INTERNACIONALES / MEDIO ORIENTE
Drones de fibra óptica: la amenaza que desafía las defensas de Israel
12.06.2026
NORTE DE ISRAEL (Uypress) – Hezbolá incorporó una amenaza que Israel no tenía plenamente prevista: drones suicidas guiados por fibra óptica, pequeños, baratos, difíciles de detectar y capaces de evadir buena parte de los sistemas tradicionales de guerra electrónica.
La milicia libanesa, respaldada por Irán y considerada organización terrorista por Estados Unidos, ha incrementado el uso de drones FPV —sigla en inglés de “visión en primera persona”— contra tropas israelíes desplegadas en el sur del Líbano y contra comunidades del norte de Israel.
La particularidad de estos aparatos es que no dependen de señales de radio ni de GPS para ser guiados. Van conectados físicamente al operador mediante un cable de fibra óptica extremadamente fino, que se despliega durante el vuelo. Esa conexión permite transmitir imagen y control en tiempo real, pero sin emitir señales electrónicas que puedan ser bloqueadas o interferidas con facilidad.
En términos militares, la diferencia es enorme. Muchos drones convencionales pueden ser neutralizados mediante sistemas de interferencia electrónica. Los drones guiados por fibra óptica, en cambio, son mucho más resistentes a ese tipo de defensa, porque el vínculo entre el operador y el aparato no viaja por el aire en forma de señal, sino por un cable.
El resultado es una amenaza silenciosa. En varios casos, los drones vuelan bajo, aparecen con escaso margen de reacción y no activan las alarmas con la misma anticipación que cohetes, misiles o aeronaves de mayor tamaño. Para las comunidades israelíes del norte, ya golpeadas por meses de guerra y evacuaciones, esta nueva modalidad aumenta la sensación de vulnerabilidad.
La tecnología no es nueva, pero su uso masivo se aceleró en la guerra de Ucrania. Allí, tanto Rusia como Ucrania desarrollaron y perfeccionaron drones FPV de bajo costo para atacar vehículos, posiciones militares y soldados. Ahora, esa táctica aparece adaptada al frente libanés-israelí.
Associated Press informó que Hezbolá comenzó a utilizar este tipo de drones en la actual fase del conflicto y que Israel los considera una de las mayores amenazas para sus tropas dentro del Líbano. La agencia señaló que los aparatos son pequeños, difíciles de rastrear y capaces de causar bajas incluso cuando los sistemas de defensa aérea tradicionales permanecen activos.
El costo también modifica la ecuación. A diferencia de misiles o drones militares de mayor porte, estos dispositivos pueden fabricarse o adaptarse con componentes comerciales, explosivos de bajo volumen y materiales relativamente accesibles. Esa relación entre bajo costo y alto impacto convierte a los drones de fibra óptica en una herramienta eficaz para una guerra de desgaste.
Israel respondió con medidas improvisadas y con el desarrollo acelerado de nuevas soluciones. Medios internacionales informaron que las tropas han utilizado redes, jaulas y protecciones adicionales en vehículos para reducir el impacto de estos aparatos. A su vez, empresas de defensa israelíes trabajan con el Ministerio de Defensa en tecnologías de detección e interceptación, incluidas soluciones basadas en láser.
La dificultad central es el tiempo de reacción. Al volar bajo, ser pequeños y no emitir señales convencionales, estos drones reducen la ventana disponible para identificarlos, seguirlos e interceptarlos. El desafío no es solo destruirlos, sino detectarlos lo suficientemente temprano.
La expansión de esta amenaza revela una tendencia más amplia de la guerra contemporánea: tecnologías baratas, flexibles y adaptables pueden poner en jaque sistemas defensivos mucho más costosos. La superioridad tecnológica ya no depende únicamente de aviones, misiles o escudos antiaéreos sofisticados, sino también de la capacidad de adaptarse rápido a herramientas simples y letales.
Para Israel, el problema es estratégico. La frontera norte sigue siendo uno de los puntos más sensibles del país. Allí, civiles y soldados viven bajo una presión constante, entre ataques, evacuaciones, alarmas, bombardeos y ahora drones difíciles de anticipar. Para Hezbolá, en cambio, el uso de estos aparatos le permite mantener presión militar y psicológica sin recurrir exclusivamente a misiles o cohetes de mayor visibilidad.
El nuevo escenario confirma que el conflicto entre Israel y Hezbolá ya no se define solo por la cantidad de fuego lanzado, sino por la capacidad de sorprender, saturar y desgastar al adversario con tecnología de bajo costo. En ese terreno, los drones de fibra óptica se convirtieron en una amenaza silenciosa, persistente y cada vez más difícil de neutralizar.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias