INTERNACIONALES / ECONOMÍA CHILENA

Chile enfrenta una “gran recesión minera” y Hacienda proyecta una caída de 7% en 2026

18.09.2026

SANTIAGO DE CHILE (Uypress) – La minería, históricamente uno de los principales motores económicos de Chile, se transformó durante 2026 en uno de los mayores obstáculos para el crecimiento del país.

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, calificó la situación como una “gran recesión minera” y estimó que la producción de cobre cerrará el año con una contracción cercana a 7%.

La previsión implica que la debilidad registrada durante el primer semestre no sería compensada por una recuperación significativa en los meses restantes.

Quiroz explicó que la producción acumulaba una caída de aproximadamente 7% y que las investigaciones realizadas por el Gobierno permiten prever una disminución de magnitud similar para el promedio de todo el año.

El diagnóstico fue presentado durante el Chile Day realizado en Londres, después de conocerse que la actividad económica chilena cayó 1,5% interanual en julio. La minería se contrajo 9,3% durante ese mes y explicó una parte considerable del retroceso.

Dos proyecciones diferentes

La estimación del Ministerio de Hacienda es considerablemente más pesimista que la presentada por la Comisión Chilena del Cobre.

Cochilco proyecta que la producción chilena disminuirá 2,6% en 2026, hasta aproximadamente 5,27 millones de toneladas, antes de recuperarse 5,2% en 2027 y alcanzar los 5,55 millones.

Hacienda, en cambio, considera que la caída será de 7% y que el repunte previsto para 2027 no bastará para recuperar todo el terreno perdido.

Según Quiroz, la producción podría necesitar alrededor de dos años para volver a los niveles anteriores a la contracción.

La diferencia entre ambas previsiones responde principalmente a expectativas distintas sobre el desempeño de las mayores minas durante el segundo semestre y sobre la capacidad de Codelco para recuperar parte de su producción.

Yacimientos envejecidos y menor concentración de cobre

El Gobierno atribuye el deterioro a una combinación de factores productivos y estructurales.

Varias de las principales minas chilenas llevan décadas en explotación y enfrentan una progresiva disminución de la ley del mineral, es decir, de la cantidad de cobre presente en cada tonelada de roca extraída.

La ley promedio del cobre en Chile bajó de aproximadamente 0,927% en 2007 a 0,664% en 2024. Como consecuencia, las empresas deben remover y procesar mucho más material para obtener la misma cantidad de metal.

Esta situación aumenta el consumo de energía y agua, eleva los costos, exige nuevas inversiones y reduce la productividad de las operaciones.

A esos problemas se suman las interrupciones operativas, las condiciones climáticas adversas, el aplazamiento de proyectos y las dificultades para renovar instalaciones construidas hace varias décadas.

Los problemas de Codelco

La crisis productiva también alcanza a Codelco, la compañía estatal y mayor productora de cobre del mundo.

La empresa informó que su producción propia cayó 11% durante el primer semestre de 2026, desde 634.000 hasta 564.000 toneladas.

El descenso estuvo asociado con restricciones operativas en El Teniente, menores volúmenes en Chuquicamata y una reducción de la ley del mineral procesado en Ministro Hales.

Un accidente ocurrido en El Teniente, que causó la muerte de seis trabajadores, también obligó a interrumpir actividades y revisar determinadas operaciones. Codelco suspendió además el desarrollo del sector Andes Norte tras detectar riesgos sísmicos superiores a los previstos.

La empresa había proyectado producir entre 1,33 millones y 1,36 millones de toneladas durante 2026, pero sus autoridades reconocieron que la trayectoria actual dificulta alcanzar ese objetivo.

Los costos directos de Codelco aumentaron 7% durante el primer semestre. Sin embargo, el fuerte incremento del precio internacional del cobre permitió que sus ganancias antes de impuestos superaran los US$1.970 millones, más de cuatro veces el resultado obtenido en el mismo período de 2025.

Esta combinación refleja la paradoja del sector: el cobre cotiza en niveles elevados y genera mayores ingresos por tonelada, pero Chile tiene dificultades para incrementar —e incluso sostener— su volumen de producción.

El sector privado reclama nuevos proyectos

Las empresas privadas coinciden con el Gobierno en que existen problemas relacionados con el envejecimiento de los yacimientos, el deterioro de las leyes minerales y los mayores costos de extracción.

Sin embargo, representantes del sector sostienen que la situación no puede explicarse únicamente por factores geológicos o coyunturales.

El presidente de la Cámara Minera de Chile, Manuel Viera, señaló que el principal problema es la insuficiente incorporación de nuevos proyectos capaces de compensar la disminución de las minas más antiguas.

El sector también reclama mayores incentivos para la exploración y procedimientos más rápidos y previsibles para autorizar inversiones.

La inversión chilena en exploración minera alcanzó alrededor de US$874 millones en 2025, por debajo de los US$1.030 millones registrados en 2012.

Un informe del Natural Resource Governance Institute señaló que buena parte de los proyectos actualmente previstos busca mantener la producción existente, en lugar de ampliar de manera sustancial la capacidad del país.

El estudio también identificó como obstáculos los procesos fragmentados de autorización, las limitaciones para explorar nuevas reservas, los costos operativos y las crecientes exigencias relacionadas con el agua, el territorio y la infraestructura.

Impacto sobre el crecimiento y las cuentas públicas

El retroceso minero tiene efectos que superan ampliamente a las compañías productoras.

Chile es el principal productor mundial de cobre y aporta aproximadamente una cuarta parte de la oferta minera global. El metal constituye una de sus principales exportaciones y una fuente decisiva de ingresos fiscales, inversión y empleo.

Una caída prolongada de la producción reduce las exportaciones, debilita la actividad económica y limita los recursos que el Estado recibe mediante impuestos y aportes de Codelco.

La contracción aparece además en un contexto complicado para el Gobierno de José Antonio Kast, que enfrenta un crecimiento inferior al previsto, una inflación acumulada de 3,6% y un desempleo de 9,5%.

El Banco Central había reducido en junio su proyección de crecimiento para 2026 a un rango de entre 1% y 1,75%. La posterior debilidad de la minería aumentó el riesgo de que la expansión termine por debajo de esas estimaciones.

Una oportunidad global que Chile no logra aprovechar

El deterioro ocurre mientras la demanda internacional de cobre mantiene perspectivas favorables.

La expansión de las energías renovables, los vehículos eléctricos, las redes de transmisión y los centros de datos vinculados con la inteligencia artificial incrementa las necesidades mundiales del metal.

La oferta, en cambio, enfrenta dificultades para acompañar ese crecimiento debido al tiempo necesario para descubrir, autorizar y construir nuevas minas.

Chile conserva las mayores reservas de cobre del mundo y una industria con experiencia, infraestructura y capacidad técnica. Sin embargo, su producción se mantuvo prácticamente estancada durante las últimas dos décadas.

El desafío para el Gobierno consiste en recuperar la productividad de las operaciones existentes y facilitar nuevas inversiones sin reducir las exigencias ambientales, sociales y de seguridad.

La recuperación parcial prevista para 2027 ofrecería cierto alivio, pero las propias autoridades reconocen que no será suficiente para revertir inmediatamente la pérdida de producción acumulada durante 2026.

Internacionales
2026-09-18T08:49:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias