TENSIÓN COMERCIAL Y TECNOLÓGICA
China sancionó a siete entidades estadounidenses y endureció los controles sobre drones
05.08.2026
BEIJING (Uypress) – El Gobierno de China anunció este miércoles una serie de contramedidas contra entidades estadounidenses, que incluyen prohibiciones comerciales, mayores controles para la exportación de drones y una investigación de seguridad nacional sobre determinados equipos de oficina importados.
El Ministerio de Comercio chino prohibió a empresas y ciudadanos del país realizar transacciones, intercambios o actividades de cooperación con siete organizaciones de Estados Unidos.
La resolución principal alcanza a Applied DNA Sciences, Stratum Reservoir, Altana Technologies, Responsible Business Alliance, Verité Group y Human Rights in China. Una decisión separada incorporó a la empresa Compliance Testing, vinculada a ensayos y certificaciones de equipos de telecomunicaciones.
Beijing acusó a las primeras seis entidades de colaborar con las medidas estadounidenses relacionadas con las denuncias sobre trabajo forzoso en la región autónoma de Xinjiang. China rechaza esas acusaciones y sostiene que Washington utiliza la situación de los derechos humanos como instrumento de presión comercial y tecnológica.
Compliance Testing fue sancionada por su presunta participación en decisiones de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos que afectan a fabricantes, laboratorios y operadores chinos.
Las autoridades no anunciaron congelamientos de activos ni restricciones de viaje contra directivos de las organizaciones alcanzadas.
El Ministerio de Comercio también endureció el régimen aplicado a los drones, sus componentes y las tecnologías relacionadas que tengan como destino Estados Unidos. Los productos considerados de doble uso deberán someterse a evaluaciones individuales y ya no podrán acceder a procedimientos simplificados de autorización.
La resolución no representa una prohibición total de las exportaciones de drones, pero puede extender los plazos de aprobación, aumentar los costos administrativos y reducir la previsibilidad para las empresas estadounidenses que dependen de fabricantes o componentes chinos.
China restringió además la participación de organismos radicados en Estados Unidos en las inspecciones de seguimiento realizadas dentro de su sistema obligatorio de certificación industrial. Las compañías estadounidenses que necesiten esas verificaciones deberán recurrir a entidades autorizadas instaladas en otros países.
Otra de las decisiones fue la apertura de una investigación de seguridad nacional sobre impresoras, fotocopiadoras y otros equipos de oficina importados que incorporan programas informáticos desarrollados en el exterior.
El anuncio oficial no identificó a empresas o países concretos dentro de esta investigación, aunque el Ministerio de Comercio la presentó junto con las restantes respuestas a las políticas adoptadas por Washington.
Estados Unidos incorporó recientemente a otras 43 empresas chinas a la lista de entidades acusadas de utilizar trabajo forzoso, lo que elevó a 187 el número de compañías alcanzadas por restricciones de importación bajo esa normativa.
Washington también intensificó sus controles sobre drones, laboratorios de ensayo, equipos de telecomunicaciones, routers, cables submarinos, sistemas robóticos avanzados e inversores eléctricos procedentes de China.
Las contramedidas fueron anunciadas mientras ambos gobiernos intentan evitar que la rivalidad tecnológica y comercial derive en una ruptura más amplia. Las decisiones adoptadas por Beijing son selectivas y afectan actividades específicas, sin representar por el momento una suspensión general del comercio bilateral.
Estados Unidos y China preparan, además, una posible reunión entre Donald Trump y Xi Jinping durante septiembre en territorio estadounidense. El encuentro todavía no fue formalizado públicamente y continúa sujeto a negociaciones diplomáticas.
De concretarse, la cumbre se celebrará en un escenario marcado por la competencia en semiconductores, inteligencia artificial, telecomunicaciones, drones, minerales estratégicos y cadenas internacionales de suministro.
Las nuevas disposiciones muestran que la disputa entre las dos mayores economías del mundo ya no se concentra exclusivamente en los aranceles. Las certificaciones industriales, las licencias tecnológicas y el acceso a componentes de doble uso se convirtieron en instrumentos centrales de una confrontación que ambas potencias procuran mantener bajo control.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias