DESGASTE
Colapso sistemático y la "economía de guerra" en Cuba
03.02.2026
LA HABANA (Uypress) - Ahora que la agencia confirmó todas las informaciones sobre la negociación entre Cuba y Estados Unidos en México, a través de la corresponsalía en ese país, corresponde analizar como involuciona la situación en esta capital.
Se agudizan día a día las tendencias que ya venían golpeando a la isla, sumado al contexto geopolítico adverso con el retorno de una administración dura en Washington (Trump).
La situación se puede resumir en un concepto: "Colapso Sistémico y Economía de Guerra".
Los cuatro pilares de la crisis actual en la isla son:
La Crisis Energética y Crónica El "Apagón Permanente",es el problema más visible y detonante del malestar social. Las centrales termoeléctricas (como la Antonio Guiteras) han superado su vida útil y sufren roturas constantes. La ayuda de plantas flotantes turcas ya no es suficiente. Con Venezuela suspendiendo el envío de petróleo y Rusia complicada con su propia guerra, los envíos de petróleo son intermitentes.
Los apagones programados en el interior del país suelen superar las 12 o 14 horas diarias. Esto paraliza la poca industria que queda y afecta la conservación de alimentos.
El "Efecto Trump" y el Aislamiento, para Cuba la situación es de asfixia directa.
La administración Trump (desde 2025) ha revertido cualquier flexibilización previa, volviendo a incluir a Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo y limitando remesas.
El turismo europeo y canadiense no ha logrado recuperar los niveles prepandemia, y la prohibición de cruceros/vuelos de EE. UU. sigue vigente.
Cuba depende casi exclusivamente de líneas de crédito de emergencia de Rusia y China (a cambio de concesiones geopolíticas) y de donaciones de aliados como México.
La Economía Interna: Dolarización y las MIPYMES, el experimento de las MIPYMES (Pequeñas y medianas empresas privadas), que comenzó hace unos años, ha creado una sociedad dual y desigual, los que tienen divisas, pueden comprar en las "tiendas MLC" o en los negocios privados (MIPYMES) que importan productos a precios internacionales (o superiores).
Los que viven del Peso Cubano (CUP), funcionarios, jubilados y trabajadores estatales, incluidos la mayoría de los militares y de las fuerzas de seguridad, viven en la indigencia, ya que la inflación ha pulverizado el salario estatal. La libreta de abastecimiento (la canasta básica subsidiada) es cada vez más exigua, entregando a veces solo arroz y azúcar con retrasos de semanas.
El Tablero Político: ¿Transición o Inmovilismo?, aquí entra la figura del general Alejandro Castro Espín, que está encabezando las negociaciones con Estados Unidos, como lo hizo con el presidente Barak Obama, obviamente en otra situación muy diferente.
La figura del presidente Miguel Díaz-Canel sufre un desgaste popular inmenso. Se le ve como el administrador de la crisis, no como un líder.
El verdadero poder económico sigue en manos del conglomerado militar GAESA, que controla el turismo, las remesas y las importaciones. Lo que también genera una profunda fractura entre los militares vinculados a GAESA y el resto de la oficialidad, a lo que se suman que la crisis también ha entrado en los cuarteles, por los apagones, la falta de alimentos y de medicinas.
En este 2026, circulan fuertes rumores en La Habana sobre movimientos internos dentro del Partido Comunista para buscar un "modelo vietnamita" más agresivo (apertura económica total con control político férreo) para evitar una explosión social, dado que el modelo actual es insostenible.
El éxodo masivo y silencioso sigue siendo la válvula de escape. Se estima que en los últimos 4 años (2022-2026), Cuba ha perdido cerca del 6% al 8% de su población activa, principalmente jóvenes profesionales, vaciando al país de su fuerza laboral y futuro demográfico.
Ese es un elemento importante en las negociaciones, Cuba maneja la alternativa de otro éxodo masivo de centenares de miles de cubanos hacia los Estados Unidos, un "segundo Mariel".
Desde el puerto de Mariel a partir del 15 de abril de 1980 hasta el 31 de octubre de ese mismo año, con una duración de más de seis meses, emigraron hacia Estados Unidos 125.266 cubanos y se estima que participaron 1.700 barcos, en su inmensa mayoría embarcaciones de exiliados cubanos que viajaron desde los EE.UU. Se estima que murieron en total 27 personas, durante la travesía.
Hoy la situación es totalmente diferente, la desesperación en Cuba abarca la gran mayoría de la población por lo tanto potencialmente los que podrían embarcarse en dirección a Miami y las costas de la Florida, son muy superiores y esto incluye a miles de militares. Además ha cambiado radicalmente la política migratoria de los EE.UU. con el gobierno de Donald Trump.
Cuba en 2026 es un país con una infraestructura en ruinas, una economía dolarizada "de facto" pero sin acceso al dólar formal, y un gobierno atrincherado esperando que sus alianzas con el bloque China/Rusia/Irán le permitan sobrevivir al asedio financiero de Estados Unidos.
El impacto del asesinato por tropas venezolanas de los 32 militares cubanos de la guardia de Nicolás Maduro y otros que estaban en el fuerte Tiuna, cuyas urnas con la cenizas llegaron aquí el pasado 15 de enero, pues la versión de las autoridades de que murieron combatiendo es cada día menos creíble y la indignación y el odio, hacia los traidores venezolanos y el gobierno cubano por difundir una versión totalmente falsa, crecen a ojos vista adentro y afuera de los cuarteles y de las propias familias de los muertos.
El dilema al que hay que estar atentos es la carrera en el tiempo, entre los cambios políticos en la conducción del país, la presión de los Estados Unidos, cada día más férrea y diferente al bloqueo anterior, la voluntad y el nivel de ayuda de los países amigos de Cuba y el descontento popular y el impacto en las propias Fuerzas Armadas Revolucionarias y además cuales son las exigencias que quiere imponer Trump en las negociaciones.
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UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias