IRÁN / DIPLOMACIA Y GUERRA

Araghchi se reúne con Putin mientras se enfría el canal directo entre Irán y Estados Unidos

27.04.2026

SAN PETERSBURGO (Uypress) – El canciller iraní Abbas Araghchi se reunió este lunes con Vladimir Putin en San Petersburgo, en medio del estancamiento de las negociaciones con Estados Unidos y después de que Donald Trump cancelara el viaje de sus enviados a Islamabad.

La visita fue confirmada por el Kremlin y reportada por agencias internacionales. Reuters informó que Putin recibió a Araghchi en la Biblioteca Presidencial de San Petersburgo y le transmitió apoyo político a Teherán, al afirmar que Rusia hará “todo” lo que sirva a los intereses de Irán y de los pueblos de la región para alcanzar la paz lo antes posible. El portavoz presidencial Dmitri Peskov sostuvo, además, que Moscú quiere que continúen las negociaciones entre Washington y Teherán y advirtió que un regreso a la acción militar no conviene a ninguna de las partes.

El encuentro se produjo en el momento más delicado del proceso diplomático. Reuters informó que Trump canceló durante el fin de semana el viaje a Pakistán de Steve Witkoff y Jared Kushner, sus enviados para las conversaciones con Irán. El presidente estadounidense dijo luego que, si Teherán quiere negociar, puede llamar o acercarse a Washington, y reiteró que cualquier acuerdo debe incluir una condición central: que Irán no pueda acceder a un arma nuclear.

Araghchi llegó a Rusia después de una intensa ronda regional. Antes de San Petersburgo estuvo en Pakistán y Omán, dos países que han operado como canales de comunicación en distintos momentos de la crisis. Associated Press informó que el canciller iraní también mantuvo contactos con autoridades de Qatar y Arabia Saudita, en una gira que muestra que Teherán busca respaldo simultáneo en Moscú, Islamabad, Mascate y otros actores regionales mientras el canal con Washington sigue sin encuentro presencial.

La propuesta iraní, según Reuters y AP a partir de fuentes estadounidenses y regionales, fue transmitida por mediadores pakistaníes y busca separar la discusión urgente sobre el fin de la guerra y el estrecho de Ormuz del debate nuclear. El planteo de Teherán apunta a que primero se cierre la guerra, se levante el bloqueo estadounidense sobre Irán y se resuelva el régimen de navegación por Ormuz; recién después se abriría la negociación sobre el programa nuclear. Washington, en cambio, insiste en que la cuestión nuclear debe estar desde el inicio de cualquier acuerdo.

Ese desacuerdo explica el bloqueo actual. Irán intenta convertir el control de Ormuz en una carta de negociación, mientras Estados Unidos busca impedir que Teherán venda petróleo mediante presión naval. Reuters señaló que, antes de la guerra, entre 125 y 140 buques cruzaban diariamente el estrecho, pero en la última jornada solo lo hicieron siete, sin cargamentos de petróleo destinados al mercado global. El dato confirma que la crisis dejó de ser solo militar o diplomática y se transformó en un problema directo para la energía y el comercio mundial.

Rusia busca ocupar un lugar de mediador, pero también de aliado estratégico de Irán. Putin recordó la asociación bilateral de largo plazo y Reuters señaló que Moscú mantiene vínculos sensibles con Teherán, incluida la construcción de nuevas unidades nucleares en Bushehr y la cooperación militar desarrollada en torno a drones Shahed utilizados por Rusia en Ucrania. Ese trasfondo hace que la presencia de Araghchi en San Petersburgo tenga un doble significado: respaldo político inmediato y coordinación estratégica frente a Washington.

Moscú sostiene desde hace meses que la salida debe ser diplomática y que Estados Unidos debe abandonar la lógica de ultimátum. Reuters ya había informado a comienzos de abril que Rusia reclamó volver al carril negociador y dejar de presionar a Irán mediante amenazas. Esa posición se complementa con la crítica rusa al abandono estadounidense del acuerdo nuclear de 2015, el JCPOA, una decisión tomada por Trump en su primer mandato y que Moscú ha usado como argumento para responsabilizar a Washington por el deterioro del marco diplomático.

La reunión con Putin no resuelve la crisis, pero confirma que Irán no negocia en soledad. Mientras Trump congela el desplazamiento de sus negociadores y exige que el programa nuclear esté en el centro de cualquier acuerdo, Teherán intenta sostener una red diplomática paralela con Rusia, Pakistán y Omán. En esa diferencia se juega el próximo tramo del conflicto: si la presión sobre Ormuz fuerza una salida negociada o si la guerra queda atrapada en una disputa de desgaste entre bloqueo, energía y poder regional.

Internacionales
2026-04-27T14:10:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias