Boric desafía a Kast ante la tumba de Allende: "La historia no se borra"
12.09.2026
SANTIAGO (Uypress)- El expresidente chileno Gabriel Boric reivindicó la memoria del golpe de 1973 después de que el gobierno de José Antonio Kast rompiera con 36 años de gobiernos democráticos y no realizara un acto oficial.
Boric respondió a la decisión del gobierno de Kast de no realizar una ceremonia oficial por los 53 años del golpe de Estado de 1973 con un mensaje pronunciado ante la tumba de Salvador Allende: "No necesitamos ceremonias oficiales para recordar la historia".
El ex presidente participó del homenaje realizado en el Cementerio General de Santiago junto a familiares del expresidente socialista, dirigentes de la oposición y representantes de organizaciones políticas y sociales. Entre los asistentes estuvieron Isabel Allende y Maya Fernández.
La conmemoración tuvo este año una particularidad política: por primera vez desde el retorno de Chile a la democracia en 1990, el gobierno nacional decidió no organizar un acto oficial por el 11 de septiembre.
Kast mantuvo su agenda habitual y viajó a la región de Los Ríos. La decisión rompe con una tradición seguida durante 36 años por gobiernos de izquierda, centro y derecha, incluido el del conservador Sebastián Piñera, quien en sus dos presidencias condenó las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la dictadura de Augusto Pinochet.
"La historia de Chile no se borra"
Sin confrontar directamente con Kast, Boric sostuvo que la memoria de lo ocurrido en 1973 no depende de las decisiones institucionales de un gobierno. El exmandatario afirmó que existen sectores que consideran necesario "dar vuelta a la página y olvidar", pero sostuvo que frente a esa posición existe un pueblo dispuesto a mantener viva la memoria.
"La historia de Chile no se borra", señaló. Para Boric, el recuerdo de la dictadura permanece en la sociedad y continuará transmitiéndose de generación en generación. También reivindicó explícitamente la figura de Salvador Allende, a quien definió como "un presidente que sacrificó su vida defendiendo la democracia", las instituciones y al pueblo chileno.
Sostuvo además que la conmemoración no debe limitarse a la nostalgia por el pasado. A su juicio, los ideales que movilizaron a generaciones anteriores deben ser reinterpretados de acuerdo con las condiciones actuales y transformarse nuevamente en acción política.
Kast rompe con una tradición
La ausencia de una ceremonia gubernamental constituye una de las primeras grandes diferencias simbólicas introducidas por Kast desde que asumió la Presidencia en marzo.
Durante la campaña electoral, el dirigente conservador ya había marcado distancia respecto de la forma en que los gobiernos anteriores abordaban el aniversario del golpe. Consultado semanas atrás, sostuvo que su posición sobre el período era conocida y afirmó que las fechas históricas no debían olvidarse.
Su gobierno justificó la decisión señalando que el 11 de septiembre genera sensibilidades diferentes entre los chilenos y que el Ejecutivo pretende concentrarse en las prioridades actuales y evitar que las diferencias políticas conduzcan nuevamente a los extremos del pasado.
Isabel Allende: "Un país sin memoria no tiene futuro"
La exsenadora Isabel Allende también cuestionó la idea de que recordar el golpe implique permanecer atrapado en el pasado. Sostuvo que preservar la memoria significa dignificar a las víctimas, conocer lo ocurrido y construir una sociedad en la que la violencia no vuelva a utilizarse para resolver diferencias políticas. También recordó a las familias que todavía buscan conocer el destino de sus desaparecidos.
El golpe del 11 de septiembre de 1973 terminó con el gobierno de la Unidad Popular y con la muerte de Salvador Allende durante el ataque militar a La Moneda. Dio comienzo a la dictadura encabezada por Augusto Pinochet, que se prolongó hasta 1990 y estuvo marcada por graves violaciones de los derechos humanos.
A 53 años de aquellos acontecimientos, la llegada de Kast al gobierno vuelve a colocar la interpretación del golpe, la figura de Allende y el lugar de la memoria histórica en el centro de la disputa política chilena.
La ausencia del Estado en la conmemoración terminó, paradójicamente, reforzando el mensaje elegido por Boric: un gobierno puede decidir no realizar una ceremonia, pero no puede decidir cuándo una sociedad deja de recordar.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias