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Cuba amplía las “solineras” ante la crisis energética

04.09.2026

LA HABANA (Uypress) – Cuba amplía la instalación de estaciones alimentadas con paneles fotovoltaicos, conocidas popularmente como “solineras”, como una alternativa para cargar vehículos eléctricos y pequeños equipos en medio de la escasez de combustible y los prolongados apagones que afectan a la isla.

El país cuenta con 25 estaciones de este tipo y otras 15 se encuentran en diferentes etapas de planificación o construcción, según informó el director general de la Empresa de la Industria Electrónica Comandante Camilo Cienfuegos, Edel Gómez Gómez.

La infraestructura incluye más de 15 solineras distribuidas en La Habana, además de instalaciones en Matanzas, Villa Clara y Holguín.

Las estaciones fueron concebidas principalmente para recargar automóviles, motocicletas, triciclos y otros medios eléctricos. Sin embargo, algunas incorporaron tomas para teléfonos celulares, lámparas, ventiladores, ollas arroceras y otros aparatos domésticos.

De esa manera, comenzaron a funcionar también como puntos comunitarios de electricidad para poblaciones sometidas a cortes que, en algunos territorios, pueden extenderse durante gran parte del día.

De la movilidad eléctrica al uso comunitario

Una de las experiencias más conocidas funciona en el consejo popular Virginia, en Santa Clara, capital de la provincia de Villa Clara.

La estación fue impulsada por el proyecto de desarrollo local Gomate y construida por la empresa privada Eléctrica Total. Opera de manera independiente del Sistema Electroenergético Nacional, por lo que puede prestar servicios aunque la red pública se encuentre interrumpida.

La instalación cuenta con 56 paneles solares, una potencia de generación de 30 kilovatios y una capacidad de almacenamiento de 60 kilovatios. Puede cargar simultáneamente seis vehículos y dispone de 26 tomas dobles para conectar hasta 52 equipos.

Además de recargar motorinas y triciclos, el lugar permite cocinar con hornillas eléctricas, ollas y otros electrodomésticos.

El servicio de preparación de alimentos fue concebido como gratuito para la comunidad. La carga de vehículos y otros equipos puede tener un costo destinado a financiar el mantenimiento y la continuidad del proyecto.

La estación también fue diseñada para operar durante huracanes y otras emergencias capaces de provocar interrupciones prolongadas del suministro eléctrico.

Associated Press informó que vecinos de Santa Clara comenzaron a utilizarla para cargar vehículos empleados en pequeños negocios, trasladarse a centros de salud y conectar equipos esenciales durante los apagones.

Nuevas estaciones en La Habana y Holguín

En agosto comenzó a funcionar otra solinera en el estacionamiento de Playa del Mégano, en el municipio de La Habana del Este.

El proyecto incorporó generación fotovoltaica para vehículos eléctricos y servicios comunitarios. Las autoridades locales prevén utilizar parte de la electricidad para sostener actividades de la zona cuando falle el suministro convencional.

En el consejo popular Rampa, en el Vedado habanero, se desarrolla una instalación de 40 kilovatios destinada a recargar triciclos eléctricos empleados para recoger residuos.

La iniciativa forma parte del proyecto Rampeando, que combina saneamiento urbano, movilidad eléctrica y generación renovable.

Holguín inauguró en junio la estación El Girasol, construida en el terreno de un antiguo servicentro. Dispone de 30 paneles solares, una capacidad de generación de 40 kilovatios y almacenamiento de 32 kilovatios.

También está prevista la construcción de un punto de carga en el kilómetro 270 de la Autopista Nacional, que prestaría servicios a los vehículos que circulen por esa vía.

Una respuesta limitada frente a los apagones

La expansión de las solineras se produce mientras Cuba atraviesa una profunda crisis energética, provocada por la falta de combustible, el deterioro de sus centrales termoeléctricas y las dificultades para financiar inversiones y repuestos.

Las sanciones de Estados Unidos y la reducción de los suministros procedentes de Venezuela y México agravaron la disponibilidad de petróleo durante 2026.

El Gobierno cubano atribuye la crisis principalmente a las restricciones estadounidenses. Economistas y especialistas también señalan el envejecimiento de la infraestructura, la falta de mantenimiento, la caída de la producción interna y los problemas estructurales de la economía.

Cuba instaló más de 1.000 megavatios de generación solar durante el último año, con financiamiento y equipamiento procedentes principalmente de China, según datos recogidos por Reuters.

La participación de las fuentes renovables en la generación eléctrica aumentó de 3,6% en 2024 a aproximadamente 10% en 2026, de acuerdo con estimaciones citadas por Associated Press.

El país proyecta que las energías renovables representen 40% de la generación en 2035 y alcanzar una matriz completamente renovable en 2050.

Las solineras pueden reducir parcialmente la demanda de combustibles y ofrecer electricidad durante los apagones, pero todavía constituyen una red pequeña frente a las necesidades energéticas de más de nueve millones de habitantes.

Su capacidad también depende de la disponibilidad de baterías, inversores, cargadores y repuestos, componentes que Cuba debe importar y cuyo costo limita la expansión del sistema.

El acceso continúa siendo desigual

La instalación de paneles solares en viviendas y empresas privadas creció durante los últimos meses, pero los equipos se comercializan habitualmente en dólares y permanecen fuera del alcance de una parte importante de la población.

Los negocios privados y las familias que reciben remesas del exterior cuentan con mayores posibilidades de adquirir sistemas propios.

Las estaciones comunitarias pueden reducir parcialmente esa desigualdad al permitir el acceso compartido a la energía. Sin embargo, todavía no existe una red nacional suficientemente extendida ni información pública detallada sobre las tarifas, horarios y capacidad de todas las instalaciones.

Las solineras representan así una solución concreta para determinadas comunidades y actividades, pero no sustituyen la recuperación de las centrales eléctricas ni las inversiones necesarias para estabilizar el sistema nacional.

La crisis energética también afecta al transporte, la producción, los servicios públicos y el turismo. Uypress informó anteriormente que la crisis turística llevó al sector a una parálisis casi absoluta, en un contexto marcado por los apagones y la escasez de combustible.

Internacionales
2026-09-04T16:46:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias