ESCALADA ENTRE ESTADOS UNIDOS E IRÁN
Ataque iraní en Jordania mata a dos militares estadounidenses y deja otro desaparecido
19.07.2026
WASHINGTON / AMÁN (Uypress) – Dos militares estadounidenses murieron y un tercero permanece desaparecido después de un ataque iraní con misiles balísticos y drones contra fuerzas desplegadas en Jordania, confirmó el Mando Central de Estados Unidos
El ataque ocurrió el viernes 17 de julio, mientras fuerzas de CENTCOM y unidades aliadas intentaban interceptar los proyectiles lanzados por Irán.
Cuatro militares estadounidenses fueron evacuados a hospitales jordanos. Todos recibieron posteriormente el alta médica, mientras otros efectivos atendidos por lesiones menores regresaron a sus funciones.
El organismo militar no difundió las identidades de los fallecidos y señaló que mantendría la información en reserva hasta que fueran notificadas sus familias.
Tampoco aportó detalles sobre las circunstancias en las que desapareció el tercer militar. Al cierre de la información, CENTCOM continuaba calificándolo oficialmente como desaparecido en acción.
El comunicado estadounidense no identificó la base o instalación alcanzada. Medios estadounidenses y la televisión estatal iraní situaron el ataque en la base aérea Muwaffaq Salti, ubicada en Al Azraq, en el este de Jordania.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró que sus misiles y drones destruyeron al menos dos aviones de combate y otras tres aeronaves dentro de la base. Las afirmaciones sobre los daños materiales no pudieron ser verificadas de manera independiente.
Irán desarrolló paralelamente ataques contra objetivos estadounidenses y de países aliados en Kuwait y Baréin. Las autoridades kuwaitíes informaron de intercepciones de misiles y drones, así como de daños en instalaciones petroleras y personas heridas.
Las nuevas muertes elevaron a 16 el número de militares estadounidenses fallecidos desde el comienzo de la guerra con Irán, mientras más de 420 resultaron heridos, según el balance citado por Reuters.
La confrontación comenzó a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron ataques destinados a debilitar los programas nuclear y misilístico iraníes y su infraestructura militar.
Un acuerdo interino alcanzado posteriormente redujo temporalmente las operaciones, pero comenzó a desmoronarse durante la última semana, dando paso a una nueva sucesión de ataques estadounidenses e iraníes.
Estados Unidos respondió a la muerte de los dos militares con su octava noche consecutiva de bombardeos contra territorio iraní.
CENTCOM informó que sus fuerzas atacaron sistemas costeros de vigilancia, instalaciones de defensa aérea, capacidades marítimas y depósitos de misiles y drones. También señaló que fueron alcanzadas unidades de la Guardia Revolucionaria vinculadas directamente con la ofensiva en Jordania.
Washington mantiene más de 50.000 militares desplegados en diferentes puntos de Medio Oriente. Su presencia en bases de Jordania, Kuwait, Baréin, Catar, Arabia Saudita, Irak y otros países amplía la cantidad de posibles objetivos para las fuerzas iraníes.
Jordania ha sostenido que no permitirá que su territorio se convierta en escenario de confrontaciones regionales. Sus sistemas de defensa aérea participaron en la intercepción de proyectiles y drones que ingresaron en el espacio aéreo del país.
El ataque representa una escalada especialmente sensible porque produjo nuevas bajas estadounidenses directamente durante una ofensiva atribuida a Irán, en lugar de a organizaciones armadas aliadas de Teherán.
La expansión de los ataques hacia Jordania, Kuwait y Baréin aumenta también la presión sobre gobiernos que albergan fuerzas estadounidenses y que buscan evitar una implicación más profunda en la guerra.
La disputa permanece estrechamente vinculada con el control del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo consumido en el mundo. Estados Unidos sostiene que sus operaciones buscan mantener abierta la navegación, mientras Irán acusa a Washington de intentar controlar militarmente esa ruta.
La continuidad de las represalias aumenta el riesgo de que los enfrentamientos dejen de concentrarse en instalaciones militares y terminen afectando de manera más amplia infraestructuras energéticas, puertos, aeropuertos y centros urbanos de los países del Golfo.
Por el momento, el destino del militar estadounidense desaparecido continúa sin ser aclarado y las autoridades estadounidenses no informaron cuándo divulgarán nuevos detalles sobre el ataque.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias