Cuba en esta hora
14.05.2026
WASHINGTON (Uypress/José Ernesto Nováez Guerrero*) - Las noticias son diversas y, en apariencia, contradictorias. El pasado 1ro de mayo, Trump firmó una nueva Orden Ejecutiva que amplía significativamente el alcance de criminal Bloqueo económico contra Cuba, dándole potestades extraordinarias al secretario de Estado Rubio para perseguir y castigar a cualquier entidad o individuo que haga negocios con Cuba.
Ese mismo día, en un discurso en La Florida, Trump volvió a reiterar que Cuba sería la próxima y que bastaría con colocar un portaviones a "100 yardas" de la costa para que los cubanos se rindieran de inmediato.
El 7 de mayo, luego de un encuentro entre los presidentes de Brasil y Estados Unidos para pulir diferencias, Lula declaró que "Si la traducción fue correcta, me dijo [Trump], que no piensa invadir Cuba". Más tarde ese mismo día, la agencia AP publicaba un largo trabajo donde, citando fuentes informadas, apuntaba que, a pesar de las amenazas, Estados Unidos no tenía planes de agredir a Cuba.
El propio 7 de mayo, el Departamento de Estado anunciaba el primer paquete de sanciones sobre la base de la Orden Ejecutiva del 1ro de mayo. Las entidades e individuos sancionados en esta primera ronda fueron:
Grupo de Administración Empresarial S.A., más conocido como GAESA. Este conglomerado de empresas militares y civiles es un objetivo de los Estados Unidos desde hace años, por su importante papel en la economía cubana y en las capacidades defensivas del país.
General de Brigada Ania Guillermina Lastres, Presidenta Ejecutiva de GAESA desde 2022. Es también diputada de la Asamblea Nacional de Cuba y Miembro del Comité Central del Partido Comunista.
Moa Nickel S.A. Esta empresa mixta surgió en 1994, de la alianza entre la empresa cubana General Nickel Company y la minera canadiense Sherrit International. Según Rubio, esta empresa es sancionada por haber explotado «los recursos naturales de Cuba para beneficiar al régimen, a expensas del pueblo cubano. Se lucra de activos que fueron originalmente expropiados por el régimen cubano a personas y corporaciones estadounidenses».
El primer resultado inmediato de este nuevo paquete de sanciones, fue el anuncio de la salida de la empresa Sherrit International del mercado cubano. Esta empresa no solo tenía importantes inversiones en la producción minera en el país, sino también en el sector energético, un sector crítico para la isla, que atraviesa actualmente por una compleja crisis multifactorial. Con la Sherrit Cuba pierde un socio de vieja data, acceso a mercados, financiamiento y piezas y partes para mantener operaciones críticas de la economía.
Este 10 de mayo, CNN daba a conocer un análisis, sobre la base de datos públicos de aviación, donde se recoge un aumento significativo de los vuelos de recopilación de inteligencia militar de Estados Unidos cerca de las costas de Cuba. Desde el 4 de febrero, según el reporte, la Armada y la Fuerza Aérea de Estados Unidos han realizado al menos 25 vuelos de este tipo, utilizando aeronaves tripuladas y drones, la mayoría cerca de las dos principales ciudades de la isla, La Habana y Santiago de Cuba. Algunos vuelos fueron a menos de 64 kilómetros de la costa.
Estos vuelos de vigilancia se intensificaron significativamente en los meses previos a la agresión a Venezuela. Por lo general sirven para monitorear los sistemas de defensas del enemigo, particularmente las defensas antiaéreas y sus tiempos de respuesta, así como los sistemas de telecomunicaciones, radares, etc. El objetivo es tener toda la información para "darle opciones al presidente", como le gusta repetir a los estrategas del Pentágono.
Más allá de lo que pueda haberle dicho Trump a Lula, ya sabemos cuánto vale su palabra, y de lo que fuentes supuestamente informadas puedan haberle filtrado a AP, la realidad objetiva es que Estados Unidos parece estar valorando con seriedad la posibilidad de una acción militar contra Cuba. Lo confirman los vuelos de reconocimiento militares y el recrudecimiento de todo el sistema de sanciones aplicado contra la isla. Las sanciones, en sí misma, ya constituyen una política de guerra económica en toda regla.
El secretario de Estado es el principal responsable de este giro cada vez más agresivo hacia Cuba. Dentro de los múltiples enfoques que deben estar negociándose dentro de la administración para atender "el problema cubano", Rubio representa, sin dudas, el más agresivo e intransigente. Como vocero de la clase derrotada en 1959 y que se ha hecho fuerte en la política de La Florida, Rubio es el cubanoamericano que más alto ha llegado en la historia política de Estados Unidos.
Si quiere tener el apoyo de sus bases de cara a las elecciones de 2028, y Rubio tiene claras ambiciones electorales, debe hacer todo lo que esté a su alcance para lograr una solución al tema Cuba que sea aceptable para los sectores que él representa. En otras palabras, debe derrocar al gobierno revolucionario cubano y garantizar que los capitales floridanos tengan pleno acceso y control en la isla.
Dos obstáculos se interponen en el camino de la decisión final del tema. El primero es Irán. El heroísmo y la formidable resistencia del pueblo persa han obligado a Estados Unidos a concentrar inmensas cantidades de recursos en la región de Asia Occidental. Además, las exitosas tácticas iraníes han vaciado los arsenales del agresor norteamericano a niveles alarmantes y degradado sus capacidades combativas significativamente, tanto en infraestructuras regionales como en hombre y equipos.
La firme decisión iraní de no aceptar una paz impuesta, sino una solución negociada que atiende sus intereses de seguridad nacional, han mantenido en jaque a Washington, quien se ve entrampado por las múltiples consecuencias de una guerra de elección a la cual entraron empujados, ante todo, por los intereses y objetivos israelíes.
El segundo obstáculo es Cuba misma. Cuba está estratégicamente cerca de Estados Unidos y cuenta con una ubicación geográfica clave a la entrada del Golfo de México. Los cubanos han mostrado en numerosas oportunidades su voluntad de defender su país a cualquier precio. Aunque tecnológicamente inferiores en materia de armamento, las lecciones de la guerra moderna, sobre todo en conflictos asimétricos como Líbano, Irán o Yemen, evidencian que el nudo gordiano en la actualidad no pasa por qué país tenga las armas más modernas, sino por quién puede sostener el esfuerzo bélico con una capacidad de fuego equivalente y a un costo económico menor.
Adicionalmente, los cubanos tienen el refuerzo moral de quien lucharía para defender su tierra natal y la ventaja de quien conoce esa misma tierra como la palma de sus manos. Esto, por supuesto, sin contar el impacto desestabilizador en el Caribe que tendría un conflicto en Cuba. No solo humanamente, por las masas de refugiados que produce cada conflicto, sino también por cómo incidiría en un aumento en los niveles de crimen organizado y tráfico de drogas, hoy bajo control, entre otros factores, por la firme acción de las fuerzas guardafronteras y otros organismos de seguridad cubanos.
Las sanciones y la política de cerco petrolero están teniendo un gran impacto en las condiciones de vida del pueblo cubano. Un impacto reconocido por organismos internacionales y por numerosos países. Sin embargo, las acciones concretas de la "comunidad internacional" han sido sumamente limitadas, por no decir totalmente insuficientes. Muchos países han apelado a la retórica política para justificar su inacción, estableciendo una falsa equivalencia entre tener diferencias políticas con el sistema cubano y ser cómplices de una política criminal y genocida.
Donde han fallado los gobiernos, será la solidaridad de los pueblos la que ayude a Cuba a salir victoriosa en esta hora tan difícil. Desde el envío de solidaridad material hasta la presión política para exigir a sus gobiernos acciones concretas en apoyo del pueblo cubano. Frente a un cerco y una posible agresión que carecen de ningún basamento verdadero, debemos alzar firme el muro de la solidaridad internacional.
El combate contra lo que le hacen a Cuba forma parte de una lucha mayor. Es la lucha contra el genocidio palestino, contra la cobarde agresión a Irán, contra lo que le hicieron a Venezuela. Es enfrentar la arrogancia de un imperialismo fuertemente armado, que se siente con el derecho de imponer violentamente sus objetivos a cualquier país en cualquier parte del mundo.
Y no se trata de estar de acuerdo o no con un gobierno o sistema específico, se trata de humanidad, del respeto a la vida y de comprender que el imperialismo es un peligro para todas y todos. Nadie está a salvo cuando al frente de la mayor maquinaria militar de la historia humana se sientan individuos amorales y genocidas.
*José Ernesto Nováez Guerrer. Escritor y periodista cubano. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS).
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias