ESTADOS UNIDOS / CRISIS EN UN PORTAAVIONES
Denuncian intentos de suicidio y condiciones críticas en el portaaviones Abraham Lincoln
13.08.2026
WASHINGTON (Uypress) – Familiares de tripulantes y medios especializados estadounidenses denunciaron que varios integrantes del portaaviones USS Abraham Lincoln atravesaron crisis psicológicas graves y protagonizaron incidentes de prevención del suicidio durante un despliegue que ya supera los 250 días.
Algunos de los testimonios aseguran que hubo marineros que intentaron arrojarse al mar. Sin embargo, la Marina de Estados Unidos no confirmó esos episodios ni informó cuántas personas habrían estado involucradas, cuándo ocurrieron o cuál fue su evolución.
Un portavoz naval respondió que, según la información disponible para el comando, no se identificó un aumento de ideaciones o intentos de suicidio dentro del portaaviones.
Por esa razón, la existencia de varios intentos no puede presentarse como un hecho oficialmente establecido. Se trata de denuncias difundidas por familiares y recogidas por medios como Navy Times, Stars and Stripes y MS NOW, que provocaron pedidos de explicaciones en el Congreso estadounidense.
El Abraham Lincoln salió de San Diego el 21 de noviembre de 2025 con destino inicial al Indo-Pacífico, pero posteriormente fue enviado a Medio Oriente. Desde enero opera en el mar Arábigo y participa en las acciones militares estadounidenses contra Irán.
La nave transporta a más de 5.000 marineros e integrantes del Cuerpo de Marines. Su tripulación acumuló más de 200 días consecutivos en el mar sin una escala portuaria formal, una permanencia excepcional que redujo considerablemente el descanso y el contacto presencial con las familias.
Stars and Stripes había informado en julio sobre mensajes enviados por integrantes de la tripulación que advertían que su salud física y mental estaba en riesgo. Los testimonios describían agotamiento, operaciones continuas y dificultades para acceder a una atención adecuada.
Las denuncias se intensificaron después de una reunión realizada en San Diego entre autoridades navales y unos 200 familiares. Durante el encuentro se plantearon problemas relacionados con duchas con moho, baños fuera de servicio, fallas en las lavanderías, períodos sin agua caliente y falta de artículos básicos de higiene.
También se denunciaron deficiencias en la alimentación y demoras prolongadas en la entrega de correspondencia y paquetes enviados por las familias. Algunos testimonios sostuvieron que determinadas comidas se reducían a pequeñas porciones de arroz y tortillas.
La Marina rechazó que exista una falta generalizada de alimentos y aseguró que la tripulación mantiene acceso continuo a agua potable, aire acondicionado funcional y opciones de alimentación saludables.
El servicio también afirmó que el portaaviones dispone de profesionales médicos, especialistas en salud mental, capellanes y consejeros dedicados a la resiliencia durante los despliegues.
El senador demócrata Richard Blumenthal, integrante del Comité de Servicios Armados, envió una carta al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y al secretario interino de la Marina, Hung Cao, para solicitar información oficial sobre las condiciones dentro del buque.
Blumenthal enumeró denuncias sobre escasez de suministros básicos, contaminación del agua, problemas de saneamiento, deterioro de la salud mental, riesgos en la cubierta y dificultades en el sistema de correo.
El legislador reclamó que el Pentágono entregue su propia evaluación sobre la preparación física y psicológica de la tripulación y explique si la prolongación de la misión continúa siendo indispensable para alcanzar los objetivos militares estadounidenses.
El congresista demócrata Mike Levin, representante de California, también cuestionó al Departamento de Defensa. Sostuvo que quienes aceptaron servir a su país deben recibir, como mínimo, agua caliente, instalaciones sanitarias funcionales, alimentación suficiente y productos básicos de higiene.
El secretario de Defensa respondió este jueves que los reportes sobre las condiciones dentro del portaaviones fueron “completamente tergiversados”. Hegseth afirmó que el Pentágono proporciona a cada buque y cada tripulación todos los recursos disponibles, aunque reconoció que algunos despliegues son más extensos y tienen menos escalas que otros, según informó Reuters.
La controversia ocurre mientras la Armada prepara el envío del USS George Washington a Medio Oriente para reemplazar al Abraham Lincoln. De acuerdo con fuentes militares citadas por medios estadounidenses, la rotación estaba prevista antes de que las denuncias alcanzaran repercusión pública.
La fecha exacta del relevo y del regreso del Abraham Lincoln no fue anunciada por razones operativas. Hasta que se concrete, su tripulación continuará en una zona de guerra, sometida a extensas jornadas, alertas permanentes y la amenaza de ataques con misiles y drones.
Los testimonios sobre posibles conductas suicidas permanecen sin confirmación independiente. Lo que sí está comprobado es que la extensión del despliegue, las denuncias de las familias y la intervención de legisladores obligaron al Pentágono a responder públicamente sobre el bienestar de los más de 5.000 militares embarcados.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias