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Cepeda reorganiza a la izquierda colombiana y llama a una “desobediencia civil pacífica”

05.07.2026

CALI (Uypress) – El excandidato presidencial colombiano Iván Cepeda comenzó a desplegar una estrategia de reorganización de la izquierda tras la derrota electoral frente a Abelardo de la Espriella, en un escenario político marcado por la transición entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y la próxima administración de derecha.

Durante un acto público realizado en Cali, en el Bulevar del Río, el senador del Pacto Histórico reiteró su llamado a la “desobediencia civil pacífica” y planteó que la oposición debe prepararse para resistir políticamente al nuevo gobierno, defender las reformas impulsadas por el petrismo y reorganizar su presencia territorial.

Cepeda eligió Cali como una de las escalas centrales de su gira. La ciudad tiene una fuerte carga simbólica para la izquierda colombiana y para los movimientos sociales, especialmente por el papel que tuvo durante el estallido social de 2021 y por la presencia del llamado Monumento a la Resistencia, que el excandidato prometió defender como expresión de movilización popular.

El mensaje de Cepeda combina tres planos: la defensa del legado de Petro, la construcción de una oposición frontal a De la Espriella y la preparación de nuevas disputas electorales. Según informó Semana, el excandidato dijo que su sector seguirá por el camino de la transformación social y buscará nuevas conquistas sociales, políticas y electorales.

En ese marco, Cepeda convocó a un homenaje nacional al presidente Gustavo Petro para el próximo 6 de agosto, un día antes de la posesión de Abelardo de la Espriella. La convocatoria apunta a despedir políticamente al primer gobierno de izquierda en Colombia y a reconocer, desde la mirada del Pacto Histórico, el ciclo de reformas y confrontación institucional encabezado por Petro.

La fecha elegida no es menor. El 7 de agosto marca el cambio formal de mando en Colombia. Para el petrismo, el acto del día anterior busca instalar una imagen de continuidad política y emocional con su base social antes del inicio de una nueva etapa de oposición.

Cepeda también dejó claro que la izquierda ya mira hacia las elecciones regionales de 2027. En Cali sostuvo que el Pacto Histórico buscará disputar la Gobernación del Valle del Cauca, alcaldías, concejos y la Asamblea Departamental, en una estrategia orientada a reconstruir poder territorial tras la derrota nacional.

La tarea no será sencilla. Tras la derrota electoral, la izquierda colombiana enfrenta tensiones internas por el balance de la campaña, las responsabilidades políticas y la conducción futura del bloque opositor. El País de España informó días atrás que el progresismo mostró sus primeras fisuras luego del triunfo de De la Espriella, con cuestionamientos a la estrategia de campaña y al modo en que se procesó la derrota.

El nuevo escenario institucional también condiciona a Cepeda. Abelardo de la Espriella, presidente electo, intenta construir mayorías legislativas con partidos de derecha y con sectores tradicionales como el Conservador, la U y el Liberal. Según El País, el Pacto Histórico quedará lejos de las mayorías necesarias en Senado y Cámara para frenar por sí solo la agenda del nuevo gobierno.

Eso obliga a la oposición a combinar acción parlamentaria, movilización social y articulación territorial. La “desobediencia civil pacífica” planteada por Cepeda aparece, en ese contexto, como una consigna política para sostener presión social frente a un gobierno que promete un giro ideológico profundo respecto al ciclo de Petro.

Del otro lado, el entorno de De la Espriella interpreta el llamado como una señal de confrontación temprana. La transición ya comenzó con tensiones políticas, aunque hasta ahora dentro de los cauces institucionales. El presidente electo inició el armado de su gabinete con figuras de experiencia política, técnica y empresarial, mientras el gobierno saliente busca dejar constancia pública del proceso de empalme.

La disputa que se abre en Colombia no será solo entre gobierno y oposición, sino también dentro de la propia izquierda. Cepeda necesita ordenar un bloque golpeado por la derrota, retener la base social del petrismo, evitar una fragmentación prematura y proyectar una alternativa política para el nuevo ciclo.

Cali fue el primer escenario fuerte de esa estrategia. Allí, el senador buscó transformar la derrota electoral en punto de partida para una nueva etapa de movilización. Su mensaje fue claro: el Pacto Histórico no se replegará, intentará disputar la calle, el Congreso y los territorios, y buscará convertir la despedida de Petro en el acto inaugural de su oposición a De la Espriella.

Internacionales
2026-07-05T11:10:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias