“El Águila”, megaproyecto urbanístico en Atlántida con inversión estimada de U$S 500 millones
12.02.2026
MONTEVIDEO (Uypress) – El proyecto, concebido como un desarrollo urbanístico de usos mixtos y con una ejecución prevista a lo largo de dos décadas; se proyecta sobre 238 hectáreas en la Costa de Oro.
Un predio de 238 hectáreas ubicado en la zona de Atlántida es el punto de partida de El Águila, un ambicioso desarrollo urbanístico de la empresa Kopel Sánchez, asociada en esta oportunidad con el Estudio Luis E. Lecueder.
Se estima que todo el desarrollo podría alcanzar una inversión total de hasta US$ 500 millones a lo largo de unos veinte años.
Según explicó uno de los socios, Sebastián Sánchez a Forbes Uruguay, la iniciativa, que todavía se encuentra en una etapa inicial, apunta a crear una nueva centralidad dentro del área metropolitana de Montevideo, bajo un concepto de "ciudad del futuro", flexible y abierta, integrada a la trama urbana existente y con fuerte énfasis en el espacio público, la sustentabilidad y la calidad de vida.
De las 238 hectáreas que compró el fondo inversor, unas 90 se ubican al sur de la ruta Interbalnearia, en dirección al mar, y 148 hectáreas al norte. "Hablamos de una zona de una escala que no existe hoy dentro del área metropolitana: bien ubicada, bien conectada y con una superficie que permite pensar con mucha libertad", explica el socio de Kopel Sánchez. A diferencia de otros grandes desarrollos, el desafío no pasa por atraer población desde cero. "La gente ya vive en Atlántida, Villa Argentina, Salinas, Parque del Plata y otras localidades cercanas. Una parte importante se traslada diariamente a Montevideo por trabajo", explica.
La alianza entre Kopel Sánchez y Lecueder se inscribe dentro de un grupo inversor diverso, integrado en un 95% por capitales uruguayos, según se informa en la nota.
El proyecto se concibe como un desarrollo urbanístico de usos mixtos, una tipología todavía poco frecuente en Uruguay. En una misma trama abierta podrían convivir vivienda permanente, vivienda de veraneo, comercio, hotelería, oficinas, centros de experiencia, esparcimiento y actividades vinculadas a la innovación.
Una de las claves del proyecto es que no tiene un programa cerrado. La lógica es no definir de antemano todos los usos, sino permitir que el proyecto se adapte a los cambios tecnológicos, laborales y sociales que se irán dando en los próximos años.
"Antes, la incertidumbre se veía como algo negativo. Hoy, en el mundo del desarrollo urbano, la incertidumbre se transformó en flexibilidad", afirma Sánchez.
Lejos de pensarse como un barrio privado o un enclave cerrado, el empresario asegura que el proyecto busca integrarse plenamente a Atlántida, a la ruta interbalnearia y al departamento de Canelones. "El objetivo de El Águila es generar ciudad. No es solo un barrio, no es solo un área empresarial ni un desarrollo inmobiliario puntual. Es todo eso junto", resume.
La compra del terreno implicó una inversión de entre US$ 20 millones y US$ 26 millones. Si se suma la infraestructura prevista para la primera etapa, la inversión inicial ronda los US$ 50 millones. A futuro, la inversión total en tierra podría alcanzar los US$ 100 millones, mientras que el desarrollo completo, en un horizonte de 20 años, podría llegar a los US$ 500 millones.
Imagen: Mintur
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias