INTERNACIONALES / PACÍFICO
China lanza un misil desde un submarino nuclear y eleva la tensión en el Pacífico
06.07.2026
PEKÍN (Uypress) – China exhibió este lunes su capacidad militar en el Pacífico con el lanzamiento de un misil estratégico desde un submarino nuclear, una prueba que generó preocupación entre potencias regionales y volvió a colocar el foco sobre la rápida modernización naval y nuclear de Pekín.
La Armada del Ejército Popular de Liberación informó que un submarino nuclear estratégico lanzó a las 12:01 hora local un misil con ojiva simulada hacia “aguas internacionales relevantes” del océano Pacífico. Según la agencia estatal Xinhua, el proyectil cayó con precisión en la zona prevista.
El mando naval chino presentó el ensayo como parte de su programa anual de entrenamiento y aseguró que no estuvo dirigido contra ningún país ni objetivo específico. También sostuvo que el lanzamiento cumplió con el derecho internacional y que los países relevantes fueron notificados previamente.
Pese a esa explicación, el movimiento provocó inquietud en la región. Reuters informó que Japón, Australia, Nueva Zelanda y Taiwán expresaron preocupación por la prueba, en un contexto de creciente competencia militar en el Indo-Pacífico y de expansión de las capacidades estratégicas chinas.
El tipo de misil no fue identificado oficialmente. Sin embargo, medios estatales chinos y analistas citados por Reuters señalaron que podría tratarse del JL-3, el misil balístico lanzado desde submarino más avanzado de China, con capacidad para alcanzar el territorio continental de Estados Unidos desde aguas cercanas a China, según informes del Pentágono citados por la agencia.
El lanzamiento tiene un peso estratégico particular porque involucra la llamada pata marítima de la disuasión nuclear china. Los submarinos nucleares con misiles balísticos permiten a una potencia conservar capacidad de respuesta incluso si sus bases terrestres fueran atacadas, lo que fortalece la lógica de disuasión de segundo golpe.
La prueba también es inusual por su visibilidad. El País informó que se trataría del primer lanzamiento conocido de un misil desde un submarino chino desde 1982 y el primero conocido desde un submarino de propulsión nuclear, según registros citados por el diario.
El ensayo se produjo en una semana de alta actividad militar. El domingo, el Ministerio de Defensa chino anunció que las armadas de China y Rusia realizarán en julio el ejercicio naval “Joint Sea-2026” en aguas y espacio aéreo próximos a Qingdao, en la provincia oriental china de Shandong. Tras esas maniobras, algunas fuerzas de ambos países realizarán una patrulla marítima conjunta en áreas del Pacífico.
Taiwán advirtió, en paralelo, que observa una “tendencia al alza” en los movimientos navales chinos durante la temporada alta de ejercicios militares, que va de julio a setiembre. El director general de la Oficina de Seguridad Nacional taiwanesa, Tsai Ming-yen, dijo que actualmente hay cuatro formaciones navales chinas operando en el Pacífico occidental.
La preocupación de Taipéi no se limita al lanzamiento del misil. Las autoridades taiwanesas monitorean diariamente la actividad militar china alrededor de la isla, que Pekín considera parte de su territorio. El propio Tsai sostuvo que China y Rusia buscan, con sus operaciones conjuntas, contrarrestar la estrategia de defensa y denegación construida por Estados Unidos y sus aliados en la llamada Primera Cadena de Islas.
Esa línea estratégica se extiende desde Japón hasta Taiwán, Filipinas y Borneo, y constituye uno de los principales espacios de fricción entre China, Estados Unidos y sus aliados en Asia-Pacífico. Según autoridades taiwanesas citadas por Reuters, hasta el viernes se habían registrado más de 110 buques militares y de la Guardia Costera china a lo largo de esa zona.
Australia también reaccionó con preocupación. La ministra de Exteriores, Penny Wong, sostuvo que el lanzamiento se produce en el contexto de una acelerada acumulación militar china, marcada por falta de transparencia y de garantías sobre sus intenciones. La prueba coincidió además con la firma de un pacto de defensa mutua entre Australia y Fiyi, un acuerdo observado con atención por Pekín en la disputa por influencia en el Pacífico Sur.
Nueva Zelanda cuestionó especialmente la escasa antelación del aviso recibido y sostuvo que el Pacífico Sur no debería convertirse en escenario de pruebas de misiles estratégicos ni demostraciones militares de grandes potencias. Japón, por su parte, expresó “grave preocupación” por el aumento de la actividad militar china y pidió reconsiderar este tipo de lanzamientos.
China insiste en que su política nuclear se basa en el principio de “no primer uso” y que sus capacidades tienen carácter defensivo. Sin embargo, el crecimiento de su arsenal y el desarrollo de plataformas marítimas más sofisticadas generan inquietud entre sus vecinos y entre los aliados de Washington.
El Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo estima que China cuenta con unas 620 cabezas nucleares y que su arsenal es el que crece con mayor rapidez entre las potencias nucleares. Ese proceso de modernización incluye misiles terrestres, bombarderos estratégicos y submarinos capaces de lanzar misiles balísticos.
El lanzamiento de este lunes no implica necesariamente una crisis inmediata, pero sí una señal estratégica. China mostró que su capacidad de disuasión marítima avanza, que puede operar en el Pacífico con mayor alcance y que está dispuesta a enviar mensajes militares en momentos de tensión regional.
La combinación de tres elementos —misil desde submarino nuclear, ejercicios navales con Rusia y aumento de despliegues cerca de Taiwán— refuerza la percepción de una región cada vez más militarizada. Para Pekín, se trata de entrenamiento rutinario y defensa legítima. Para sus vecinos, es una demostración de fuerza que puede alterar el equilibrio de seguridad en el Pacífico.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias