INTERNACIONAL

Asia refuerza su escudo energético mientras Washington busca reabrir Ormuz

11.04.2026

TOKIO/SEÚL/SINGAPUR (Uypress) – Japón liberará más reservas de crudo desde mayo, Corea del Sur pidió garantías de suministro a los países del Golfo, Australia reforzó su coordinación con Singapur y Taiwán aceleró compras de emergencia, en un movimiento regional para contener el impacto del cierre del estrecho de Ormuz sobre la energía y la industria asiáticas.

La crisis volvió a colocar al estrecho de Ormuz en el centro del tablero global. Reuters informó que el paso, por donde normalmente circula cerca de 20% del petróleo y del gas natural licuado del mundo, sufrió una interrupción histórica desde el inicio de la guerra con Irán, y que el tráfico marítimo siguió casi paralizado incluso después del anuncio de una tregua frágil. En ese contexto, Donald Trump aseguró que Estados Unidos lo tendrá “abierto bastante pronto”, aunque sin precisar cómo ni cuándo.

Japón fue uno de los países que reaccionó con mayor rapidez. La primera ministra Sanae Takaichi anunció que Tokio liberará desde mayo otros 20 días de reservas de petróleo para asegurar el abastecimiento interno, mientras busca crudo fuera de Medio Oriente. Según Reuters, Japón ya había empezado a soltar unas 50 jornadas de suministro desde marzo y depende del Medio Oriente para alrededor de 95% de sus importaciones de petróleo.

Corea del Sur se movió en la misma dirección. El ministro de Finanzas, Koo Yun-cheol, se reunió con embajadores de los países del Consejo de Cooperación del Golfo para pedir estabilidad en el suministro de petróleo, gas natural licuado, nafta y urea, y también garantías de seguridad para los buques surcoreanos y sus tripulaciones cerca de Ormuz. Reuters señaló que Seúl, como otras economías asiáticas, depende fuertemente de las importaciones energéticas que cruzan ese corredor.

Taiwán, por su parte, optó por reforzar inventarios y redirigir compras. Reuters reportó que la estatal CPC reservó un buque para cargar 2 millones de barriles de crudo de Medio Oriente, volumen suficiente para cubrir algo más de medio mes de consumo adicional. La misma cobertura recordó que las refinerías asiáticas dependen del Medio Oriente para más de la mitad de su abastecimiento de crudo y nafta, y que varios países de la región ya recurrieron a reservas estratégicas, subsidios y restricciones a las exportaciones de combustibles para amortiguar el golpe.

Australia también dejó en claro que la seguridad energética pasó a ser una prioridad diplomática. Reuters informó que Anthony Albanese acordó con el primer ministro de Singapur, Lawrence Wong, profundizar la cooperación para asegurar el flujo de diésel y gas natural licuado, en medio de compras de pánico y tensiones sobre el abastecimiento interno. Singapur es el mayor proveedor de gasolina de Australia, mientras Canberra cubre desde allí una parte relevante de sus combustibles refinados.

El trasfondo es más amplio que el precio del barril. The Washington Post advirtió que el shock en Ormuz ya empezó a golpear cadenas industriales en Asia, especialmente por la suba de la nafta petroquímica, insumo clave para envases, plásticos, cosmética, alimentos, autopartes y dispositivos médicos. Así, la crisis no solo desafía a Washington en el plano militar y diplomático: también obliga a sus socios de Asia-Pacífico a blindar suministros, diversificar rutas y prepararse para una disrupción que puede extenderse mucho más allá del campo de batalla.

 

Imagen de referencia: petrolero en el estrecho de Ormuz. Fuente: Reuters.

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2026-04-11T13:23:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias