Matthew Belloni, experto en la industria cinematográfica

Hollywood se rinde ante la IA: menos empleos, más ahorro y poder para las tecnológicas

08.08.2026

HOLLYWOOD (Uypress)- Matthew Belloni, experto en la industria cinematográfica, entrevistado por la revista Wired, advierte que la inteligencia artificial ya está automatizando procesos y eliminando puestos de trabajo mientras los grandes estudios buscan reducir sus costos. El verdadero conflicto, sostiene, será quién controle el futuro del cine.

 

Hollywood vive en una contradicción permanente respecto a la inteligencia artificial. Mientras algunos sectores la rechazan por miedo a perder la esencia humana del arte, otros la abrazan como la herramienta definitiva para recortar presupuestos en una industria donde la producción es cada vez más cara.

Sea como sea, esta tecnología ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en el motor invisible de los grandes estudios de Hollywood. Así, la batalla actual debe centrarse en quién ostentará el control en vista de que el capital de las grandes tecnológicas cada vez domina más, como apuntó Matthew Belloni, experto en la industria cinematográfica, en la mencionada entrevista.

La integración de estas herramientas es masiva, pero, en muchos casos, se mantiene bajo un estricto secreto para evitar el rechazo del público. Sin embargo, casos como el éxito de las películas rodadas a la manera tradicional o los millonarios acuerdos entre actores y plataformas de streaming están marcando el camino de una transformación sin precedentes que podría dividir el cine entre lo auténtico y lo generado por algoritmos.

Entre el secreto y el negocio millonario

"Hay dos tipos de IA: está la IA generativa, que es la creación de contenido y cosas así, y luego está lo que yo llamo la IA corporativa, como la simplificación de procesos y mejores resultados de búsqueda", explicó Belloni, "obviamente, en la segunda, todo el mundo la está usando".

Incluso en el ámbito puramente creativo, el tabú empieza a romperse. El experto relató cómo los directores de series instan a sus guionistas a usar ChatGPT para sugerir chistes o escenarios, algo que el sindicato de guionistas empieza a tolerar siempre que no afecte a los puestos de trabajo.

Un ejemplo de esta integración es Ben Affleck, quien vendió su empresa de IA a Netflix por 587 millones de dólares. "Netflix sabe que Ben es alguien que tiene mucha credibilidad y prestigio como estrella de cine, ganador del Oscar y cineasta, y tenerlo vinculado a este sector les da mucho margen de maniobra", apuntó Belloni.

La animación y la crisis de costes

"La mayor innovación o disrupción está ocurriendo en el mundo de la animación, donde visualmente se pueden completar escenas y hacer guiones gráficos sin el uso de artistas", destacó Belloni sobre el sector más vulnerable ante este avance.

El motivo principal es económico, ya que cualquier película original de Pixar parte de los 200 millones de dólares de presupuesto, un coste que los estudios necesitan reducir drásticamente ante un mercado que ya no garantiza los éxitos de taquilla de antaño. De hecho, Belloni aseguró que la IA "ya está eliminando puestos de trabajo y automatizando procesos".

Aunque los sindicatos intentan proteger a los trabajadores, la presión de los accionistas por la rentabilidad es muy cruda. "Tienen la responsabilidad fiduciaria ante sus accionistas de reducir el coste de las películas y lo ven como una evolución", explicó el experto, comparando este cambio con la llegada del sonido al cine o la aparición del vídeo doméstico.

El desafío legal del copyright

"Si pones cientos de millones de dólares en la creación de una propiedad intelectual valiosa, deberías poder protegerla contra personas que la están usando para escupir personajes que compitan contigo", dijo Belloni, quien anteriormente trabajó como abogado, de forma contundente.

Actualmente, la ley es difusa sobre si el simple hecho de recoger datos protegidos constituye una infracción o si esta solo ocurre cuando el resultado final se parece demasiado al original.

A esto se suma la lucha por los derechos de imagen, ya que agencias de talento y actores como Cate Blanchett buscan crear registros de consentimiento para que los intérpretes decidan si su voz o rostro pueden ser usados por la IA.

"La industria del entretenimiento quiere que el valor por defecto sea la exclusión y si quieres que tu nombre, imagen y semejanza sean incluidos, puedas optar por participar", señaló Belloni, contraponiéndolo a la mentalidad de las tecnológicas de pedir perdón antes que permiso.

Frente a la AI slop (basura de IA), surge la figura de directores como Christopher Nolan, cuya película La Odisea está triunfando precisamente por ser "real" y de autor. Sin embargo, advirtió sobre la creciente censura corporativa, citando cómo Amazon descartó una película sobre Sam Altman (CEO de OpenAI) tras firmar un millonario acuerdo. "La pregunta es cuán dispuesto estará Hollywood a enfrentarse a la industria tecnológica", concluyó Belloni.

Infoesfera
2026-08-08T10:26:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias