FINANZAS
Barclays advierte a Milei por el “peso fuerte” y pide corregir el rumbo antes de que el costo político suba
17.04.2026
BUENOS AIRES (Uypress) - Barclays lanzó una advertencia sobre el rumbo cambiario del Gobierno de Javier Milei, con un diagnóstico claro: un peso demasiado fuerte empieza a jugar contra la actividad, el empleo formal y los salarios. La señal volvió a poner en foco el debate sobre hasta qué punto la estabilización macroeconómica alcanza, por sí sola, para sostener la recuperación.
La advertencia no apunta al corazón del programa fiscal, sino a uno de sus efectos. Según Barclays, la mejora en reservas y en el frente externo convive con una debilidad persistente en la economía real. El banco sostiene que un tipo de cambio real más débil ayudaría a reactivar sectores transables, mejorar la competitividad frente a importaciones y apuntalar una recuperación más firme del empleo y del ingreso. En esa lectura, el problema no es solo el dólar en sí, sino el desbalance entre una macro más ordenada y una micro que sigue sin reaccionar del todo.
La señal de Barclays, además, no fue presentada como una descalificación general del plan de Milei. Por el contrario, el banco destacó la mejora en la acumulación de reservas y el mayor superávit comercial. Pero justamente por eso su advertencia resulta más relevante: no proviene de un actor hostil al programa, sino de una entidad que ve avances y aun así considera que el nivel cambiario puede estar frenando la recuperación. La conclusión del informe es que una corrección sería menos costosa mientras la elección presidencial de 2027 todavía esté lejos.
Ese llamado de atención aparece en un momento de apoyo externo, pero también de fragilidad interna. Reuters informó esta semana que Argentina alcanzó un acuerdo técnico con el FMI por la segunda revisión del programa de US$ 20.000 millones, lo que abre la puerta a un nuevo desembolso de US$ 1.000 millones. El Fondo elogió el impulso reformista, la mejora en la política monetaria y cambiaria y la recomposición de reservas, pero al mismo tiempo recortó su previsión de crecimiento para 2026 a 3,5% y elevó la proyección de inflación a 30,4%.
La otra cara del cuadro la mostró Reuters en la calle y en los bancos. La morosidad de los créditos a hogares subió a 10,6% en enero, muy por encima del 2,8% de diciembre de 2023. El deterioro, según economistas citados por la agencia, responde a salarios que no recuperan poder de compra al ritmo de la inflación y a la poda de subsidios en servicios básicos. Es decir, mientras la estabilización gana credibilidad financiera, muchas familias siguen sintiendo una compresión fuerte de ingresos.
En ese contexto, la advertencia de Barclays cobra un sentido más político que cambiario. No dice que el programa haya fracasado. Dice algo más incómodo para el oficialismo: que el orden macro puede no alcanzar si no se traduce en actividad, empleo formal y recomposición salarial. Y sugiere que el Gobierno debería aprovechar la distancia con el próximo turno presidencial para mover piezas antes de que el atraso relativo del tipo de cambio se transforme en un problema mayor para la economía y para el respaldo social del plan.
La señal, en suma, no vino de un crítico ideológico de Milei sino de una entidad financiera internacional que sigue viendo valor en el proceso argentino. Por eso pesa. Porque cuando una voz de mercado que acompaña el rumbo empieza a pedir cambios urgentes, la advertencia deja de ser ruido y pasa a ser síntoma.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias