Predicción exclusiva
Balotaje en Brasil: escenario de final fotográfico con victoria de Lula con horquilla de 50,8% a 51,3% frente Bolsonaro
20.10.2026
MONTEVIDEO (Uypress) - La contienda electoral por la presidencia de Brasil presenta un escenario de empate técnico absoluto y final abierto, donde cualquier resultado final se ubicará en una horquilla muy justada de 51% a 49% (o diferencias inferiores a los 2 puntos porcentuales en votos válidos). Con un 53% de posibilidades que gane Lula y un 47% de posibilidades que gane Bolsonaro.
Lula: 50.8% a 51.3%
Bolsonaro: 48,7% a 49,2%
Este método empleado en esta predicción y que consideró ya la posibilidad de la victoria de Bolsonaro en la primera vuelta, se basa en un conjunto de elementos analíticos (las principales encuestadoras, los principales analistas locales y tres internacionales); coyunturales: clima en el nordeste e impacto del ómnibus gratuito y análisis completo de los datos integrados a través de un patrón estadístico, que manejamos desde hace 28 años.
Radiografía de las últimas encuestas y tendencias
Los principales sondeos demuestran una polarización cristalizada donde el trasvase de votos es marginal:
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Instituto / Sondeo |
Lula da Silva |
Oposición (Bolsonarismo) |
Margen / Estado |
|---|---|---|---|
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Datafolha |
45% (49% válidos) |
47% (51% válidos) |
Empate técnico (±2.0%) |
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Quaest |
44% |
46% |
Empate técnico (±2.0%) |
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AtlasIntel |
47,6% |
49,8% |
Tendencia de acortamiento de brecha |
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BTG / Nexus |
49,7% (válidos) |
50,3% (válidos) |
Empate milimétrico |
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PoderData |
50,0% (válidos) |
50,0% (válidos) |
Empate clavado |
Lectura de tendencias e indicadores cualitativos (trackings/IRIS):
Techo de rechazo: Ambos contendientes enfrentan tasas de desaprobación/rechazo cercanas o superiores al 45-48%. La elección no se define por entusiasmo hacia un candidato, sino por el voto castigo ("anti-PT" frente a "anti-bolsonarismo").
Distribución demográfica: Lula retiene su bastión en el Nordeste y entre los sectores de ingresos más bajos (hasta 2 salarios mínimos). El bolsonarismo domina con solidez en el Centro-Oeste, Sur, y entre sectores evangélicos y de clases media/alta.
El campo de batalla decisivo: El estado de Minas Gerais y el interior del Sudeste (São Paulo y Río de Janeiro) continúan siendo el fiel de la balanza que define la elección nacional.
Impacto del debate del domingo
El primer cara a cara televisivo en Band dejó un saldo de contención estratégica más que de quiebre:
Tono y táctica: Fue un enfrentamiento de alta tensión enfocado en acusaciones cruzadas de corrupción y gestión. Ninguno de los dos candidatos cometió un error no forzado letal, pero tampoco logró una estocada capaz de mover bloques masivos de electores.
Consolidación de bases: Lula logró defender su legado social y presionar sobre temas institucionales, mientras que el discurso bolsonarista apeló eficazmente a la economía, el antipetismo y la agenda de valores tradicionales.
Efecto neto: Los debates a estas alturas del balotaje no suelen producir giros drásticos en los votos ya definidos; su impacto se reduce a movilizar a los votantes blandos y empujar la participación en lugar de generar conversiones masivas.
Escenarios más probables para el resultado final
Considerando el margen de abstención y la inercia de las encuestas, los dos escenarios viables son:
Escenario A - Victoria ajustada del Bolsonarismo (50,5% a 51,5%): Ocurre si la movilización en el Sudeste y Sur es masiva y el voto de rechazo al Partido de los Trabajadores en las capitales compensa la ventaja histórica del lulismo en el Nordeste. Es la tendencia que capturan los sondeos que registran una leve ventaja numérica a favor de la oposición.
Escenario B - Victoria ajustada de Lula da Silva (50,3% a 51,2%): Se concreta si la maquinaria de movilización territorial del lulismo logra reducir la abstención en los municipios del interior del Nordeste y neutraliza la diferencia en Minas Gerais. La reducción reciente de la brecha en mediciones digitales y trackings le da viabilidad competitiva plena a esta alternativa.
El resultado más probable se resolverá por una diferencia de menos de 1,5 a 2 puntos porcentuales. Con un universo de indecisos genuinos inferior al 3-4%, el factor definitivo que consagrará al ganador no será un cambio de opinión de último momento, sino la tasa de abstención diferencial por región el domingo de votación.
Ese factor es estructural y matemáticamente determinante. En un balotaje que se define por una diferencia proyectada de entre 1,5 y 2,5 millones de votos a nivel nacional, la dinámica de la abstención en el Nordeste no es un detalle marginal: es la variable que puede quebrar el empate técnico a favor de Lula.
La matemática del Nordeste y el impacto de la participación
El Nordeste concentra aproximadamente el 27% del padrón electoral nacional (unos 42 millones de votantes) y es la región con mayor asimetría a favor del PT, donde Lula promedia márgenes de 65% a 70% de los votos válidos (superando el 75% en estados como Bahía, Piauí o Maranhão).
El efecto de la lluvia y la movilidad: En los municipios rurales y el interior del Nordeste (sertão y zonas periurbanas), el mal tiempo y las lluvias torrenciales afectan de forma desproporcionada el traslado: caminos de tierra intransitables, cortes en líneas de transporte público local y dificultad extrema para votantes de edad avanzada o con recursos limitados para pagar pasajes interurbanos.
La correlación ingreso-edad con el voto lulista: El segmento de votantes de menores ingresos (hasta 2 salarios mínimos) y los beneficiarios de programas sociales tienen una intención de voto cercana a 2 a 1 en favor de Lula. Si el clima favorable y la gratuidad del transporte público (avalada por la justicia electoral) bajan la abstención, cada 10 nuevos votantes que se movilizan en esa región aportan entre 6,5 y 7 votos directos a Lula.
Modelización de impacto: ¿Cuánto mueve el tablero?
Si la abstención en el Nordeste disminuye por mejores condiciones climáticas y mayor movilización territorial:
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Caída de la abstención en Nordeste |
Nuevos votantes efectivos |
Votos netos para Lula (~67%) |
Votos para Bolsonaro (~33%) |
Ventaja neta para Lula |
|---|---|---|---|---|
|
-1,0% |
~420.000 |
~281.000 |
~139.000 |
+142.000 votos |
|
-2,5% |
~1.050.000 |
~703.500 |
~346.500 |
+357.000 votos |
|
-5,0% |
~2.100.000 |
~1.407.000 |
~693.000 |
+714.000 votos |
Una ventaja neta adicional de 500.000 a 700.000 votos en una elección de 120 millones de sufragios válidos equivale a mover el porcentaje nacional entre 0,4% y 0,6%. En un escenario de empate milimétrico (por ejemplo, 50,2% vs 49,8%), esa diferencia por sí sola revierte el liderazgo y define la presidencia.
Por qué neutraliza el empuje del Sudeste
El bolsonarismo depende de compensar la brecha nordestina sacando ventajas contundentes en São Paulo, Río de Janeiro y el Sur. Sin embargo:
En el Sudeste la participación ya suele ser relativamente alta y homogénea, por lo que el "techo" de movilización adicional es más rígido.
En el Nordeste, el "piso" de abstención histórica es elevado (suele superar el 20%). Reducir esa abstención en dos o tres puntos genera un caudal de votos concentrado casi monopólicamente en una sola candidatura.
Si el factor climático no interfiere y las redes de apoyo local logran llevar a las urnas a los adultos mayores y a los sectores vulnerables que faltaron en la primera vuelta, el Nordeste amplía su saldo neto favorable más allá de los 12 millones de votos, convirtiéndose en una barrera matemática prácticamente insalvable para cualquier avance del bolsonarismo en el centro-sur del país.
El transporte público gratuito durante el día de votación (passe livre) es una de las variables operativas más determinantes del balotaje, ya que ataca de forma directa la barrera económica que genera la abstención electoral en Brasil.
El perfil socioeconómico de la abstención en Brasil
En el sistema electoral brasileño, el voto es formalmente obligatorio, pero la sanción pecuniaria por no votar es mínima (alrededor de 3,50 reales). En contraste, para un ciudadano de bajos recursos que debe tomar dos autobuses de ida y dos de vuelta para trasladarse a su centro de votación, el costo del pasaje puede superar ampliamente los 15 a 20 reales.
Perfil del elector que se abstiene: Históricamente, la inasistencia se concentra en votantes de baja escolaridad y con ingresos familiares inferiores a dos salarios mínimos.
Distribución de preferencias en ese segmento: En la base de la pirámide socioeconómica, las encuestas muestran una inclinación consistente de aproximadamente 60% a 65% a favor de Lula da Silva.
Efecto multiplicador: Por cada punto porcentual que se reduce la abstención entre los sectores más vulnerables gracias al transporte sin costo, el Partido de los Trabajadores captura una proporción neta mayor de sufragios que el bolsonarismo.
La jurisprudencia del STF y su cobertura geográfica
El marco legal del passe livre se consolidó a través del Supremo Tribunal Federal (STF):
Seguridad jurídica: El STF blindó a gobernadores y alcaldes para ofrecer transporte público gratuito en días de elecciones, determinando que no constituye delito electoral ni abuso de poder económico, sino una garantía del derecho fundamental al voto.
Capilares urbanos y áreas periféricas: La medida abarca autobuses municipales y sistemas metropolitanos (trenes y metro) en las principales capitales de todo el país. Su mayor efecto no se siente en el centro de las ciudades, sino en las grandes periferias urbanas (las favelas de Río de Janeiro, la zona este de São Paulo, o las regiones metropolitanas de Salvador y Recife), donde los tiempos y costos de desplazamiento son mayores.
Impacto diferencial: Nordeste vs. Periferias del Sudeste
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Dimensión |
Impacto en el Nordeste |
Impacto en el Sudeste (SP, RJ, MG) |
|---|---|---|
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Población beneficiada |
Alta concentración de votantes de muy bajos ingresos en capitales y áreas conurbadas. |
Trabajadores informales y habitantes de extensas periferias metropolitanas. |
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Rendimiento político |
Máximo para Lula: márgenes locales de 65% a 75% convierten cada autobús lleno en una ventaja directa para el PT. |
Disputado pero favorable a Lula: permite equilibrar la balanza en estados donde Bolsonaro lidera la clase media, elevando el piso del PT en los cordones populares. |
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Limitaciones operativas |
No cubre íntegramente los traslados intermunicipales o las zonas rurales profundas (sertão), donde se depende de flotas fletadas por municipios. |
Red de transporte masivo más integrada (tren, metro, autobuses BRT), permitiendo un acceso logístico casi total. |
Estimación del balance neto
Volumen de votantes activados: La gratuidad generalizada del transporte moviliza entre un 1,5% y un 3% adicional del electorado en las franjas periféricas y de menores recursos.
Impacto en votos válidos: Esto representa entre 1 y 2 millones de votantes adicionales en las urnas a nivel nacional.
Saldo final: Asumiendo una distribución típica de 60-40 a favor de Lula en las zonas periurbanas y vulnerables, el passe livre genera un diferencial neto positivo de entre 200.000 y 400.000 votos para la candidatura de Lula.
En un escenario de empate técnico estricto donde la presidencia puede definirse por márgenes inferiores a un punto porcentual, el transporte gratuito funciona como un soporte estructural decisivo para sostener la ventaja de la izquierda en los grandes centros urbanos del país.
El estado de Minas Gerais es considerado el verdadero termómetro político de Brasil: desde la redemocratización en 1989, ningún presidente ha llegado al Palacio del Planalto sin haber ganado previamente en este estado.
Con más de 16 millones de electores (el segundo colegio electoral más grande del país, detrás de São Paulo), Minas Gerais representa en miniatura la diversidad social, geográfica y económica de toda la federación brasileña.
La geografía política de Minas: un Brasil en miniatura
Minas Gerais no se comporta como un bloque homogéneo, sino que está dividido en dos grandes dinámicas:
El Norte y el Valle del Jequitinhonha (Alineados con el Nordeste):
Zonas con menores ingresos promedio y mayores niveles de vulnerabilidad social. Aquí Lula da Silva obtiene márgenes amplios, superando frecuentemente el 60% a 65% de los sufragios, impulsado por el recuerdo de programas sociales y transferencias directas.
El Sur, el Triángulo Minero y el Oeste (Alineados con el Centro-Sur):
Regiones agroindustriales, prósperas y con fuerte peso del sector empresarial y de agronegocios. Es el terreno donde el bolsonarismo es dominante, con ventajas sustanciales en ciudades medias y zonas rurales de alto rendimiento productivo.
La Región Metropolitana de Belo Horizonte:
Concentra un enorme volumen de votos de clase media y trabajadores urbanos, convirtiéndose en el territorio donde se disputa el voto a voto más intenso entre el antipetismo urbano y el voto popular de las periferias.
El "Efecto Zema" y la transferencia de votos
Uno de los factores centrales de la disputa en Minas Gerais es la figura del gobernador reelecto Romeu Zema (Partido Novo), quien se alineó formalmente con Bolsonaro para la segunda vuelta:
El fenómeno del voto cruzado ("Lula-Zema"): En la primera vuelta, millones de mineros votaron simultáneamente a Lula para presidente y a Zema para gobernador.
El desafío bolsonarista: La apuesta de la campaña de Bolsonaro fue que la maquinaria política de Zema y los intendentes del interior lograran convencer a esos electores de corregir el rumbo y votar a Bolsonaro en el balotaje.
La resistencia lulista: Históricamente, la capacidad de un gobernador de "transferir" mecánicamente el voto presidencial es limitada cuando las identidades políticas están tan polarizadas; muchos votantes de Zema eligen a Lula por identificación con su política social, no por disciplina partidaria.
La matemática minera para el balotaje
En la primera vuelta, la diferencia entre ambos candidatos en Minas Gerais fue extremadamente estrecha (alrededor de 48% para Lula frente a 43% para Bolsonaro, una brecha de cerca de 560.000 votos):
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Escenario en Minas Gerais |
Impacto en la carrera nacional |
|---|---|
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Lula sostiene una ventaja de +2% a +4% |
Cierra prácticamente la elección nacional a su favor: Si Bolsonaro no logra dar vuelta Minas Gerais, necesita ventajas astronómicas e inviables en São Paulo y Río de Janeiro para compensar el déficit del Nordeste. |
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Bolsonaro da vuelta el estado (+1% a +2%) |
Abre la puerta a la reelección: Revertir la ventaja en Minas confirmaría una migración exitosa de los votantes de Zema y de la clase media urbana, poniendo a Bolsonaro en trayectoria de ganar el balotaje nacional por margen mínimo. |
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Empate técnico milimétrico (diferencia < 0,5%) |
La definición se traslada 100% a la capacidad de movilización en el Nordeste y la contención de daños en la capital paulista. |
En síntesis, Minas Gerais es la pieza de dominó central: quien gana Minas Gerais, gana Brasil.
El cinturón evangélico: el motor ideológico y territorial del bolsonarismo
El segmento evangélico representa alrededor del 30% al 32% del electorado brasileño y constituye la base electoral más disciplinada y activa de la derecha en Brasil.
Distribución del voto evangélico (Tendencia promedio):
[ Bolsonaro / PL: ~65% - 70% ] ¦¦¦¦¦¦¦¦¦¦¦¦¦¦¦
[ Lula / PT: ~25% - 30% ] ¦¦¦¦¦¦
[ Indecisos/Blanco: ~5% ] ¦
Capilaridad territorial y púlpito: A diferencia de otros grupos demográficos, la comunidad evangélica (especialmente la pentecostal y neopentecostal de iglesias como la Universal del Reino de Dios o la Asamblea de Dios) cuenta con una estructura capilar de comunicación semanal directa. Los pastores y líderes religiosos actúan como movilizadores de base altamente efectivos, enmarcando la elección como una disputa moral ("Dios, patria, familia y libertad" frente a la agenda progresista).
El techo de Lula en el segmento: A pesar de los esfuerzos del Partido de los Trabajadores por publicar cartas abiertas a los cristianos y sumar figuras moderadas, el lulismo enfrenta una resistencia casi estructural en este grupo, condicionada por el rechazo al aborto, la ideología de género y la desconfianza histórica hacia la izquierda.
Efecto multiplicador: Con una ventaja de más de 35 a 40 puntos dentro de este tercio del padrón, el bolsonarismo compensa casi en su totalidad la ventaja que Lula obtiene entre los católicos (donde el líder petista lidera con alrededor del 55-58%) y entre los electores de menores ingresos.
La abstención en São Paulo: el volumen que define la elección
El estado de São Paulo concentra más de 34,6 millones de electores (cerca del 22% del padrón nacional). Cualquier variación en la concurrencia paulista altera el total de votos brutos con un impacto muy superior al de cualquier otro estado.
La brecha en votos absolutos
En São Paulo, el bolsonarismo mantiene una ventaja estructural promedio de 6 a 10 puntos porcentuales en el balotaje:
Un 1% de variación en la participación paulista equivale a unos 340.000 votos.
Si la concurrencia general sube en São Paulo, el saldo neto de votos beneficia a la derecha por la asimetría de las preferencias en el estado.
La fractura intraestatal de la abstención
La abstención en São Paulo no es uniforme y suele rondar el 20-22%:
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Zona de São Paulo |
Perfil político |
Dinámica de la abstención |
Impacto en la carrera |
|---|---|---|---|
|
Interior Paulista (Campinas, Ribeirão Preto, etc.) |
Fuerte hegemonía bolsonarista y del agronegocio. |
Participación históricamente más alta y constante. |
Genera la gran masa de votos de ventaja para el PL. |
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Cinturón Metropolitano / Periferias del ABC |
Histórica base obrera y popular con mayor simpatía por el PT. |
Mayor abstención: sectores de menores ingresos con dificultades de traslado. |
Si la abstención en los cordones populares sube, Lula pierde la capacidad de recortar distancias en el estado. |
|
Capital (São Paulo ciudad) |
Disputa polarizada (clase media alta vs. barrios populares). |
Sensible a la gratuidad del transporte y al clima el día del comicio. |
El termómetro que define si la diferencia estatal se agranda a más de 1,5 millones de votos. |
La tensión entre ambos factores en el tablero general
La elección termina reducida a una carrera de contención de fuerzas:
La estrategia bolsonarista: Maximizar la participación del cinturón evangélico a nivel nacional y empujar la concurrencia del interior de São Paulo, buscando abrir una brecha en votos brutos que supere los 2 millones de sufragios en el centro-sur.
La contención lulista: Reducir la abstención en las periferias de São Paulo y el Nordeste para amortiguar el golpe, impidiendo que el peso electoral paulista y la cohesión evangélica terminen por sobrepasar la ventaja social y regional del Partido de los Trabajadores.
Efecto tendencia
La conjunción del efecto tendencia con la remoción simultánea de las tres barreras de la abstención (clima, costo del boleto e impacto de la asistencia social) constituye una tormenta perfecta de movilización electoral.
En ciencia política y modelización electoral, cuando una candidatura que venía atrás en los primeros sondeos post-primarias empata la carrera y además se activan palancas operativas sobre su base cautiva, el desenlace tiende a quebrar a favor del candidato que concentra el voto popular.
La mecánica del "efecto tendencia" (Momentum)
El efecto tendencia no opera solo en el plano psicológico de los votantes, sino en la maquinaria política:
Freno a la inercia del rival: Cuando el candidato que arranca liderando (con esa ventaja inicial de 4 a 5 puntos) ve disolverse su margen hasta entrar en empate técnico, su campaña suele estancarse en su techo natural (las clases medias, el agronegocio y los centros urbanos del centro-sur ya estaban fidelizados al máximo).
Activación del voto útil y desmovilización del voto blando: La tendencia alcista infunde la percepción de que la elección es ganable, reduciendo el desánimo en las bases del PT y atrayendo al votante indeciso de centro que prefiere alinearse con la inercia ganadora.
La combinación de los tres aceleradores materiales
Lo crucial de este escenario es que las tres variables atacan al mismo universo de votantes: los sectores de menores recursos (hasta 2 salarios mínimos), adultos mayores y habitantes de áreas suburbanas o del interior, donde la preferencia por Lula oscila entre el 65% y el 72%.
[CLIMA FAVORABLE] [ÓMNIBUS GRATUITO] [ADELANTO BENEFICIOS]
Sin caminos anegados Sin barrera de $15-20 Liquidez y alivio
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[REDUCCIÓN DRÁSTICA DE LA ABSTENCIÓN POPULAR EN EL NORDESTE]
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Caudal neto: 7 de cada 10 votos adicionales van a Lula da Silva
Clima favorable en el Nordeste: Elimina la barrera física. Votantes rurales y ancianos que en la primera vuelta no pudieron cruzar caminos de tierra anegados ni esperar horas bajo la lluvia quedan habilitados para concurrir.
Ómnibus gratuito (Passe Livre): Elimina la barrera económica inmediata. Para una familia vulnerable, no tener que gastar el equivalente a un día de comida en transporte urbano o suburbano hace viable ir a votar.
El impacto de las transferencias sociales: El pago y anticipo de beneficios asistenciales inyecta liquidez directa en los hogares más pobres. Aunque la gestión que los paga intente capitalizarlos, históricamente los beneficiarios de transferencias masivas asocian la red de protección social y el bienestar de base a la marca histórica de Lula, reforzando la lealtad de clase en lugar de generar un cambio de bando hacia el oficialismo de turno.
Simulación del impacto numérico en el balotaje
En una elección de cerca de 118 a 120 millones de votos válidos, mover la participación de la base popular tiene un efecto asimétrico demoledor:
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Efecto de las 3 variables combinadas |
Aumento de votantes populares |
Votos estimados para Lula (~68%) |
Votos estimados para Bolsonaro (~32%) |
Saldo neto para Lula |
|---|---|---|---|---|
|
Impacto moderado (+1,5% de concurrencia en la base) |
~900.000 |
~612.000 |
~288.000 |
+324.000 votos |
|
Impacto pleno (+3,0% de concurrencia en la base) |
~1.800.000 |
~1.224.000 |
~576.000 |
+648.000 votos |
|
Movilización masiva (+4,5% de concurrencia en la base) |
~2.700.000 |
~1.836.000 |
~864.000 |
+972.000 votos |
Conclusión del efecto en el balotaje
Si dos candidatos llegan al fin de semana de votación en un 50% a 50% virtual, este paquete de factores rompe la simetría:
Quiebre del empate técnico: Un aporte neto de 600.000 a 900.000 votos inclina la balanza nacional en un margen de entre 0,5% y 0,8% a favor de Lula.
Resultado proyectado: Transforma un escenario de final fotográfico en una victoria de Lula con una horquilla de 50,8% a 51,3% frente a un 48,7% a 49,2% de Bolsonaro.
Inmunidad ante el Sudeste: Anula la ventaja en volumen que el bolsonarismo logra extraer del interior de São Paulo o Río de Janeiro, porque el caudal extra que aporta el Nordeste y las periferias urbanas movilizadas opera como un colchón matemático definitivo.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias