INTERNACIONALES / TENSIÓN ENTRE CUBA Y ESTADOS UNIDOS

Cuba abandonó el discurso de Trump en la ONU y rechazó sus amenazas contra el Gobierno de la isla

23.09.2026

NUEVA YORK (Uypress) – La delegación cubana abandonó el salón de la Asamblea General de las Naciones Unidas durante el discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, después de que el mandatario calificara a Cuba como un “Estado absolutamente fallido” y pronosticara la caída de su Gobierno.

El episodio ocurrió este martes durante el 81.º período de sesiones de la Asamblea General, celebrado en la sede de la ONU en Nueva York.

La delegación estaba encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, quien se levantó de su asiento junto con los demás representantes de la isla cuando Trump comenzó a formular sus señalamientos.

La retirada constituyó una señal diplomática de protesta ante un discurso que La Habana interpretó como una amenaza directa contra su soberanía y su sistema político.

Trump pronosticó la caída del Gobierno cubano

Trump afirmó ante los representantes de los Estados miembros que su administración busca “un cambio fundamental” en Cuba.

“Mi administración también está buscando un cambio fundamental en la situación de Cuba, donde el régimen comunista está bajo una gran presión, la mayor presión que jamás haya sufrido”, declaró.

El mandatario agregó que Cuba es “un Estado absolutamente fallido”, que se encuentra “fracasando como nunca antes” y que “va a caer”.

“Según Trump, el comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba”, añadió durante su intervención.

El presidente estadounidense sostuvo además que el secretario de Estado, Marco Rubio, participa directamente en negociaciones relacionadas con Cuba, aunque no proporcionó detalles sobre sus interlocutores, objetivos o grado de avance.

Trump también acusó al Gobierno cubano de mantener vínculos con “radicales de izquierda” y “redes comunistas” dentro de Estados Unidos y afirmó que Washington no permitirá que adversarios extranjeros utilicen a la isla para amenazar la seguridad estadounidense.

La delegación abandonó el recinto

Los representantes cubanos se retiraron mientras Trump desarrollaba el tramo de su discurso dedicado a la isla.

Las imágenes difundidas desde el salón de la Asamblea General mostraron a la delegación levantándose de sus lugares y abandonando el recinto.

La salida se produjo inmediatamente después de que el presidente estadounidense describiera a Cuba como un Estado fallido y anunciara que su Gobierno busca modificar de manera sustantiva la situación política de la isla.

La delegación iraní también abandonó el salón durante otro tramo de la intervención, cuando Trump amenazó a la República Islámica en el contexto de la guerra que mantiene con Estados Unidos.

“Cuba no es una amenaza”

Poco después del discurso, Rodríguez respondió públicamente a las declaraciones del mandatario estadounidense.

“Cuba no es una amenaza para Estados Unidos ni para ningún país”, afirmó el canciller.

Rodríguez sostuvo que la isla “es y tiene derecho a ser un país plenamente soberano e independiente” y calificó las acusaciones formuladas por Trump como “falsedades” y “calumnias”.

El ministro cubano señaló que las afirmaciones sobre una supuesta amenaza procedente de la isla buscan justificar la política de presión aplicada por Washington.

También cuestionó el bloqueo económico y el cerco energético impuesto por Estados Unidos, medidas a las que el Gobierno cubano atribuye parte importante de las dificultades económicas, los apagones y la escasez que afectan a la población.

La Cancillería cubana difundió las declaraciones de Rodríguez como respuesta oficial al discurso estadounidense.

Díaz-Canel defendió la soberanía cubana

El presidente Miguel Díaz-Canel también reaccionó mediante sus redes sociales y acusó a Trump de presentar a Cuba como una amenaza para justificar las acciones contra el país.

Díaz-Canel aseguró que el Gobierno cubano defenderá su soberanía y rechazó cualquier intento de Washington de decidir el sistema político o el futuro institucional de la isla.

La respuesta oficial cubana se concentró en tres puntos: la negación de que el país constituya una amenaza para Estados Unidos, la denuncia de las sanciones y la defensa del derecho de la isla a determinar su propia organización política.

La política de máxima presión

Estados Unidos mantiene un embargo comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. Durante su segundo mandato, Trump intensificó las sanciones, las restricciones financieras y las medidas dirigidas al suministro energético de la isla.

Washington afirma que esas acciones buscan presionar al Gobierno cubano para que avance hacia una apertura política y libere a los presos considerados políticos.

La Habana sostiene que las medidas constituyen una forma de guerra económica destinada a provocar el colapso del país y generar las condiciones para un cambio de Gobierno.

La administración estadounidense ha expresado abiertamente su intención de lograr una transformación política en Cuba. Trump ya había afirmado en junio que Estados Unidos tenía “muy buenos planes” para la isla.

Una confrontación en la tribuna de la ONU

El intercambio volvió a trasladar a la Asamblea General una disputa bilateral que se profundizó durante los últimos meses.

Trump utilizó la tribuna para presentar la presión estadounidense como parte de una política destinada a terminar con el comunismo en el continente.

Cuba respondió retirándose del recinto y denunciando que Estados Unidos intenta utilizar su poder económico y político para imponer un cambio de Gobierno.

El episodio no produjo una ruptura diplomática nueva, pero dejó expuestas las posiciones enfrentadas: Washington anunció que pretende una modificación fundamental de la situación cubana, mientras La Habana reivindicó su soberanía y rechazó cualquier intervención externa en su futuro político.

Internacionales
2026-09-23T17:42:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias