Con las reformas Cuba no está abandonando su identidad socialista
09.08.2026
CUBA (Uypress) - Hay algo en esta serena dignidad que debería despertar en cada ser humano una rebelión contra el destino infligido a este pueblo que está escribiendo una página en la historia de la humanidad.
Podemos debatir muchas cosas y confrontar diferentes puntos de vista -eso es precisamente lo que caracteriza a la política-, pero se cruza la línea cuando aceptamos este genocidio simplemente porque la "democracia" supuestamente requiere bloqueos, sanciones, etc. Podemos tener diferentes valoraciones de la guerra en Ucrania, de otros conflictos, pero cuando vemos los campos de concentración a medida que se imponen gradualmente, es imposible que un comunista, un progresista o incluso un creyente no vea que estamos aquí en defensa de la humanidad. (Danielle Bleitrach para Historia y Sociedad).
EL31 de julio de 2026
La Habana. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, declaró el jueves 30 de julio que las transformaciones económicas implementadas por su gobierno no tenían como objetivo acercar al país al capitalismo, sino más bien "defender y promover la construcción socialista", al tiempo que denunciaba la intensificación del bloqueo y las sanciones estadounidenses contra la isla.
Al clausurarse la séptima sesión ordinaria de la Asamblea Popular Nacional, el Presidente declaró que «estas transformaciones no buscan instaurar un mayor capitalismo, sino defender y promover la construcción del socialismo. Un socialismo que sitúa al ser humano en el centro de su acción», y recalcó que «no instauraremos ni un capitalismo depredador ni una privatización masiva».
La Asamblea Nacional del Poder Popular, el Parlamento cubano, aprobó una ley que reorganizará el Estado y reducirá el número de sus ministerios, así como otra ley de vivienda que amplía los derechos de propiedad.Díaz-Canel sostuvo que las reformas eran una "decisión soberana de Cuba" y no impuestas por Washington, defendiendo las 176 medidas económicas y sociales aprobadas por el gobierno para afrontar la crisis. También presidió el foro legislativo, al que asistió el expresidente Raúl Castro por videoconferencia.
El presidente también denunció la estrategia estadounidense de "estrangulamiento económico" contra Cuba, basada en un bloqueo energético y sanciones indirectas dirigidas a empresas y particulares con vínculos comerciales con la isla. Subrayó que la orden ejecutiva firmada por Donald Trump el 29 de enero, que amenaza con imponer aranceles a los países que suministran petróleo cubano, ha exacerbado la escasez de combustible y afectado a sectores clave como el transporte, la agricultura, la salud y la educación, según Cubadebate.
El presidente también denunció lo que calificó de contradicción entre las medidas de estrangulamiento económico y los anuncios de ayuda humanitaria. «No hay mayor cinismo ni perversidad que privar a un pueblo de la satisfacción de sus necesidades más apremiantes y luego alardear de una ayuda que de ninguna manera cubre los exorbitantes costos diarios que genera el bloqueo impuesto a la isla», declaró.
"Mienten con tal descaro que ni siquiera son capaces de justificar sus mentiras o convencer a los representantes del Senado de Estados Unidos ante el Congreso Federal", afirmó.
También acusó a Washington de perseguir la cooperación médica cubana e intentar cortar las principales fuentes de ingresos del país mediante sanciones contra inversionistas y empresas extranjeras. "Mientras mantienen el bloqueo, niegan sus consecuencias", afirmó, calificando estas medidas como "la expresión más enérgica y profunda de un intento despiadado" de aislar la economía cubana del resto del mundo.
El presidente reafirmó que su gobierno no privatizaría sectores como la salud, la educación, la ciencia y la cultura, y aseguró que las transformaciones se implementarían gradualmente, con participación popular y sin comprometer "la independencia, la soberanía nacional y los logros sociales de la Revolución".El presidente defendió la soberanía nacional de la isla como un principio inalienable y afirmó que el país seguiría decidiendo su propio destino. «No somos ni una nación en conflicto ni una colonia. Somos un pueblo soberano que ha decidido su propio destino», sostuvo.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias