ARGENTINA / CRISIS PRODUCTIVA
Argentina perdió 30.633 empresas desde la llegada de Milei, la mayor caída para los primeros 30 meses de un gobierno
19.08.2026
BUENOS AIRES (Uypress) – Argentina perdió 30.633 empresas entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, período correspondiente a los primeros 30 meses del Gobierno de Javier Milei, según el Monitor Mensual de Empresas elaborado por el centro de investigación Fundar.
La caída representa el 6% de las firmas existentes antes de la asunción del mandatario y constituye, de acuerdo con la comparación histórica de la organización, el peor resultado registrado durante los primeros 30 meses de una administración nacional.
La cantidad de empresas pasó de 512.357 en noviembre de 2023 a 481.724 en mayo de 2026. El registro actual es el menor en casi dos décadas y se encuentra incluso por debajo del nivel alcanzado después de las restricciones sanitarias y la crisis provocada por la pandemia.
Solo durante mayo desaparecieron en términos netos 2.371 empresas respecto de abril, una reducción mensual del 0,49%. La cifra equivale a aproximadamente 76 firmas por día si se distribuye el saldo entre todas las jornadas del mes.
El indicador acumula 16 meses consecutivos de caídas mensuales y 27 retrocesos interanuales. En comparación con mayo de 2025, Argentina tiene 16.560 empresas menos, una disminución del 3,3%.
Qué significa que una empresa “cerró”
La estadística utilizada por Fundar procede de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y considera empresa a cualquier persona física o jurídica que posea al menos un trabajador registrado en relación de dependencia.
Quedan excluidos el empleo doméstico, las casas particulares, la Administración pública y las organizaciones extraterritoriales.
El descenso de 30.633 empresas representa, por tanto, una variación neta en la cantidad de empleadores registrados. No significa necesariamente que todas esas firmas hayan sido disueltas jurídicamente o hayan desaparecido por completo.
Una empresa puede dejar de figurar porque cerró, se fusionó, dejó de tener empleados registrados o pasó a desarrollar su actividad sin personal formalmente declarado. Al mismo tiempo, el saldo neto descuenta las nuevas empresas incorporadas durante el período.
La formulación más rigurosa consiste en afirmar que Argentina tiene 30.633 empleadores registrados menos que en noviembre de 2023. El dato continúa mostrando una fuerte contracción del entramado empresarial, aunque no permite conocer por sí solo la causa particular de cada baja.
Una caída extendida entre sectores
Durante mayo, 15 de los 18 sectores analizados por Fundar registraron una reducción mensual en la cantidad de empresas.
Alojamiento y gastronomía sufrió la mayor caída porcentual, con una baja del 1,4% y 341 empresas menos.
La industria manufacturera perdió 403 firmas, equivalente al 0,9% de sus empleadores. Transporte y almacenamiento registró una reducción de 210 unidades, el 0,6%.
En términos absolutos, el comercio tuvo 841 empleadores menos durante mayo, según el desglose de los registros oficiales utilizado también por el Centro de Economía Política Argentina.
Desde el inicio del Gobierno, 14 de las 18 actividades relevadas presentan resultados negativos.
Transporte y almacenamiento fue el sector más afectado en términos porcentuales, con 6.733 empresas menos y una contracción del 17,05%.
Los servicios inmobiliarios perdieron 4.098 empleadores, una caída del 13,81%, mientras la construcción retrocedió en 2.033 empresas, equivalente al 9,34%.
La industria manufacturera acumuló aproximadamente 4.020 firmas menos desde noviembre de 2023. El comercio registró la mayor pérdida en términos absolutos, con 8.408 unidades productivas menos, según el análisis del CEPA basado en la misma fuente oficial.
No todos los sectores retrocedieron. Los servicios administrativos, determinadas asociaciones y servicios personales, la electricidad, el gas y la salud mostraron variaciones positivas en algunos períodos.
La expansión de actividades vinculadas con la energía y la minería tampoco alcanzó para compensar la disminución de empresas en el resto de la economía.
Casi todo el territorio afectado
Las 24 jurisdicciones argentinas registraron una caída intermensual en mayo.
Tierra del Fuego y Salta tuvieron las mayores contracciones porcentuales del mes, ambas con 1,9%, seguidas por Río Negro, con 1,2%.
En la comparación interanual, 23 de las 24 jurisdicciones perdieron empresas. Neuquén fue la única excepción, con un crecimiento del 0,13%, asociado en buena medida a la actividad energética.
Desde noviembre de 2023, Neuquén también fue la única provincia que aumentó su cantidad de empleadores, con una expansión acumulada del 1,6%.
Las mayores caídas del período se produjeron en La Rioja, con 18,9%; Catamarca, con 14,1%; y Tierra del Fuego, con 13,6%.
El retroceso muestra que la crisis no se concentra exclusivamente en Buenos Aires ni en los grandes centros industriales. Afecta a economías provinciales con estructuras productivas y especializaciones diferentes.
Consumo, importaciones y costos
Los especialistas consultados por la agencia EFE vincularon la caída con distintos componentes de la política económica aplicada por el Gobierno.
La contracción inicial de la actividad, la reducción del poder adquisitivo, el menor consumo interno, la apertura de las importaciones y el aumento de determinados costos productivos afectaron especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
La eliminación o reducción de mecanismos de protección comercial expuso a sectores como el textil, el calzado, los electrodomésticos y otras manufacturas a una competencia más intensa con productos importados.
El Gobierno sostiene que la apertura permite reducir precios, aumentar la competencia y obligar a las empresas locales a mejorar su productividad. También afirma que la estabilización macroeconómica, el equilibrio fiscal y la desregulación crearán condiciones para nuevas inversiones.
La evolución observada por Fundar indica, sin embargo, que la recuperación no se distribuye de manera uniforme. Mientras la energía, la minería y algunos servicios reciben proyectos de inversión, numerosas empresas orientadas al mercado interno continúan cerrando o reduciendo personal.
Casos de cierres y reestructuraciones
El informe reseñó varios casos ocurridos durante el último período.
La empresa de indumentaria deportiva Will Der cerró definitivamente su planta de Las Flores e impidió el ingreso de 120 trabajadores en su establecimiento de Pacheco. La firma vinculó la situación con la crisis textil, la caída del consumo y la apertura importadora.
Unilever cerró una planta de vegetales deshidratados que abastecía a la marca Knorr y desvinculó a 60 trabajadores. La compañía atribuyó la decisión a modificaciones en los hábitos de consumo y a una reorganización de sus categorías de productos.
Tía Maruca cerró su planta de San Juan después de operar con poco más de la mitad de su capacidad. La empresa mencionó la caída del consumo masivo y la competencia de segundas marcas y productores informales.
Peabody dejó de fabricar electrodomésticos en Argentina, comenzó a desmontar su maquinaria y orientó su operación hacia productos importados y producción en Paraguay.
Estos casos no explican por sí solos el descenso estadístico, pero ilustran los procesos de cierre, reestructuración y sustitución de producción nacional que atraviesan distintas ramas.
El impacto sobre el empleo
La pérdida de empleadores se refleja directamente en el mercado de trabajo. Según un estudio del CEPA basado en los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron en términos netos 411.613 puestos de trabajo registrados.
La reducción equivale al 4,2% del empleo formal comprendido por la fuente. Solo durante mayo se contabilizaron 70.217 trabajadores registrados menos.
La industria manufacturera fue la actividad con mayor pérdida de empleo, con una reducción acumulada superior a 97.000 puestos.
Las cifras empresariales y laborales no implican que todas las bajas respondan exclusivamente a una misma política. Las empresas pueden cerrar por problemas financieros, tecnológicos, comerciales, sectoriales o de gestión.
La amplitud territorial, la continuidad temporal y la concentración de las pérdidas en sectores vinculados con la producción y el mercado interno muestran, sin embargo, que no se trata de una suma de episodios aislados.
Argentina tiene hoy menos empresas empleadoras que cuando Milei llegó al Gobierno, menos firmas que después de la pandemia y una contracción que continúa profundizándose. El desafío para el programa económico oficial será demostrar que las inversiones anunciadas en sectores específicos pueden traducirse en una recuperación suficientemente amplia para reconstruir el entramado productivo y el empleo perdido.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias