TENSIÓN DIPLOMÁTICA

Cuba y Estados Unidos protagonizaron un áspero enfrentamiento en la Asamblea General de la ONU

04.08.2026

NUEVA YORK (Uypress) – Las delegaciones de Cuba y Estados Unidos protagonizaron un tenso intercambio durante un debate extraordinario de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre las sanciones económicas aplicadas por Washington a la isla.

La sesión, celebrada el 7 de julio por solicitud de Cuba, analizó especialmente las medidas adoptadas durante 2026 por la administración de Donald Trump y sus consecuencias sobre el abastecimiento energético, la economía y las condiciones de vida de la población cubana.

Antes de comenzar el debate, Estados Unidos intentó impedir que la discusión avanzara. La Asamblea General resolvió continuar con 136 votos favorables, nueve contrarios y 30 abstenciones. La instancia no incluyó la votación de una nueva resolución.

Durante su intervención, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, rechazó que Washington mantenga un bloqueo naval sobre Cuba y sostuvo que la crisis económica, los apagones y las restricciones internas son responsabilidad del Gobierno cubano.

Waltz exhibió fotografías de artistas y activistas encarcelados, recordó las manifestaciones del 11 de julio de 2021 y pidió la liberación de quienes Estados Unidos y organizaciones internacionales de derechos humanos consideran presos políticos.

Mientras hablaba, integrantes de la delegación cubana golpearon la mesa y solicitaron reiteradamente intervenir por cuestiones de orden. Waltz respondió: “Esto no es La Habana. Esto es Estados Unidos de América. Esto es Naciones Unidas”, y agregó que su delegación no sería silenciada “como su propio pueblo”.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, reclamó al presidente de la Asamblea que exigiera respeto al representante estadounidense. “Esta es la Asamblea General de las Naciones Unidas, no un campamento de boinas verdes”, expresó, antes de afirmar: “Es usted un mentiroso, señor Waltz”.

Rodríguez acusó a Washington de impulsar una política destinada a provocar el colapso económico y energético de Cuba. Sostuvo que las restricciones impuestas a los suministros de combustible tienen efectos equivalentes a los de un bloqueo naval y las calificó como un acto de guerra.

Estados Unidos negó esas afirmaciones y argumentó que Cuba puede recibir alimentos, medicamentos y asistencia humanitaria. Washington atribuyó la escasez, los cortes eléctricos y el deterioro económico a las políticas aplicadas por el sistema de partido único.

El Gobierno cubano, por su parte, rechaza la existencia de presos políticos y sostiene que las personas encarceladas fueron condenadas por delitos contemplados en su legislación. Organizaciones independientes como Human Rights Watch han documentado, sin embargo, la detención de cientos de opositores, artistas y participantes de manifestaciones.

El enfrentamiento se produjo en medio del endurecimiento de la política estadounidense hacia La Habana. Trump autorizó este año la aplicación de medidas contra países, entidades financieras y compañías extranjeras vinculadas al suministro de petróleo o a determinados negocios con Cuba.

Imagen: UNTV

Internacionales
2026-08-04T13:38:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias