ARGENTINA / MOVILIDAD Y TECNOLOGÍA

Buenos Aires habilitó pruebas de autos autónomos y robots de reparto en sus calles

31.08.2026

BUENOS AIRES (Uypress) – La normativa permite ensayar vehículos con autonomía de Nivel 4 y pequeños dispositivos terrestres destinados al reparto, la limpieza y otras tareas urbanas. Las primeras pruebas de automóviles deberán contar con un conductor de seguridad.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires creó un régimen experimental que permitirá a empresas y desarrolladores probar automóviles autónomos y robots terrestres en la vía pública.

La medida fue establecida mediante la Resolución 170/SECT/26 de la Secretaría de Transporte, fechada el 12 de agosto y publicada el 18 de agosto en el Boletín Oficial porteño.

La normativa no concede una habilitación general para que estos vehículos circulen libremente. Cada empresa deberá presentar un proyecto y obtener una autorización individual antes de comenzar las pruebas.

En el caso de los automóviles, los ensayos estarán limitados inicialmente a unidades clasificadas como Nivel 4 según el estándar internacional SAE J3016.

Ese grado de automatización permite que un vehículo realice todas las tareas de conducción dentro de un área y bajo condiciones previamente definidas. Fuera de esos límites, el sistema no necesariamente puede funcionar de manera autónoma.

Durante la primera etapa, cada automóvil deberá llevar una persona capacitada para asumir inmediatamente el control en caso de falla o emergencia.

La Secretaría de Transporte podrá eliminar posteriormente esa exigencia si los resultados de las pruebas son satisfactorios y existen seguros específicamente adaptados a vehículos que operen sin conductor.

La resolución incorpora además los denominados drones terrestres autónomos, conocidos internacionalmente como dispositivos automatizados de entrega.

Estos pequeños robots con ruedas podrán ser utilizados para el reparto de paquetes, transporte de cargas livianas, limpieza y mantenimiento del espacio público, inspección de infraestructuras, monitoreo urbano y otros servicios de proximidad.

Los dispositivos podrán operar a velocidades inferiores a 20 kilómetros por hora y ser autorizados para funcionar sin una persona a bordo desde las primeras experiencias.

Sus recorridos podrán incluir veredas, parques, áreas industriales y corredores logísticos, siempre que la Secretaría de Transporte autorice previamente las zonas y condiciones de circulación.

La norma excluye del régimen a los robots humanoides de propósito general, los dispositivos cuadrúpedos articulados, los sistemas destinados a investigación táctica o militar y aquellos concebidos exclusivamente para funcionar en establecimientos privados o industriales cerrados.

Las empresas interesadas deberán identificar las unidades, describir la tecnología utilizada y especificar los recorridos, días, horarios, condiciones climáticas y duración de las pruebas.

También tendrán que presentar certificaciones técnicas internacionales, protocolos de emergencia, planes de mitigación de riesgos y una póliza vigente de responsabilidad civil.

Cada permiso podrá tener una duración máxima de un año y ser renovado después de que las autoridades analicen los resultados obtenidos.

Tanto los automóviles como los robots deberán incorporar un sistema de registro de datos equivalente a una “caja negra”. El dispositivo almacenará información sobre el modo de funcionamiento, velocidad, dirección, frenado, geolocalización, estado de los sensores e intervenciones del operador de seguridad.

Las unidades deberán transmitir además datos que permitan a las autoridades monitorear las pruebas en tiempo real, entre ellos posición GPS, velocidad e imágenes de las cámaras instaladas.

Las empresas estarán obligadas a presentar informes bimestrales sobre los kilómetros recorridos, horas de operación, tareas realizadas, incidentes, interrupciones y fallas detectadas.

La normativa designa una persona responsable de cada operación, quien deberá responder por los daños causados durante las pruebas, incluidos los derivados de errores del sistema autónomo, fallas de software, sensores, comunicaciones, componentes eléctricos o mantenimiento.

La regulación ordena priorizar la seguridad de peatones, ciclistas y personas con movilidad reducida. También incorpora obligaciones relacionadas con la protección de datos personales recogidos por las cámaras y sensores.

Por ahora no se conocen las empresas que solicitarán permisos, la cantidad de unidades que participarán ni el cronograma de las primeras pruebas.

El régimen convierte a Buenos Aires en un espacio de experimentación controlada, pero todavía no habilita robotaxis, servicios comerciales de reparto autónomo ni automóviles sin conductor circulando sin restricciones.

La información recogida durante los ensayos será utilizada para evaluar el comportamiento de estas tecnologías en condiciones reales y elaborar posteriormente una regulación permanente.

Internacionales
2026-08-31T11:15:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias