Ataque a Venezuela, un gran paso hacia la guerra nuclear

03.01.2026

MONTEVIDEO (Uypress/Esteban Valenti) - Esta es una de las circunstancias en que escribir es solo un grito y poco más, mientras las que gritan son las armas, la prepotencia y los criminales con cargos políticos en Estados Unidos, nada menos que el Presidente de la Unión, Donald Trump.

Era absolutamente esperado, un despliegue militar de 7 naves militares, el portaviones más grande del mundo, un submarino nuclear y cientos de aviones, nadie lo mantiene solo como presión. Era obvio e inevitable.

Es solo el primer paso, ya lo anunció Trump, estan pronto para una segunda ola y ni siquiera nos dejaron espacio para especular, esa segunda ola vendrá hasta controlar totalmente el país. Esta operación de terrorismo internacional, con un despliegue de 150 aeronaves para paralizar la ciudad de Caracas y el empleo de fuerzas de comando para capturar a Nicolás Maduro y su esposa.

Esta operación fue posible solo por la complicidad de fuerzas venezolanas. Alguien está cobrando los 50 millones de dólares de "recompensa" pagados por Washington D.C.

Los objetivos económicos, políticos, militares de esta operación inicial son explícitos, no tienen nada que ver con la democracia, ese es solo el pretexto, lo reconocen diversos jerarcas norteamericanos y en primer lugar Trump, quieren recuperar el control del petróleo venezolano, las enormes reservas de hidrocarburos y de minerales.

El cinismo de las declaraciones en la conferencia de prensa en la Casa Blanca no tiene antecedentes, nunca antes se vio un gobierno norteamericano declarar sus intenciones, tratando de envolverlas en las palabras tradicionales de la reconquista de la democracia, aunque esta no fue por cierto la palabra más utilizada por Trump y sus secuaces. La palabra petróleo ocupó todo el escenario sin la menor delicadeza. La segunda palabra obscena fue dinero, esa era la referencia central del costo de las acciones militares.

El narcotráfico, el principal argumento previo para justificar el cerco y las amenazas a Venezuela desapareció de la conferencia. Ya no era necesario, podían hablar sin limitaciones.

Este es uno de los rasgos característicos del hitlerismo. Busquen en los discursos de Adolf Hitler en los años 1937 y 1938, ya en el año posterior comenzó la guerra mundial. Era otra guerra, terrible, pero nada que ver con el uso del actual de armas nucleares a nivel global.

La guerra nuclear localizada es simplemente demencia, es solo el inicio, la escalada se hace inexorable.

En el mundo este ataque sirve para marcar el límite entre los lacayos más sumisos y cómplices y una gama infinita de posiciones de crítica, de separarse de la posición norteamericana y de condenarla claramente. Este es un tema de fractura del mundo.

Hemos entrado en una nueva y muy peligrosa situación mundial, nunca estuvimos tan cerca de una tercera guerra mundial nuclear. La conferencia de prensa es la reafirmación brutal para el resto del mundo, para Groenlandia, para Panamá, Cuba, Colombia, México, para todos los que cuestionen el poder asfixiante de Trump en cualquiera parte del mundo, pero sobre todo en América Latina.

El otro blanco del ataque es el pueblo de los Estados Unidos, su referencia a que si el perdía las elecciones eso llevaría a la Unión a una Venezuela con esteroides. Para el hitlerismo la conquista por el terror, el fanatismo y el miedo de su pueblo fueron fundamentales. Para la continuidad de esta política de guerra, hace falta una mayoría del pueblo norteamericano, sometido a esta barbarie ideológica y política.

Trump ataca cuando la economía de los Estados Unidos en 2025, su primer año de gobierno creció solo el 1.3%, uno de los porcentajes más bajos a nivel mundial, a pesar o precisamente por la política de este gobierno.

Organizaron paso a paso la acusación de narcotráfico, destruyeron naves piratas como capítulos de esa operación propagandística mundial y para dentro de los Estados Unidos.

Nunca, absolutamente nunca escuchamos en este planeta un conjunto de discursos del sentido imperialista de los Estados Unidos, compitiendo con los discursos de Adolf Hitler en el camino de la Segunda Guerra Mundial. "América primero", es la versión moderna de la supremacía racial del Reich.

Las alternativas son crudas, especular con ellas es conformarnos, tratar de mirar la realidad de frente, para frenar a Trump nadie puede hoy excluir una escalada con un sola una llegada, el choque nuclear.

Faltan datos sobre el ataque, solo la lista de objetivos civiles y militares atacados en Caracas, no sabemos cuantas víctimas civiles y militares venezolanas se produjeron, pero se reafirmó que no hubieron muertes de las tropas norteamericanas. ¿Alguien puede creer que sin complicidades internas a diversos niveles, incluso militares se podría capturar a  Maduro y su esposa?

A finales de 2025 y principios de 2026, la cooperación militar entre Rusia y Venezuela ha alcanzado niveles críticos de tensión debido al despliegue de tecnología avanzada y la firma de nuevos tratados estratégicos.

Los hitos más recientes sobre el envío de armas y asistencia incluyen: Sistemas de Defensa Antiaérea: Se reportó la entrega y actualización de sistemas Buk-M2E y Pantsir-S1. Entrega masiva de armas antiaéreas transportadas al hombro y especialmente dedicadas al ataque a helicópteros. No hay noticia de un solo helicóptero norteamericano abatido...

Maduro transformó una aventura transformadora, polémica, pero conquistada y reafirmada con los votos de Hugo Chavez, en una dictadura que expulsó a muchos millones de venezolanos, aplicando la falsificación de elecciones, represión, persecución. El asco, la repulsa al ataque de Trump, no me cambia un ápice el rechazo a la dictadura de ese personal siniestro y ridículo de Nicolás Maduro.

La lógica que puso en marcha Trump es contagiosa y una prueba para todos. Europa dejará de  ser una mínima referencia internacional, cultural, política, económica, diplomática a nivel mundial para completar su papel de siervo fiel y miserable del gobierno de Trump. Los equilibrios mundiales están está en juego, como nunca lo estuvieron desde 1945.

Hagamos un ejercicio casi ridículo en estas circunstancias, Estados Unidos violó la Carta de las Naciones Unidas (ONU) que rige las relaciones entre todos los Estados miembros.

El Artículo 2(4) - Prohibición del uso de la fuerza: Prohíbe a los Estados recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. Al bombardear Caracas y otras ciudades, EE. UU. incurrió en lo que se define como un "acto de agresión".

El artículo 2(1) la Igualdad soberana, los Estados no pueden intervenir en los asuntos internos de otros. La captura del mandatario de un país soberano es vista como una ruptura total de este principio.

Artículo 51 la Inexistencia de legítima defensa: El derecho internacional solo permite el uso de la fuerza en defensa propia ante un ataque armado previo. Dado que Venezuela no atacó militarmente a EE. UU., no se cumple este requisito.

Violación de la Carta de la OEA, el artículo 19 (No intervención): Ningún Estado tiene derecho de intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos o externos de cualquier otro.

Artículo 21 (Inviolabilidad del territorio): Establece que el territorio de un Estado es inviolable y no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza, ni siquiera de forma temporal.

Violó los convenios de Ginebra, al existir un ataque militar (conflicto armado), el bombardeo de zonas donde hay civiles o el uso de fuerza desproporcionada violaría las leyes de la guerra de Derecho Internacional Humanitario.

Hacemos esta referencia de un grupo de normas que han sido anuladas, porque una de las potencias mundiales, los EE.UU. las violó y anunció que las seguirá violando.

Los pronunciamientos de los gobiernos y de los dirigentes políticos quedarán marcadas profundamente, cada uno asumirá sus responsabilidades, incluso frente a la historia de su país y sus partidos políticos. El Uruguay tiene una clara tradición de defensa de la soberanía y del respeto a las normas internacionales. Seguiremos de cerca todos los pronunciamientos.

Desde hace décadas cubriendo guerras, aprendí que no hay que juguetear, ni mencionar en vano la guerra nuclear. No lo estoy haciendo, nunca estuvimos tan cerca.

Internacionales
2026-01-03T15:44:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias