Cuba: Tanquero Sandino entra al puerto de Matanzas con 400 mil barriles de combustible

08.02.2026

MATANZAS (Uypress)- El tanquero Sandino arribó este sábado al Puerto de Matanzas procedente de la Bahía de Nipe (Holguín) con una posible carga de combustible, según información divulgada por el cubano Joankelin Sánchez, a partir de estadísticas de sitios de monitoreo marítimo, la carga estaría entre los 390,000 y 410,000 barriles de combustible.

 

De acuerdo con esa misma fuente, el buque habría cargado en días previos en la Bahía de Nipe, aunque el origen de la carga en Nipe permanece desconocido, por lo que no se precisa la procedencia inicial del combustible.

El reporte no aporta, por el momento, detalles adicionales sobre el tipo exacto de combustible transportado, el destinatario final, el plan de descarga, ni una confirmación oficial del volumen, limitándose a señalar la llegada del tanquero y la estimación de la carga.

El mismo internauta menciona además otro movimiento marítimo: el tanquero Sea Horse, con bandera de Hong Kong, estaría rumbo a Cuba desde Malta hacia La Habana, con llegada prevista el 27 de febrero al Puerto de La Habana. 

Durante las primeras semanas de 2026, la crisis energética en Cuba ha evidenciado un deterioro profundo en la capacidad del régimen para garantizar el suministro de combustible.

El año comenzó con señales alarmantes: seis buques operados por el conglomerado militar GAESA concentraron en la bahía de Matanzas las últimas reservas de petróleo disponibles, según reportes de fuentes independientes.

Expertos advirtieron entonces que el país estaba "vaciando sus propios tanques para ganar tiempo", mientras la generación eléctrica y la distribución de combustibles quedaban al borde del colapso.

A mediados de enero, la situación se agravó con el desvío del petrolero Mia Grace, que había partido desde Togo rumbo a Cuba con una carga de diésel o fueloil.

En plena travesía por el Atlántico, el buque cambió su rumbo hacia la República Dominicana, reflejando las dificultades del Gobierno cubano para concretar acuerdos de suministro y el creciente aislamiento financiero que le impide acceder a mercados tradicionales de energía.

Pocos días después, el tanquero LPG Emilia fue detectado navegando hacia el sur de Cuba con una posible carga de gas licuado de petróleo.

La reactivación de su movimiento, tras más de un mes de inactividad, fue interpretada como un intento del régimen de mantener a flote la distribución mínima de energía doméstica. Sin embargo, su travesía también puso de manifiesto la dependencia de la isla de una flota envejecida y operada casi en su totalidad por entidades controladas por el Estado.

Ya en febrero, un nuevo indicio de la precariedad energética cubana surgió desde Venezuela.

Un petrolero vinculado a la isla cargó 150.000 barriles de gasolina en un puerto venezolano, en lo que analistas consideran un esfuerzo por reanudar el envío de combustibles bajo supervisión de Estados Unidos.

La operación coincidió con el recrudecimiento de las colas en las gasolineras, los apagones prolongados y las restricciones en el transporte público, síntomas de un sistema energético al borde del colapso estructural.

La concatenación de estos episodios muestra que Cuba atraviesa una crisis energética que trasciende la escasez puntual de combustible.

La falta de aliados sólidos, la reducción de los suministros desde Venezuela y la imposibilidad de acceder a crédito internacional han llevado al país a operar con reservas mínimas y a depender de cargamentos esporádicos.

En este escenario, la llegada de un tanquero a Matanzas, como el Sandino, se percibe menos como un alivio sostenido y más como un respiro temporal dentro de un panorama de agotamiento económico y energético.

 

Internacionales
2026-02-08T08:59:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias