aparecen diferencias territoriales: en el interior del país existe una percepción más crítica sobre las tarifas que en Montevideo. También se observa una particularidad en la valoración institucional de OSE. Mientras aproximadamente tres de cada cuatro consultados aprueban la calidad del servicio, menos de la mitad expresa una imagen positiva de la empresa.
El 17% considera que la calidad del agua empeoró durante la última década, una percepción que podría estar relacionada con los efectos de la crisis hídrica de 2023 y otros episodios que afectaron el suministro.
El transporte colectivo concentra las mayores críticas
La evaluación del transporte colectivo presenta resultados sensiblemente diferentes. Uno de cada cinco encuestados declaró no utilizarlo. Entre quienes sí lo hacen, el 28,5% considera que el servicio es bueno o muy bueno, mientras que un 25% lo califica negativamente.
La insatisfacción aumenta entre quienes dependen diariamente del transporte público: casi la mitad de esos usuarios evalúa mal el servicio. Los principales cuestionamientos se relacionan con las frecuencias, la capacidad de los vehículos y sus condiciones de limpieza.
Además, cuatro de cada diez usuarios cotidianos consideran que el transporte empeoró respecto de diez años atrás. Esa percepción resulta especialmente pronunciada en Montevideo y Canelones.
El agua, primera prioridad para mejorar
Aunque recibe una evaluación favorable y sus tarifas son consideradas relativamente razonables, el agua potable aparece como el servicio que debería recibir prioridad si el Estado tuviera que concentrar sus recursos en una sola prestación.
La preferencia se mantiene entre personas de diferentes orientaciones electorales, mientras que entre los jóvenes adquiere mayor importancia la mejora del transporte colectivo.
Otro dato significativo es que casi la mitad de los consultados manifestó haber experimentado algún problema con los servicios considerados durante el último mes.
El relevamiento reunió respuestas de 2.439 voluntarios y utilizó un diseño no probabilístico con modelos de inferencia estadística, una característica metodológica que debe tenerse presente al interpretar sus resultados.
La investigación deja planteada una cuestión relevante para la discusión sobre las empresas públicas: la calidad de los servicios y la accesibilidad de sus tarifas son dimensiones diferentes de una misma política pública.
Los ciudadanos pueden reconocer la eficiencia de las prestaciones y, al mismo tiempo, cuestionar el esfuerzo económico que representa pagarlas. La discusión sobre el futuro de los servicios públicos deberá atender ambas dimensiones, sin confundir satisfacción con conformidad tarifaria.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias