ECONOMÍA / TRANSPORTE MARÍTIMO

China estrena un servicio regular de carga hacia Europa a través del Ártico

19.08.2026

NINGBO, China (Uypress) – El portacontenedores Dubai Tower zarpó de Ningbo-Zhoushan rumbo al Reino Unido para inaugurar el primer servicio semanal y programado de carga entre China y Europa a través de la Ruta Marítima del Norte, un corredor que bordea la costa ártica de Rusia.

El buque, de unas 35.000 toneladas y capacidad para 1.740 contenedores de veinte pies, partió el 15 de agosto con destino a Felixstowe. Su itinerario atraviesa el estrecho de Bering y continúa por aguas del océano Ártico antes de ingresar al Atlántico Norte.

La naviera Sea Legend prevé realizar ocho viajes entre agosto y octubre con siete embarcaciones pequeñas y medianas. El programa incluye escalas o conexiones con Felixstowe, Rotterdam, Wilhelmshaven y Gdynia.

La novedad no consiste en la utilización inaugural del corredor por una embarcación china. Buques comerciales y científicos del país asiático navegan por esas aguas desde hace más de una década, y otras compañías realizaron viajes experimentales o irregulares.

El paso representa, sin embargo, un avance diferente: la transformación de esas travesías aisladas en un servicio estacional con fechas de salida publicadas y una frecuencia cercana a la semanal.

Un viaje piloto realizado en 2025 por el Istanbul Bridge cubrió el trayecto entre Ningbo y Felixstowe en aproximadamente 20 días. Sea Legend sostiene que algunas operaciones pueden completarse en 18 días, frente a los más de 40 que demanda actualmente el recorrido por el cabo de Buena Esperanza.

La duración exacta depende del puerto europeo, las condiciones del hielo, la velocidad del buque y la necesidad de recibir asistencia. La reducción de distancia respecto de las rutas meridionales puede acercarse al 35% o 40% en determinados trayectos entre el norte de Asia y Europa.

No existe, en cambio, una estimación pública e independiente que permita asegurar que cada viaje ahorrará más de un millón de dólares. Una travesía más corta reduce el consumo de combustible, pero la ecuación también debe considerar seguros más caros, tarifas rusas, embarcaciones preparadas para el hielo, posibles escoltas y riesgos de demora.

Dependencia de Rusia

La Ruta Marítima del Norte se extiende a lo largo de unos 5.500 kilómetros de la costa septentrional rusa. Rosatom, la empresa nuclear estatal de Rusia, concede los permisos de navegación y administra la flota de rompehielos atómicos utilizada para abrir canales y acompañar embarcaciones.

El Dubai Tower posee clasificación ICE 1A, que le permite desplazarse sin escolta por hielo relativamente delgado. Los rompehielos rusos permanecen disponibles si las condiciones empeoran, pero no resulta preciso afirmar que el buque navega permanentemente detrás de una de esas embarcaciones.

Otros barcos incluidos en el servicio cuentan con una clasificación inferior y pueden necesitar asistencia en algunos sectores. La participación rusa es, por tanto, una condición operativa relevante, aunque varía según el buque y el estado del mar.

Moscú considera que puede regular el corredor por encontrarse mayoritariamente dentro de sus aguas territoriales y su zona económica exclusiva. Estados Unidos y otros países cuestionan determinadas exigencias rusas y sostienen que algunos estrechos utilizados para atravesarlo deben permanecer abiertos a la navegación internacional.

La cooperación ofrece ventajas para ambas partes. Rusia obtiene ingresos, actividad portuaria y respaldo para su proyecto de desarrollar el Ártico, mientras China accede a una vía que evita el canal de Suez, el mar Rojo y otros puntos vulnerables a conflictos o bloqueos.

Una ruta todavía minoritaria

El retroceso del hielo marino provocado por el calentamiento global amplió la temporada durante la cual algunas zonas del Ártico pueden ser navegadas. El corredor continúa, no obstante, condicionado por el invierno, la presencia imprevisible de hielo, las tormentas, la escasez de puertos y la limitada capacidad regional de rescate.

Los buques empleados por Sea Legend también son mucho menores que los grandes portacontenedores utilizados habitualmente entre Asia y Europa. El mayor barco del programa puede transportar 4.890 contenedores, mientras las embarcaciones que cruzan el canal de Suez alcanzan capacidades superiores a 20.000.

Las sanciones impuestas a Rusia por la invasión de Ucrania agregan dificultades relacionadas con seguros, financiación, mantenimiento y eventuales operaciones de salvamento.

También existen objeciones ambientales. La menor distancia puede reducir el consumo de combustible y las emisiones de dióxido de carbono por viaje, pero un aumento del tráfico elevaría el riesgo de vertidos, accidentes, perturbaciones de la fauna marina y emisiones de carbono negro sobre el hielo.

Por esas limitaciones, la Ruta Marítima del Norte no está en condiciones de sustituir a los grandes corredores comerciales. El servicio inaugurado por Sea Legend constituye, por ahora, una prueba de viabilidad para cargas de alto valor y sensibles al tiempo, como baterías, vehículos eléctricos, paneles solares y productos refrigerados.

El verdadero cambio no es que China haya descubierto un camino desconocido, sino que intenta convertir un corredor utilizado ocasionalmente en una línea comercial previsible. Los ocho viajes programados permitirán determinar si el ahorro de tiempo compensa los costos, la dependencia de Rusia y los riesgos de navegar por uno de los ecosistemas más frágiles del planeta.

Internacionales
2026-08-19T10:54:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias