Con la presencia de solo tres presidentes de 33 países integrantes, la cumbre de la Celac no logró consenso sobre Cuba

23.03.2026

BOGOTÁ (Uypress) – Se realizó en la capital colombiana la décima cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), entidad que reúne a 33 países de la región. En esta instancia se llevó a cabo el traspaso de Colombia a Uruguay de la presidencia pro témpore.

 

De acuerdo a lo reseñado por la agencia EFE, previo a la cumbre y en ocasión del acto de entrega del título de doctor honoris causa póstumo a José Mujica, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que el bloque "prácticamente está dejando de existir porque el crecimiento de la extrema derecha está ahuyentando a los países".

En el último año, durante el ejercicio de la presidencia pro témpore por parte de Colombia, tres países de la región se orientaron a la derecha: Honduras, con Nasry Asfura; Bolivia, con Rodrigo Paz; y Chile, con José Antonio Kast, que se suman a los gobiernos de Javier Milei en Argentina, Daniel Noboa en Ecuador y Nayib Bukele en El Salvador.

En el período de presidencia de nuestro país, Colombia y Brasil tendrán elecciones presidenciales.

Según consigna la diaria, Lula lamentó que, como sucedió en la década de 2000, cuando se conformaron la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Celac, los presidentes de izquierda y de derecha de la región no puedan unirse para impulsar este tipo de foros regionales. Consideró que parte del fracaso de estas instituciones es que no cuentan con "mecanismos sólidos", tales como un banco, y enfatizó que Sudamérica, si se mantiene dividida, "no tiene posibilidades" frente a las grandes potencias.

Al encuentro de este sábado solo asistieron tres jefes de Estado: los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, anfitrión de la reuniuón; de Uruguay, Yamandú Orsi, y de Brasil, Lula.

También asistió el presidente de Burundi, Évariste Ndayishimiye, quien actualmente preside la Unión Africana.

El president Orsi aseguró que Uruguay buscará "promover el diálogo" y "fortalecer la cooperación", así como "avanzar en aquellas áreas donde el consenso debe traducirse en resultados concretos", como la seguridad alimentaria, la transición energética, la interconexión regional, la gestión de desastres naturales, la educación superior y el desarrollo productivo y comercial.

En diálogo con la diaria, Micaela Gorriti, politóloga y docente en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República, señaló que la Celac "no logra salir de ese lugar de foro deliberativo" y "reivindica principios políticos" que parecen haberse quedado "congelados en el tiempo, en un mundo que ya no existe de alguna manera". Con respecto de la declaración final de la cumbre, Gorriti consideró que "no jerarquiza temas" y, si bien aborda grandes problemas de la región, "es como una lista de todo sin prioridades claras", lo cual, reconoció, "es típico de la Celac", a la que le "faltan mecanismos concretos para implementar estas acciones".

"Es una estructura muy flexible la de la Celac, y cuando vos no generás mecanismos supranacionales o procedimientos establecidos, y solamente hacés declaraciones y trazás horizontes y metas, e identificás problemas, está bueno, pero falta dar un pasito más, que es lo que no logran hacer este tipo de organismos", agregó.

En la declaración final, los países expresaron su "compromiso con la integración regional, con el fortalecimiento de la Celac como espacio de diálogo, consulta y concertación política y la cooperación entre todos los países de la región". Destacaron la "plena vigencia de la proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz", y reafirmaron su "compromiso con la resolución pacífica de las controversias, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados y la estabilidad de la región".

El documento también incluyó pronunciamientos sobre las circunstancias de Haití y Cuba. En el párrafo sobre Cuba se reiteró "la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto, así como la oposición a las leyes y regulaciones con efectos extraterritoriales". Además, se señaló que la designación de Cuba como un Estado patrocinador del terrorismo "ha introducido obstáculos a las transacciones financieras internacionales con la isla".

Sin embargo, de este punto de la declaración se "desasociaron" Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago. Guyana lo hizo en relación a la frase "así como su oposición a las leyes y regulaciones con efectos extraterritoriales". A excepción de Perú, todos los países que se desmarcaron de la postura sobre Cuba acompañaron a Estados Unidos en su reciente iniciativa denominada Escudo de las Américas.

En cuanto a Haití, se expresó el "firme apoyo y solidaridad" con el gobierno y el pueblo de esa nación caribeña "en sus esfuerzos por alcanzar la estabilidad política, económica y social, reconociendo su importancia para el bienestar del pueblo haitiano y su desarrollo sostenible".

 

Imagen: Presidencia

 

Internacionales
2026-03-23T14:32:00

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