RECONFIGURACIÓN POLÍTICA EN VENEZUELA

De asesor de la oposición a canciller: Oliver Blanco encabeza la nueva diplomacia de Venezuela

31.10.2026

CARACAS (Uypress) – La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, designó a Oliver Blanco como nuevo ministro de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, en una decisión que refleja los cambios políticos que atraviesa el país desde la salida del poder de Nicolás Maduro. El nombramiento resulta particularmente significativo por la trayectoria de Blanco, quien hasta hace pocos meses estaba vinculado con sectores de la oposición al chavismo y que, en apenas ocho meses, ascendió desde un viceministerio hasta convertirse en el principal responsable de la diplomacia venezolana.

La designación fue anunciada el jueves 29 de octubre durante una intervención televisada de Rodríguez, quien explicó que el objetivo es fortalecer la presencia internacional de Venezuela y ampliar las relaciones de cooperación con otros países.

Blanco sustituye a Félix Plasencia, quien había asumido la Cancillería en julio y ahora pasará a desempeñarse como director de Asuntos Internacionales de la Presidencia.

El relevo forma parte de una reorganización más amplia del servicio exterior, en un momento en que Venezuela intenta normalizar sus relaciones con Estados Unidos, recuperar vínculos diplomáticos y avanzar en un proceso de cambios institucionales cuyo desenlace todavía permanece abierto.

De las filas opositoras al Ministerio de Relaciones Exteriores

Oliver Blanco, de 35 años, es licenciado en Estudios Internacionales por la Universidad Central de Venezuela y cuenta con experiencia en comunicación política y relaciones institucionales.

Su trayectoria comenzó vinculada con Acción Democrática, uno de los partidos históricos de la oposición venezolana.

Durante varios años trabajó como asistente y responsable de comunicaciones de Henry Ramos Allup, dirigente opositor que presidió la Asamblea Nacional en 2016, cuando una coalición contraria al gobierno de Nicolás Maduro controlaba el Parlamento.

Blanco también participó en actividades de comunicación política y fue uno de los fundadores del medio digital venezolano El Cooperante.

Su incorporación al gobierno de Delcy Rodríguez se produjo el 23 de febrero de 2026, cuando fue designado viceministro para Europa y América del Norte.

En aquel momento, el nombramiento generó sorpresa entre sectores políticos venezolanos debido a sus antecedentes opositores.

Blanco aclaró entonces que no militaba en el partido de gobierno y defendió la necesidad de construir una política exterior capaz de representar a sectores con distintas posiciones políticas.

El 24 de julio fue ascendido a viceministro primero de la Cancillería, una responsabilidad creada durante la gestión de Félix Plasencia.

Su designación como canciller, apenas tres meses después, completó un ascenso particularmente rápido dentro de la estructura diplomática venezolana.

La apertura hacia Washington como antecedente

Uno de los principales factores que explican la promoción de Blanco es su participación en el proceso de recomposición de las relaciones diplomáticas entre Caracas y Washington.

Tras la operación militar estadounidense del 3 de enero de 2026, que terminó con la captura y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos, Delcy Rodríguez asumió la conducción provisional del Ejecutivo venezolano.

Desde entonces, ambos gobiernos desarrollaron una serie de contactos destinados a normalizar sus relaciones políticas y económicas.

Blanco participó en esas gestiones desde su responsabilidad sobre Europa y América del Norte.

En marzo encabezó una delegación venezolana que intervino en la reinstalación de la misión diplomática del país en Washington.

Posteriormente, participó en contactos con otros gobiernos occidentales, incluidos Reino Unido y distintos países europeos.

Su nombramiento al frente de la Cancillería puede interpretarse como una señal de continuidad de esa estrategia de acercamiento internacional.

Sin embargo, la normalización diplomática no significa que hayan desaparecido las diferencias entre los gobiernos ni que exista un acuerdo definitivo sobre el futuro institucional de Venezuela.

Delcy Rodríguez incorpora a un antiguo opositor

El nombramiento también tiene una dimensión política interna.

Rodríguez destacó públicamente la trayectoria de Blanco fuera del chavismo y presentó su incorporación como una demostración de que el gobierno puede integrar a personas con diferentes experiencias y posiciones políticas.

El nuevo canciller manifestó que su gestión buscará establecer relaciones de cooperación, promover inversiones y fortalecer los vínculos internacionales del país.

En sus primeras declaraciones, sostuvo que aspira a desarrollar una diplomacia orientada a obtener resultados concretos y a representar a los venezolanos independientemente de sus preferencias políticas.

También defendió la necesidad de mantener un diálogo respetuoso y generar oportunidades económicas mediante la recuperación de las relaciones internacionales.

Su incorporación no ha sido interpretada de manera uniforme por todos los sectores opositores.

Mientras algunos dirigentes consideran que puede contribuir a ampliar los espacios de participación política, otros cuestionan que antiguos representantes de la oposición acepten responsabilidades dentro de una administración que continúa siendo conducida por figuras centrales del chavismo.

El caso refleja las tensiones que atraviesan a la oposición venezolana frente a los cambios iniciados después de enero de 2026.

Félix Plasencia tendrá como misión recuperar el oro venezolano

La salida de Félix Plasencia de la Cancillería no implica su alejamiento del gobierno.

Rodríguez lo designó director de Asuntos Internacionales de la Presidencia y le encomendó una misión específica: trasladarse al Reino Unido para gestionar la recuperación de las reservas de oro venezolanas depositadas en el Banco de Inglaterra.

Se trata de aproximadamente 31 toneladas de oro, cuyo valor se estima en torno a los 2.000 millones de dólares.

Los activos permanecen inmovilizados desde hace años debido a controversias sobre el reconocimiento de las autoridades legítimas para disponer de las reservas internacionales venezolanas.

El conflicto se originó durante el enfrentamiento político y diplomático entre el gobierno de Maduro y los sectores opositores que reclamaban el reconocimiento internacional de Juan Guaidó como presidente interino.

Las decisiones judiciales británicas sobre el control de esas reservas estuvieron condicionadas por la posición del Reino Unido respecto de las autoridades venezolanas.

Rodríguez sostuvo que los recursos pertenecen al pueblo venezolano y reclamó su devolución.

La presidenta encargada explicó que Plasencia deberá instalarse en territorio británico para coordinar las gestiones políticas, diplomáticas y jurídicas necesarias.

Sin embargo, el nombramiento no garantiza la recuperación inmediata del oro, cuya disponibilidad continúa condicionada por procedimientos legales y decisiones de las autoridades británicas.

Una reorganización de la política exterior

El cambio de canciller también estuvo acompañado por nuevas designaciones en distintas áreas del Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional.

Marynna Saatdjian asumió la responsabilidad de las relaciones con Europa y América del Norte, mientras que Saúl Ameliach pasó a ocupar el Viceministerio de Comercio Internacional.

Yuri Pimentel también fue incorporado a la nueva estructura de conducción diplomática.

Los nombramientos combinan funcionarios con trayectoria dentro del chavismo y figuras vinculadas con otras experiencias políticas.

La administración de Rodríguez sostiene que esta reorganización permitirá fortalecer las relaciones comerciales, facilitar inversiones y ampliar la participación de Venezuela en organismos internacionales.

El objetivo declarado es recuperar espacios diplomáticos que el país había perdido durante los años de mayor confrontación con Estados Unidos y distintos gobiernos europeos y latinoamericanos.

La transición política continúa sin un calendario electoral definido

Los cambios diplomáticos se producen en paralelo con las discusiones sobre el futuro institucional venezolano.

Durante su intervención del 29 de octubre, Delcy Rodríguez reiteró su compromiso de celebrar elecciones y avanzar hacia una renovación de las instituciones.

También anunció medidas relacionadas con garantías políticas, derechos ciudadanos y reformas económicas.

Sin embargo, la mandataria no presentó un calendario concreto para la convocatoria de elecciones presidenciales.

Sectores opositores y organizaciones de derechos humanos continúan reclamando garantías verificables, independencia del sistema electoral y condiciones que permitan una competencia política abierta.

La administración estadounidense, por su parte, ha expresado su respaldo a una hoja de ruta de reformas institucionales que desemboque en un proceso electoral.

Las negociaciones todavía presentan interrogantes sobre los plazos, la participación de los distintos sectores políticos y las condiciones bajo las cuales se desarrollaría una eventual transición.

La designación de Blanco puede ser interpretada como una señal de apertura, pero no constituye por sí sola una modificación del sistema político ni garantiza el cumplimiento de las reformas anunciadas.

Un nombramiento con consecuencias regionales

La reorganización de la Cancillería venezolana también puede tener consecuencias para sus relaciones con América Latina.

Durante los últimos años, distintos gobiernos de la región mantuvieron posiciones divergentes sobre el reconocimiento de las autoridades venezolanas y las condiciones necesarias para restablecer vínculos diplomáticos.

Uruguay figura entre los países que han condicionado la normalización de esas relaciones a la celebración de elecciones con garantías democráticas.

El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, reiteró recientemente que el gobierno de Yamandú Orsi no tiene previsto restablecer plenamente las relaciones diplomáticas mientras no existan cambios institucionales que permitan verificar la legitimidad democrática de las autoridades venezolanas.

La nueva conducción de la diplomacia de Caracas deberá abordar esas diferencias si pretende recuperar la relación con gobiernos que mantienen reservas frente al actual proceso político.

También tendrá que atender los vínculos con Brasil, Colombia y otros países de la región que desempeñan un papel relevante en las relaciones económicas y políticas venezolanas.

Una nueva figura para una etapa todavía incierta

La llegada de Oliver Blanco a la Cancillería representa uno de los movimientos políticos más significativos de la administración de Delcy Rodríguez.

Su pasado opositor, su rápida incorporación al gobierno y su participación en los contactos con Washington lo convierten en una figura particular dentro de la estructura estatal venezolana.

El nombramiento puede facilitar el diálogo con gobiernos y sectores políticos que anteriormente mantenían relaciones difíciles con Caracas.

Sin embargo, la reconstrucción de los vínculos internacionales dependerá de factores que exceden la trayectoria personal del nuevo ministro.

Entre ellos se encuentran la recuperación de las garantías institucionales, la normalización económica, la situación de los derechos humanos y la definición de un proceso electoral aceptado por los diferentes actores políticos.

La misión encomendada a Félix Plasencia para recuperar el oro retenido en Londres constituye otro componente de esa estrategia de reconstrucción internacional.

Venezuela busca recuperar activos, ampliar relaciones económicas y normalizar su presencia diplomática después de años de confrontación y aislamiento.

La designación de un antiguo asesor opositor al frente de su política exterior expresa la magnitud de los cambios que atraviesa el país, aunque todavía permanece abierta la principal pregunta: hasta dónde llegará la transformación institucional anunciada por el gobierno de Delcy Rodríguez.

Internacionales
2026-10-31T22:02:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias