Díaz-Canel exhibe la vuelta a clases como prueba de que Cuba no colapsa, pero las escuelas muestran otra realidad

27.08.2026

LA HABANA (Uypress)- El gobierno celebra el regreso de 1,5 millones de estudiantes como una conquista de la Revolución, mientras faltan 24.000 docentes, escasean uniformes y alimentos y los apagones golpean las aulas. Madres advierten que no enviarán a sus hijos si no existen condiciones mínimas.

 

Según informan portales cubanos, Miguel Díaz-Canel recurrió este miércoles al inicio del curso escolar 2026-2027 para responder a quienes hablan de colapso en Cuba, publicando en su perfil de Facebook un video dirigido explícitamente a sus críticos en el que afirmó que «más de un millón 500 mil niños y adolescentes vuelven a las aulas el martes 1ro» de septiembre.

El post del gobernante, acompañado de un vídeo de poco más de un minuto, concluye con una frase que resume la postura oficial: «Juntos defendemos las conquistas sociales de la revolución cubana».

La publicación llega apenas dos días después de que Díaz-Canel declarara al diario brasileño Folha de São Paulo: «No, nosotros no estamos al borde de un colapso», aunque en esa misma entrevista reconoció que el país atraviesa «uno de los momentos más difíciles».

La retórica oficial no se limitó al presidente. Walter Simón Noris, primer secretario del Partido Comunista en Camagüey, afirmó en redes sociales que «nadie se imagina en el orden político el golpe que le estamos dando al imperialismo comenzando las clases este 1ro de septiembre», una declaración que desató una ola de burlas y respuestas indignadas.

La realidad que enfrentan las familias cubanas contrasta de forma brutal con ese discurso. El sistema educativo llega al nuevo curso con un déficit de al menos 24,000 docentes -el 12,5% de las plazas necesarias-, con provincias como Camagüey y Matanzas acumulando más de 2,000 vacantes cada una.

Una maestra de Holguín emplazó públicamente al gobernante denunciando que «desde el mes de mayo no nos pagan».

A la escasez de maestros se suma la falta de condiciones materiales básicas. La producción de uniformes escolares ronda los 2,3 millones de prendas frente a una demanda nacional de 3,6 millones. Por otra parte, la ministra de Educación reconoció que solo el 20 % de la matrícula recibirá uniformes nuevos al inicio del curso.

Según datos del Programa Mundial de Alimentos, el 48,5% de los niños cubanos de entre seis y 11 años no recibe comida ni merienda en la escuela.

Los apagones, que en muchas zonas superan las 20 horas diarias, condicionan además el descanso y la capacidad de aprendizaje. «¿Con qué corriente, con qué uniforme, con qué agua, con qué merienda?», resumió un internauta cubano en los comentarios de una publicación oficial.

Ante ese panorama, decenas de madres cubanas han declarado públicamente que no enviarán a sus hijos a las aulas si no se garantizan condiciones mínimas. «Si no hay una buena calidad para mis hijos no van a la escuela (...). No van y punto», escribió Roxana San Gil en el grupo de Facebook "Madres Cubanas Luchadoras 2".

El oficialismo, por su parte, reconoce las dificultades sin abandonar el tono triunfalista.

La ministra de Educación, Naima Ariatne Trujillo Barreto, aseguró durante un recorrido por el país para verificar los preparativos que se trabaja para garantizar un curso «digno y sostenible», aunque ajustado a las condiciones del país, con soluciones flexibles territorio por territorio.

Las universidades arrancarán en modalidades semipresenciales o a distancia, con presencialidad solo cuando las condiciones lo permitan.

El curso anterior tuvo que cerrarse anticipadamente, entre el 15 y el 30 de junio, por la crisis energética y la falta de combustible, y los exámenes de ingreso a la universidad fueron suspendidos en mayo y reemplazados por el índice académico del preuniversitario, porque no se podían garantizar condiciones mínimas para su realización.

Internacionales
2026-08-27T08:02:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias