CHINA / INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y SEGURIDAD NACIONAL

China ordena deshacer la compra de Manus por Meta y endurece el cerco sobre la IA estratégica

28.04.2026

PEKÍN (Uypress) – China ordenó revertir la adquisición de Manus por Meta, una operación valuada en más de US$2.000 millones. La decisión, tomada el lunes 27 de abril, marca un giro inédito en la disputa tecnológica con Estados Unidos y eleva el riesgo para inversiones cruzadas en inteligencia artificial.

La decisión fue publicada por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China (NDRC), que informó que la Oficina del Mecanismo de Revisión de Seguridad de Inversión Extranjera prohibió la adquisición extranjera del proyecto Manus y exigió a las partes retirar la transacción. El breve comunicado oficial no menciona a Meta por su nombre, pero Reuters, AP y otros medios internacionales identificaron la operación como la compra de Manus por el grupo estadounidense.

Manus es una startup de inteligencia artificial fundada por emprendedores chinos y actualmente radicada en Singapur. Se hizo conocida por desarrollar un agente de IA capaz de ejecutar tareas complejas, desde programación y análisis de mercado hasta planificación y automatización de procesos. Meta había cerrado la adquisición en diciembre por más de US$2.000 millones, en una apuesta por reforzar sus capacidades en IA generativa y agentes autónomos.

El movimiento chino tiene una particularidad central: la operación ya se había concretado. Según Reuters y The Wall Street Journal, Meta ahora se prepara para deshacer la compra, devolver activos chinos de Manus y remover datos o tecnología que hubieran sido transferidos. Reguladores chinos también evalúan sanciones si el proceso no puede revertirse completamente, lo que anticipa una negociación técnica y legal compleja.

La decisión de Beijing no se explica únicamente por la sede formal de la empresa. Aunque Manus operaba desde Singapur, las autoridades chinas apuntan a su origen tecnológico, sus fundadores, su talento y el desarrollo previo realizado en China. Ese criterio amplía el alcance regulatorio: una startup que se muda al exterior puede seguir siendo tratada como activo estratégico chino si su conocimiento, equipo o propiedad intelectual se originaron dentro del país.

El mensaje para el mercado es directo. China considera que la inteligencia artificial, especialmente en áreas de frontera como los agentes autónomos, ya no puede ser tratada como una industria tecnológica común. La NDRC actuó bajo un mecanismo de revisión de seguridad nacional, lo que coloca a Manus en la misma lógica de sectores sensibles donde Beijing busca impedir la transferencia de tecnología, talento o capacidades críticas hacia empresas estadounidenses.

El caso llega después de señales previas de endurecimiento. Reuters informó la semana pasada que China planea restringir inversiones estadounidenses en sus principales empresas tecnológicas, incluidas startups de inteligencia artificial, salvo autorización expresa del gobierno. Entre las firmas mencionadas por reportes de Bloomberg estaban Moonshot AI, StepFun y ByteDance, en una estrategia orientada a limitar la influencia del capital estadounidense sobre activos tecnológicos considerados sensibles.

Estados Unidos también viene cerrando el espacio. El Departamento del Tesoro puso en vigor el 2 de enero de 2025 su programa de seguridad para inversiones salientes, que impone prohibiciones o requisitos de notificación para determinadas inversiones estadounidenses en China, Hong Kong y Macao en semiconductores, microelectrónica, computación cuántica e inteligencia artificial. Es decir, la compra de Manus se inscribe en un terreno donde ambos países ya tratan la inversión tecnológica como un asunto de seguridad nacional.

Para Meta, el golpe es doble. Por un lado, pierde o al menos ve suspendido un activo que podía acelerar su competencia frente a OpenAI, Google, Anthropic y otros actores de la carrera por agentes de IA. Por otro, queda expuesta a un problema de integración: si parte del código, los equipos, la propiedad intelectual o los datos de Manus ya fueron incorporados a procesos internos, deshacer la operación no será equivalente a cancelar un contrato no ejecutado.

Para las startups chinas, la advertencia es todavía más fuerte. Mudarse a Singapur, levantar capital extranjero o estructurar una venta fuera de China puede no ser suficiente para evitar la revisión de Beijing. El caso Manus sugiere que los reguladores mirarán el origen del talento, el desarrollo de la tecnología y la naturaleza estratégica del producto, no solo la jurisdicción donde está registrada la empresa.

La consecuencia probable será una caída del apetito por adquisiciones transfronterizas en IA entre China y Estados Unidos. Fondos, compradores estratégicos y fundadores deberán asumir que cualquier operación vinculada a modelos avanzados, agentes autónomos, datos o equipos de alto valor puede quedar sujeta a revisión posterior, incluso si se anunció y cerró formalmente. Esa incertidumbre encarece las transacciones y puede empujar a los inversores a estructuras más conservadoras, con menor transferencia de control y mayor separación operativa.

El caso también anticipa una fragmentación mayor del ecosistema global de inteligencia artificial. Durante años, capital estadounidense, talento chino y estructuras corporativas en Singapur, Hong Kong o Islas Caimán convivieron en una arquitectura flexible para financiar innovación. Manus muestra que esa arquitectura empieza a romperse: Beijing quiere evitar la salida de capacidades críticas y Washington busca impedir que su capital refuerce tecnologías estratégicas chinas.

La pregunta de fondo ya no es solo quién compra una startup. Es quién controla el conocimiento que define la próxima etapa de la inteligencia artificial. Con Manus, China trazó una línea: la IA desarrollada por talento chino, aunque esté formalmente fuera del país, puede seguir siendo considerada un activo nacional. Para las inversiones tecnológicas entre China y Estados Unidos, eso marca un antes y un después.

Internacionales
2026-04-28T14:31:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias