EEUU: Bobby Pulido, ganador de dos Grammy, forma parte de la apuesta demócrata para ganar las elecciones de noviembre
10.05.2026
WASHINGTON (Uypress)- Bobby Pulido, de 52 años, es una estrella de la música texana, ganador de dos Grammy Latinos. Sus canciones no faltan en las fiestas de quinceañeras, desde luego no en las del sur de Texas. Ahora se ha pasado a la política: como candidato a la Cámara de Representantes de Estados Unidos, según nota de Macarena Vidal Liu para diario El País de Madrid.
Es una de las grandes apuestas del Partido Demócrata para ganar en noviembre las elecciones de medio mandato y arrebatar a los republicanos el control de al menos una de las cámaras del Congreso, algo que les permitiría bloquear las medidas del presidente Donald Trump o, incluso, someterle a un juicio político. Y que serviría de trampolín para lanzarse al gran premio: hacerse con la Casa Blanca en 2028.
Su popularidad y su lugar en la cultura local son su as en la manga. Su rival republicana, Mónica de la Cruz, arremetió contra él en marzo: "Esto no va de quién vaya a cantar en la fiesta de quinceañera de tu sobrina. Va de en manos de quién pones el futuro de tu familia". En cuestión de días, Pulido anunció que actuaría en los festejos de quinceañera a los que le invitasen: asegura haber recibido más de 3.000 peticiones. Y pasa los fines de semana en esas celebraciones en su región, el valle del río Bravo -un área de mayoría latina y cercana a la frontera en Texas-: una ocasión inmejorable para cultivar votantes. El lema de su campaña resultante de este episodio, "Hacer a las quinceañeras grandes de nuevo", es una burla de la consigna MAGA de Donald Trump, pero también una reivindicación de la cultura local.
"Creo que el Partido Demócrata a veces tiene una tendencia a ser demasiado intelectual al expresarse. Pero el pueblo, muchas veces, no quiere que utilices una palabrería que tal vez no vaya a entender. Quieren que les hables con sencillez. Siento que es algo que tenemos que cambiar para que la gente pueda entender exactamente lo que estamos diciendo", considera el músico durante una entrevista telefónica. Él anunció su entrada en política el año pasado, convencido de que la "democracia está en peligro". La idea ya le había rondado la cabeza anteriormente, pero la apartó ante el despegue de su carrera musical.
Asegura que quiere solucionar los problemas de la gente corriente: las subidas galopantes de precios, el acceso a seguros médicos asequibles. "Ser célebre ayuda en el sentido de que la gente sabe quién eres. Pero eso no quiere decir que vayan a votar por ti. Lo que sí ayuda es que tienen interés por escuchar respuestas a lo que ellos quieren saber -la subida de los precios es la preocupación generalizada, precisa-, y estamos generando interés", señala, al comentar que ya ha recorrido cada condado de un distrito de más de 500 kilómetros de punta a punta.
Es el distrito 15, donde otrora los demócratas fueron el partido dominante, pero donde las posiciones republicanas han ido ganando fuerza. De la Cruz se convirtió en 2022 en la primera republicana en más de un siglo en ganar en este distrito, que ahora entra en disputa con Pulido. En 2024, el actual presidente, Donald Trump, se impuso por 17 puntos porcentuales.
Para los demócratas, la Cámara Baja parecía al alcance de la mano en las elecciones de noviembre: solo necesitaba ganar tres escaños más para hacerse con la mayoría entre los 435 disponibles. El Senado es una tarea más difícil, puesto que solo está en juego una tercera parte de los asientos y la mayor parte de los que se disputan ya están en manos de la oposición, que necesita defenderlos.
Pero en el último par de semanas, los demócratas han sufrido una serie de reveses que ponen esas aspiraciones un poco más cuesta arriba. El Tribunal Supremo emitió la semana pasada una sentencia que, a efectos prácticos, anula la ley de 1965 que protegía la representación electoral de las minorías. Los Estados republicanos del sur se han apresurado a poner en marcha -Tennessee ha sido el primero- nuevas fronteras de los distritos electorales que garanticen las victorias ad aeternum de sus candidatos. Este viernes, el Supremo de Virginia anulaba una reforma de los distritos locales, aprobada por los votantes el mes pasado y que hubiera garantizado a los demócratas cuatro escaños más en el Congreso.
Pese a los reveses, los demócratas están exultantes ante sus posibilidades de éxito. En el Senado, donde tendrían que ganar cuatro asientos más, el líder de la minoría demócrata, Chuck Schumer, se declara optimista sobre la posibilidad de lograrlo en Nuevo Hampshire, Alaska, Carolina del Norte y Ohio. Casi cada consulta electoral que se ha celebrado en el último año se ha inclinado del lado demócrata o ha mejorado los resultados del partido con respecto a 2024. Los sondeos arrojan una ventaja de seis puntos porcentuales en intención de voto para los demócratas, con un 50% frente al 44% para los republicanos. Incluso la casa de apuestas online Polymarket adjudica un 83% de probabilidad a que la oposición obtenga la mayoría en la Cámara Baja, frente a un 17% a que la conserven los republicanos.
Los estrategas recuerdan que es habitual que el partido en el poder reduzca sus escaños en las elecciones de medio mandato: en 2010, los demócratas de Barack Obama perdieron 63 en la Cámara Baja y 6 en el Senado; en 2018, Donald Trump ganó 2 en el Senado, pero perdió 40 en la Cámara de Representantes.
La impopularidad del presidente, ante los excesos de la policía de inmigración a comienzos de este año en Minnesota y otros Estados, la guerra en Irán y la subida de los precios del combustible, representa otro factor favorable: una encuesta del centro Pew apunta que solo un 34% de los votantes aprueba la gestión del republicano, mientras que un 62% la desaprueba. Un influyente grupo de apoyo político y de recaudación de fondos republicano, AFP Action, reconocía la semana pasada en un memorando, del que informó primero el digital Politico, que "la mayoría republicana en el Senado está en peligro".
Los demócratas creen que han encontrado una fórmula. Su Comité de Campaña Demócrata en el Congreso ha ampliado su programa Red to Blue ("de rojo -el color republicano-, a azul -demócrata-") para apoyar a candidatos con posibilidades de dar la vuelta a distritos ahora en manos de sus rivales. La apuesta original, de 12 aspirantes en febrero, se eleva ahora a 18, en 12 Estados diferentes, de California a Pensilvania. Pulido es uno de ellos.
El modelo demócrata de candidato
Los 18 aportan una pista sobre cuál es el modelo de candidato por el que el Partido Demócrata apuesta de cara a las próximas elecciones; posiblemente, incluso más allá. Son un grupo muy variado. Hay hombres y mujeres, blancos y de minorías. Famosos como Pulido, caras conocidas en su Estado, como Marleen Galán-Woods, antigua periodista de televisión y madre de cinco hijos, cubanoestadounidense de segunda generación y aspirante al distrito 1 de Arizona. La médica y diputada local Jasmeet Bains, en California, o el bombero y sindicalista Bob Brooks, en Pensilvania. Lo que tienen en común, en su mayoría, es que son políticos de nuevo cuño, de línea moderada, con quienes el partido aspira a que los votantes puedan conectar. El Partido Republicano les describe, en un comunicado, como "extremistas radicales, aislados de la realidad, generadores de odio y elitistas".
"No podemos perder otra vez", declara Galán-Woods, también en una entrevista telefónica en la que considera sus puntos fuertes su "campaña disciplinada y competitiva y el apoyo de la comunidad", tras haber vivido en su distrito más de 40 años. Para la antigua periodista de televisión, es el segundo intento de saltar al Capitolio en Washington, tras una derrota previa. Aún debe superar unas primarias antes de convertirse en la candidata oficial. Ella, cuyo marido fue alcalde republicano de su localidad, alardea de estar "con las personas trabajadoras" y promete su disposición a colaborar con el partido rival para alcanzar metas de interés común. "Quiero trabajar para reducir los costes de la gasolina, los alimentos, las medicinas... Me interesa trabajar con cualquier persona en el Congreso, con independencia de su ideología, para estas cosas que nos importan tanto a todos".
"Los demócratas tienen el impulso para recuperar la mayoría", apunta Suzanne del Bene, presidenta del Comité de Campaña Demócrata para el Congreso, en un comunicado: "Estas últimas inclusiones en nuestro programa Red to Blue representan la fuerza de nuestro mensaje, que da prioridad a las personas, y el carisma de nuestros candidatos".
¿Adelanto de 2028?
¿Pueden constituir un adelanto de cuál será la estrategia del partido para 2028? Quizá. Aunque las de 2028 "son harina de otro costal", se reía en una conversación reciente un antiguo alto cargo demócrata. Su opinión coincidía con la expresada por Michelle Obama, la esposa del expresidente Barack Obama, en unas polémicas declaraciones a comienzos de este año, tras las derrotas en 2016 de Hillary Clinton y de Kamala Harris en 2024. La exprimera dama apuntaba que Estados Unidos aún no está preparado para tener una mujer presidenta. "Tristemente, no estamos listos", comentaba. "Por eso digo: ni me miréis para que me presente, porque estáis mintiendo. No estáis preparados para una mujer. No lo estáis".
El antiguo cargo demócrata vaticina que en las próximas presidenciales, "los demócratas harán los experimentos con gaseosa" a la hora de apostar por un candidato: "Nada de fórmulas innovadoras que puedan ahuyentar votos". En su opinión, eso implica un varón blanco, cristiano y heterosexual.
"¿Me gustaría ver a una mujer en el Despacho Oval? Pues claro. ¿Querría volver a ver a un presidente negro, como Barack Obama, o de alguna otra minoría? Puedes apostar que sí. Pero en ese ciclo electoral que tenemos por delante no parece que vaya a ser el momento", apuntaba. "No queremos volver a intentar hacer historia. Lo que queremos es ganar".
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias