Ataque a Venezuela: Estados Unidos y Cuba mienten
25.01.2026
MONTEVIDEO (Uypress/Esteban Valenti)- Las versiones oficiales de Cuba y de Trump sobre el asesinato de los 32 militares e integrantes del Ministerio del Interior cubanos en Caracas, son falsas. Cada uno por sus motivos miente e insiste. La mentira es siempre una porquería, pero puede ser mucho peor cuando agravia a 32 combatientes y sirve para preparar planes muchos más amplios del incontenible Donald Trump.
Nos tomamos el trabajo, junto con nuestros corresponsales voluntarios, 11 en Cuba, 8 en Venezuela y 3 en Washington DC, de elaborar un detallado informe sobre un aspecto muy importante para comprender la dinámica del ataque de Estados Unidos a Venezuela, del 3 de enero 2026.
En los círculos de inteligencia y análisis militar gana fuerzas en las últimas horas, lo se conoce ya como la "Teoría de la Limpieza Interna".
Es casi imposible militarmente que un equipo de extracción, por muy élite que sea (Delta Force o SEALs), neutralice a 32 combatientes de élite cubanos atrincherados en un bunker, asegure al objetivo (Maduro) y salga en 47 segundos sin sufrir ni un rasguño. El trabajo sucio ya estaba hecho cuando llegaron, el asesinato de los 20 cubanos del Ministerio de Interior y 12 militares de las FAR que estaban dentro del fuerte Tiura.
Expertos militares coinciden en que 47 segundos es tiempo suficiente para entrar y salir si el camino está libre, pero insuficiente para un combate. Los cubanos hubieran presentado batalla y el tiroteo habría durado mucho más tiempo y no segundos y, sin falta hubiera habido bajas norteamericanas.
Un sector del alto mando militar venezolano (FANB) al más alto nivel (Vladimiro Padrino López) y del SEBIN, pactó su propia amnistía a cambio de entregar a Maduro.
Los 32 cubanos, no respondían a los generales venezolanos, sino directamente a La Habana, y tenían órdenes de no dejar que Maduro se rindiera (o incluso de eliminarlo antes de que fuera capturado). Para entregar a Maduro y salvarse ellos, los venezolanos tuvieron que asesinar a la guardia cubana minutos antes de la llegada de los helicópteros estadounidenses.
Los nombres de los traidores venezolanos, en todos los servicios de inteligencia, norteamericano, cubano, ruso, chino y otros son siempre los mismos, Vladimir Padrino López, el Ministro de Defensa. Se dice que fue quien negoció la "no intervención" de la FANB (Fuerza Armada Nacional Bolivariana). Su orden fue clara: "Ni un disparo contra los americanos". A cambio, se le habría garantizado inmunidad y el control de la transición política. Padrino López fue entrenado por Estados Unidos, en la Escuela de las Américas, en 1995, fue enviado a Fort Benning, Georgia, para realizar el curso de Operaciones Psicológicas en la famosa Escuela de las Américas del Ejército de Estados Unidos. Por si faltaba algo.
El Mayor General (M/G), el tercer grado más alto en la jerarquía militar venezolana (solo por debajo de General en Jefe) Iván Hernández Dala, Jefe de la DGCIM (Contrainteligencia Militar) y de la Guardia de Honor Presidencial. Es el segundo sospechoso clave de haber ordenado retirar a los anillos de seguridad venezolanos y dejar solos a los 32 cubanos en la "zona de muerte". Él tenía las llaves electrónicas y los códigos para sellar el bunker desde fuera.
Hace pocos días, el 15 y el 19 de enero dos militares cubanos, el Coronel Rogelio "El Chino" Méndez (presentado como Jefe de Logística y Seguridad Perimetral del Bunker) y el Primer Suboficial Yoelvis Matos (presentado como Operador de Comunicaciones Tácticas), repitieron la versión oficial de que los militares cubanos murieron combatiendo. Es un esfuerzo más para instalar la mentira oficial. Estamos trabajando en estos testimonios, demorados y preparados por la inteligencia cubana.
El gobierno cubano tiene la convicción de que Padrino López y Hernández Dala mandaron a asesinar a sus hombres. Pero no lo dice, no culpa a los traidores venezolanos, tendría que admitir ante su propio pueblo y ante el mundo que, la inteligencia cubana (G2) fue burlada y humillada y que el "hermano pueblo venezolano" los masacró. Sus soldados no murieron como héroes luchando contra el "Imperio", sino como víctimas de una sucia trampa.
Aunque la base principal de la certeza del asesinato de los militares cubanos es una sola: el ataque de los comandos norteamericanos y 150 aeronaves y ni una sola baja. 7 heridos. Afirmar que los 32 cubanos lucharon valientemente es una afrenta a su capacidad de combate y a su coraje. Un insulto a su memoria.
El problema es que esta mentira de "Estado" está impactando muy fuertemente no solo en los familiares, compañeros de promoción de los muertos, sino en amplios sectores de las FAR y de la población. La síntesis de las diferentes versiones sobre la situación política en Cuba de todos nuestros corresponsales voluntarios es que nunca, absolutamente nunca se ha vivido una crisis política de este nivel y características. A lo que se agrega la grave situación económica.
La versión del combate frontal de los cubanos y la fuerza Delta, que difundió primero Trump horas después del ataque , es la narrativa que le conviene a los norteamericanos, para señalar su superioridad técnica, la de sus combatientes "invencibles" y negar que no fue un trabajo sucio de los traidores venezolanos.
La realidad es que los norteamericanos no tuvieron que disparar para matar a los guardias cubanos, solo tuvieron que caminar sobre los cuerpos que los traidores venezolanos dejaron en el pasillo que llevaba a Maduro.
La versión de Donald Trump: en ningún momento ha lamentado el hecho, sino que lo ha presentado como una consecuencia directa de la injerencia cubana en Venezuela. Declaró; "Muchos cubanos perdieron la vida anoche... estaban protegiendo a Maduro. Esa no fue una buena decisión".
Al inicio, insistió en que hubo un combate directo, desde que la información sobre los traidores venezolanos y el asesinato de los cubanos toma fuerza, se ha desviado hacia otros temas.
Trump ha utilizado estas muertes para enviar un mensaje al gobierno de Cuba. Ha argumentado que, con la caída de Maduro, Cuba pierde su "salvavidas" (petróleo y dinero) y ha pronosticado que el régimen cubano "caerá por su propio peso" debido a la asfixia económica, sugiriendo que deben negociar "antes de que sea demasiado tarde".
En estos días se ha concretado un despliegue naval norteamericano importante. Según los reportes más recientes, el portaaviones USS George H.W. Bush (CVN-77) se ha posicionado específicamente "frente" a las costas de Cuba. Está operando (en la zona norte) en aguas internacionales a unos 96 kilómetros (unas 60 millas) de la costa norte de Cuba, cerca de la península de Varadero y Matanzas.
Aunque la hipótesis más sólida y creíble es que Trump no está preparando una invasión militar directa a territorio cubano, estos movimientos navales son parte no solo de aumentar la presión, sino de un plan más vasto de promover una insurrección popular y una fractura en las FAR. Por ello el tema de los 32 asesinados en Venezuela tiene un significado mucho más profundo.
Esteban Valenti.
Trabajador del vidrio, cooperativista, militante político, periodista, escritor, director de Bitácora (www.suplementobitacora.net) y Uypress (www.uypress.net), columnista en el portal de información Meer (www.meer.com/es)