León XIV advierte: la inteligencia artificial no puede gobernar al ser humano
07.11.2026
MONTEVIDEO (Uypress)- El papa cuestiona la concentración del poder tecnológico, sus efectos sobre el trabajo y el uso militar de la IA. Su primera encíclica reclama poner límites a los algoritmos.
La inteligencia artificial se ha convertido en uno de los temas centrales del pontificado de León XIV. No se trata de una preocupación circunstancial ni de un rechazo religioso a los avances científicos, sino de una reflexión sobre el poder económico, el trabajo, la desigualdad y el futuro de la humanidad.
El pontífice, que visita Uruguay entre el 6 y el 8 de noviembre, considera que la revolución tecnológica actual plantea desafíos comparables a los que provocó la Revolución Industrial del siglo XIX.
Precisamente esa comparación explica la elección de su nombre. Cuando asumió el papado, en mayo de 2025, Robert Francis Prevost recordó a León XIII, autor de la encíclica Rerum Novarum, publicada en 1891, que abordó las condiciones de los trabajadores, las relaciones entre capital y trabajo y las consecuencias sociales de la industrialización.
León XIV sostiene que la inteligencia artificial representa una nueva transformación histórica y que sus consecuencias no pueden quedar exclusivamente en manos de quienes desarrollan y financian la tecnología.
Una encíclica dedicada al poder tecnológico
El 25 de mayo de 2026, el Vaticano publicó Magnifica Humanitas, la primera encíclica del nuevo pontífice, dedicada a la protección de la persona humana en tiempos de inteligencia artificial. El documento sostiene que la tecnología no es necesariamente perjudicial, pero tampoco puede considerarse neutral.
Su orientación depende de quién la diseña, quién la financia, quién establece las reglas y quién obtiene los beneficios económicos.
La preocupación principal es que unas pocas corporaciones tecnológicas concentren una capacidad extraordinaria para influir sobre la información, el consumo, las relaciones laborales e incluso los procesos democráticos.
El papa advierte que no basta con desarrollar sistemas aparentemente responsables si los criterios éticos que los gobiernan son establecidos exclusivamente por pequeños grupos empresariales.
El trabajo, en el centro de la discusión
Uno de los aspectos más significativos de la posición papal es su preocupación por el futuro del empleo. León XIV considera que la automatización puede mejorar la productividad, pero también eliminar puestos de trabajo, reducir la autonomía de los trabajadores y ampliar los mecanismos de vigilancia empresarial.
La encíclica cuestiona que toda innovación tecnológica represente automáticamente una mejora de las condiciones laborales.
También denuncia las formas de explotación que permanecen ocultas detrás de la industria digital, desde trabajadores dedicados al etiquetado de datos hasta menores involucrados en actividades peligrosas vinculadas con la extracción y procesamiento de minerales.
El documento reclama políticas de protección del empleo, formación profesional y una participación activa de las organizaciones sindicales en las transformaciones tecnológicas.
La inteligencia artificial y la guerra
Otra preocupación fundamental es la utilización militar de los algoritmos. Durante la presentación de su encíclica, León XIV reclamó que la inteligencia artificial sea «desarmada», una expresión destinada a cuestionar su utilización como instrumento de dominación y destrucción.
El pontífice rechaza que las decisiones sobre la vida y la muerte puedan delegarse en sistemas autónomos. También reclama acuerdos internacionales que limiten el desarrollo de armas capaces de seleccionar y atacar objetivos sin intervención humana efectiva.
El planteamiento alcanza además a la competencia económica entre grandes potencias y al dominio de las plataformas sobre la información.
Educación, periodismo y democracia
León XIV también advierte sobre los riesgos de la desinformación, las imágenes falsas y los sistemas capaces de reproducir voces y rostros humanos. En materia educativa, sostiene que enseñar a utilizar inteligencia artificial debe incluir la capacidad de decidir cuándo resulta conveniente prescindir de ella.
Para el periodismo reclama transparencia, verificación de la información y responsabilidad frente a la circulación de contenidos manipulados. Su preocupación es que la tecnología termine debilitando la capacidad de las personas para pensar, decidir y participar libremente en la sociedad.
Un debate que también llega a Uruguay
La inteligencia artificial figura entre los asuntos previstos para el diálogo entre León XIV y el presidente Yamandú Orsi durante la visita papal. La discusión tiene implicancias concretas para Uruguay, especialmente en educación, empleo, regulación de plataformas digitales y modernización del Estado.
El planteamiento del pontífice no consiste en detener la innovación, sino en establecer quién debe gobernarla y con qué objetivos.
En definitiva, la pregunta que atraviesa su primera encíclica es profundamente política y social: si la inteligencia artificial aumentará el bienestar colectivo o si terminará concentrando todavía más riqueza y poder en unas pocas manos.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias