ESTADOS UNIDOS / IRÁN Y PODER MILITAR
Ataques iraníes dañaron bases de EEUU en Medio Oriente y abren dudas sobre su despliegue regional
03.05.2026
WASHINGTON (Uypress) – Una investigación de CNN sostiene que ataques iraníes dañaron al menos 16 instalaciones estadounidenses en ocho países de Medio Oriente. La cifra total no fue confirmada oficialmente por el Pentágono, pero AP, The Guardian y Le Monde verificaron daños relevantes en varias bases clave.
El informe de CNN, presentado por Tamara Qiblawi, afirma que los ataques afectaron a la mayoría de las posiciones militares estadounidenses en la región y que algunas instalaciones quedaron prácticamente inutilizables. La investigación se basó en análisis de imágenes, fuentes estadounidenses y fuentes regionales, e identificó daños en radares, sistemas de comunicaciones, radomos y aeronaves de alto valor.
La cadena informó que entre los blancos alcanzados estuvo la base aérea de Al Udeid, en Qatar, uno de los centros de comando y control más importantes de Estados Unidos en Medio Oriente. Según CNN, la instalación fue golpeada dos veces y sufrió daños significativos, aunque había sido evacuada en gran parte y no se reportaron víctimas en ese episodio.
El Pentágono no confirmó el detalle de daños. Ante la consulta de CNN, un funcionario del Departamento de Defensa dijo que no comenta evaluaciones de daños, pero aseguró que las fuerzas estadounidenses siguen plenamente operativas, con el mismo nivel de preparación y eficacia de combate. Ese matiz es central: la cifra de 16 instalaciones pertenece a la investigación periodística, no a una admisión oficial completa del mando militar estadounidense.
Lo que sí fue corroborado por otras fuentes confiables es que los ataques iraníes produjeron daños significativos en varias instalaciones estadounidenses y aliadas. Associated Press verificó mediante imágenes satelitales daños en la sede de la Quinta Flota estadounidense en Bahréin, en la base aérea Al Udeid en Qatar, en la base Prince Sultan en Arabia Saudita y en Al Dhafra, en Emiratos Árabes Unidos.
The Guardian confirmó otro punto crítico: la destrucción de un avión estadounidense E-3 Sentry AWACS en la base Prince Sultan, en Arabia Saudita, tras un ataque iraní del 27 de marzo. La aeronave, utilizada para vigilancia aérea y control de operaciones, es un activo de alto valor y difícil reemplazo, por lo que su pérdida alimentó la preocupación sobre la vulnerabilidad de capacidades estratégicas estadounidenses en la región.
Le Monde también verificó imágenes y registros que muestran la amplitud de la respuesta iraní, con impactos en la sede de la Quinta Flota estadounidense en Bahréin, el aeropuerto de Erbil en Irak, bases en Kuwait como Ali Al Salem y Camp Buehring, y otras instalaciones militares, civiles y económicas del Golfo. El medio francés advirtió, sin embargo, que no todas las afirmaciones de las partes pudieron ser verificadas de forma independiente.
El valor estratégico de esos daños va más allá de la infraestructura. Durante décadas, la red de bases estadounidenses en Medio Oriente fue presentada como un escudo de disuasión, protección de aliados y control de rutas energéticas. Si radares, centros de comunicaciones, aeronaves de vigilancia y bases logísticas pueden ser alcanzados por misiles o drones iraníes, el costo de sostener esa presencia cambia sustancialmente.
La investigación de CNN sostiene que Irán utilizó ataques rápidos, precisos y apoyados en tecnología avanzada. También señaló que Teherán habría mejorado su capacidad de observación mediante satélites de alta resolución, lo que le permitiría identificar mejor blancos militares estadounidenses. Ese punto, atribuido por CNN a información previa de Financial Times, refuerza una conclusión más amplia: la superioridad estadounidense sigue siendo considerable, pero ya no opera en un entorno regional de impunidad tecnológica.
La discusión militar se cruza con el costo financiero de la guerra. Reuters informó que Jules Hurst III, responsable interino de las funciones de contralor del Pentágono, dijo ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que la guerra contra Irán costó hasta ahora unos US$25.000 millones, principalmente en municiones. La cifra es la primera estimación pública formal del gasto realizada por el Departamento de Defensa desde el inicio del conflicto.
Military Times también recogió la comparecencia de Hurst y señaló que el gasto incluye municiones, operaciones, mantenimiento y reposición de equipamiento. El funcionario adelantó que la Casa Blanca deberá trabajar en un paquete suplementario de financiamiento una vez que el Pentágono complete la evaluación total del costo del conflicto.
Para los aliados árabes del Golfo, el cuadro es especialmente complejo. La presencia estadounidense sigue siendo una garantía frente a Irán, pero al mismo tiempo convierte a sus territorios en plataformas militares expuestas a represalias. CNN citó a una fuente saudí que resumió esa tensión: la guerra mostró que la alianza con Washington no puede ser exclusiva ni considerada inexpugnable.
La conclusión que surge de varias fuentes es clara, aunque no idéntica en alcance. CNN afirma que el daño alcanzó al menos 16 instalaciones en ocho países; AP, The Guardian y Le Monde corroboran de manera independiente daños relevantes en varias bases y activos clave. La cifra total todavía no tiene confirmación oficial completa, pero el patrón ya es verificable: Irán logró golpear la arquitectura militar estadounidense en Medio Oriente con una amplitud que obliga a Washington a revisar costos, protección de bases y estrategia regional.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias